DICCIONARIO MÉDICO

Macroglobulinemia de Waldenström

La macroglobulinemia de Waldenström es una gammapatía monoclonal caracterizada por la producción de IgM monoclonal por parte de un clon de linfocitos con diferenciación linfoplasmocítica. Se clasifica como un subtipo de linfoma linfoplasmocítico que infiltra la médula ósea y libera al suero una paraproteína de clase IgM. Es una neoplasia infrecuente y de curso indolente, con unos 150 diagnósticos nuevos al año en España.

Qué es la macroglobulinemia de Waldenström

La macroglobulinemia de Waldenström (MW) es un cáncer hematológico de bajo grado. Un clon de linfocitos B con rasgos a medio camino entre el linfocito maduro y la célula plasmática, de ahí el calificativo linfoplasmocítico, infiltra la médula ósea y, con frecuencia, los ganglios linfáticos y el bazo. Lo que separa a esta enfermedad de otros linfomas es que ese clon segrega grandes cantidades de inmunoglobulina M, una macromolécula de peso elevado. Esa macroglobulina es la que da nombre al cuadro.

El término combina el griego μακρός (makrós), grande, globulina (de globulus, glóbulo pequeño, nombre que recibieron las proteínas del suero que precipitaban en soluciones salinas diluidas) y el sufijo -emia (de αἷμα, haîma, sangre). Reunidas las tres piezas, describe la presencia en sangre de una globulina de gran tamaño. El epónimo honra a Jan Gösta Waldenström (1906-1996), el hematólogo sueco que en 1944 publicó el caso de dos pacientes con hemorragias nasales, anemia y una inmunoglobulina de alto peso molecular en el suero. Aquel cuadro no encajaba con el mieloma que se conocía entonces.

Waldenström y la distinción monoclonal frente a policlonal

Su aportación no se limitó a la enfermedad que lleva su apellido. En 1961, durante las conferencias Harvey, Waldenström propuso separar las hipergammaglobulinemias según fuesen de origen monoclonal o policlonal. El criterio sigue ordenando hoy la clasificación de las gammapatías. A lo largo de su carrera describió o nombró nueve enfermedades distintas, entre ellas varias porfirias y el síndrome carcinoide. Nunca recibió el Nobel, y solía quitarle hierro al asunto: prefería que le preguntaran por qué no lo había recibido a que le preguntaran por qué sí.

La célula responsable: entre el linfocito y la célula plasmática

En el mieloma múltiple el clon maligno es una célula plasmática ya diferenciada. Aquí la situación es distinta: la célula tumoral conserva un estado intermedio, expresa marcadores de linfocito B pero ha empezado a diferenciarse hacia célula plasmática y ya secreta inmunoglobulina. Esa doble naturaleza explica que la MW se clasifique a la vez como gammapatía monoclonal, por la paraproteína IgM, y como linfoma linfoplasmocítico, por la estirpe de la que procede. Más del 90 % de los casos porta la mutación MYD88 L265P. Es un hallazgo genético casi constante, con valor diagnóstico, que ayuda a distinguir la MW de otros linfomas de bajo grado.

La IgM monoclonal y el síndrome de hiperviscosidad

La IgM es la inmunoglobulina más voluminosa. Su forma pentamérica ronda los 900 kilodalton, unas seis veces la masa de la IgG, y ese tamaño la convierte en la paraproteína con mayor capacidad de espesar el plasma. Cuando la concentración de IgM monoclonal sube lo suficiente, la sangre circula con dificultad por los vasos de pequeño calibre. Es el síndrome de hiperviscosidad, que puede cursar con alteraciones visuales, cefalea, inestabilidad y sangrado por las mucosas.

No todos los pacientes lo desarrollan. Que aparezca o no depende de cuánta IgM haya y de las propiedades fisicoquímicas de cada clon, que varían de una persona a otra. En ocasiones esa misma IgM se comporta como una crioglobulina y precipita con el frío; en otras actúa como autoanticuerpo frente a estructuras del nervio y provoca neuropatía periférica.

MW, GMSI IgM y mieloma: fronteras dentro del espectro

La MW pertenece al espectro de las gammapatías monoclonales, pero ocupa en él una posición peculiar. Comparte con el mieloma la paraproteína y la infiltración de la médula, y sin embargo procede de un linfocito linfoplasmocítico y fabrica IgM, no IgG ni IgA. Su precursora preneoplásica es la GMSI de tipo IgM: una IgM monoclonal en concentración baja, sin infiltración relevante ni daño orgánico. El salto de esa GMSI IgM a una MW o a otro linfoma ocurre a un ritmo del orden del 1,5 % anual.

Queda una frontera más sutil, la que separa la MW del mieloma IgM, un mieloma raro que también secreta IgM pero cuya célula tumoral es una célula plasmática pura. La histología es el árbitro. Si el clon es linfoplasmocítico, se trata de MW; si es plasmocítico, de mieloma IgM. La distinción importa porque el comportamiento clínico y el abordaje difieren.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Waldenström?

Jan Gösta Waldenström (1906-1996), hematólogo sueco. Describió la enfermedad en 1944 a partir de dos pacientes con hemorragias, anemia y una macroglobulina en el suero. En 1961 formuló la distinción entre gammapatías monoclonales y policlonales, todavía vigente. Se le atribuye la descripción de nueve enfermedades a lo largo de su carrera.

¿Es lo mismo macroglobulinemia de Waldenström que linfoma linfoplasmocítico?

No exactamente, aunque se solapan casi por completo. El linfoma linfoplasmocítico es la entidad histológica: un linfoma de bajo grado con diferenciación linfoplasmocítica. La macroglobulinemia de Waldenström es el cuadro que aparece cuando ese linfoma infiltra la médula ósea y produce IgM monoclonal. Existen linfomas linfoplasmocíticos que no secretan IgM, y esos no se llaman MW.

¿La macroglobulinemia de Waldenström es un mieloma?

No. Ambas son gammapatías monoclonales, pero nacen de células distintas. El mieloma se origina en la célula plasmática diferenciada y suele producir IgG o IgA. La MW parte del linfocito linfoplasmocítico y produce IgM. Los mecanismos de daño, la evolución y el tratamiento no coinciden.

¿Es una enfermedad frecuente?

No. En España se diagnostican alrededor de 150 casos nuevos cada año, con una incidencia cercana a 3 por millón de habitantes. La edad media al diagnóstico se sitúa en torno a los 70 años y afecta algo más a los varones.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Macroglobulinemia de Waldenström. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Definición de macroglobulinemia de Waldenström. Diccionario de cáncer del NCI.
  3. Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). Datos epidemiológicos de la macroglobulinemia de Waldenström en España.
  4. Fundación Josep Carreras contra la Leucemia. La macroglobulinemia de Waldenström.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la macroglobulinemia de Waldenström, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Gammapatía monoclonal: el concepto que engloba todo el espectro, desde la GMSI hasta las formas malignas.
  • GMSI: gammapatía monoclonal de significado incierto; la de tipo IgM es la precursora preneoplásica de la MW.
  • Mieloma múltiple: la otra gran gammapatía monoclonal maligna, originada en la célula plasmática diferenciada.
  • Linfoma linfoplasmocítico: la entidad histológica subyacente a la MW.
  • Linfoma linfoplasmocítico (inmunocitomas): denominación alternativa empleada en clasificaciones histológicas.
  • IgM: la inmunoglobulina de mayor peso molecular, producida en exceso en la MW.
  • Pico monoclonal: la imagen que deja la IgM monoclonal en el proteinograma.
  • Paraproteinemia: presencia de la paraproteína IgM en sangre.
  • Crioglobulinemia: cuadro que puede asociarse a la IgM monoclonal cuando precipita con el frío.
  • Célula plasmática: estadio final de diferenciación del linfocito B, cuya versión intermedia es la célula tumoral de la MW.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026