DICCIONARIO MÉDICO
Linfadenitis
La linfadenitis es la inflamación de uno o varios ganglios linfáticos, casi siempre como reacción a una infección. Es sinónimo de adenitis, aunque su forma incorpora la raíz de linfa para señalar con más precisión la estructura afectada. Puede ser aguda o crónica, quedar limitada a una zona o extenderse por varias, y su estudio nosológico distingue entre formas inespecíficas y formas específicas según el agente que la origina. El término reúne el latín lympha (linfa), el griego ἀδήν (adén, glándula) y el sufijo -itis, que en el lenguaje médico marca inflamación. La denominación equivale a la más antigua "adenitis", de raíz exclusivamente griega, y añade el prefijo linfo- para dejar claro que el proceso asienta en un ganglio linfático y no en cualquier otra glándula. Es la forma preferida en la nomenclatura internacional. El mecanismo es casi siempre el mismo. La linfa que drena de una zona infectada arrastra hasta el ganglio los microorganismos y sus productos. El ganglio, que funciona como filtro, los retiene; en respuesta, sus células se multiplican y el tejido se inflama. De ahí el aumento de tamaño y el dolor que caracterizan al cuadro. La clasificación clásica atiende al tiempo de evolución y a la naturaleza del agente. La linfadenitis aguda inespecífica es la más común: aparece en días, suele deberse a bacterias o virus corrientes y remite cuando cede la infección que la provoca. La linfadenitis crónica inespecífica se instala de forma más lenta y sostenida, y es frecuente en los ganglios de la ingle y la axila, que recogen linfa de amplios territorios. Distinto es el grupo de las formas específicas, en las que el agente deja una huella reconocible en el tejido. La tuberculosis es el ejemplo histórico: produce una inflamación crónica con granulomas, una arquitectura celular característica. Otras infecciones específicas dejan patrones propios que el estudio microscópico permite identificar. Hay además un criterio de extensión. Se habla de linfadenitis localizada cuando afecta a una sola región y de generalizada cuando compromete ganglios de dos o más zonas distantes, lo que suele apuntar a un proceso sistémico. La linfadenopatía, equivalente a adenopatía, designa cualquier alteración de un ganglio, incluido su simple aumento de tamaño sin inflamación. La linfadenitis es más restrictiva: exige signos inflamatorios activos, con dolor y sensibilidad. Toda linfadenitis es una linfadenopatía; no toda linfadenopatía llega a ser una linfadenitis. Tampoco debe confundirse con la linfangitis, que es la inflamación de los vasos linfáticos, no de los ganglios. Cuando una infección asciende por un vaso, puede dejar una línea roja visible en la piel; cuando alcanza el ganglio, lo que se inflama es este. Son eslabones sucesivos de la misma vía. Sí. Nombran la misma inflamación ganglionar. "Adenitis" es la forma más breve y antigua; "linfadenitis" añade la raíz de linfa para precisar que el ganglio afectado es linfático, y predomina en la terminología médica internacional. La adenopatía abarca cualquier alteración ganglionar, también las que cursan sin inflamación, como un aumento de tamaño silente. La linfadenitis implica siempre un componente inflamatorio activo. En la inmensa mayoría de los casos, una infección: bacteriana, vírica, y con menos frecuencia fúngica o parasitaria. Los gérmenes llegan al ganglio arrastrados por la linfa desde un foco cercano y desencadenan la respuesta inflamatoria. No. La linfangitis afecta a los vasos linfáticos; la linfadenitis, a los ganglios. Pueden aparecer de forma sucesiva en una misma infección, pero se refieren a estructuras diferentes.Qué es la linfadenitis
Tipos de linfadenitis
Diferencias con términos próximos
Preguntas frecuentes
¿Linfadenitis y adenitis son lo mismo?
¿Qué la diferencia de una adenopatía?
¿Qué causa una linfadenitis?
¿Es lo mismo que una linfangitis?
Referencias
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