DICCIONARIO MÉDICO
Lipoma
El lipoma es un tumor benigno compuesto por adipocitos maduros. Constituye la neoplasia de partes blandas más frecuente en el adulto, con una prevalencia estimada en torno al 2 % de la población general. Se localiza con preferencia en el tejido adiposo subcutáneo del tronco, el cuello y las porciones proximales de las extremidades, y su comportamiento clínico es habitualmente benigno e indolente. Desde el punto de vista histológico, un lipoma consiste en una masa bien delimitada y encapsulada de adipocitos maduros, idénticos a los del tejido graso normal. La diferencia es que esos adipocitos proliferan de forma autónoma, formando un nódulo que crece lentamente a lo largo de meses o años. Al tacto resulta blando, móvil y, salvo excepciones, indoloro. La piel que lo recubre conserva un aspecto normal. La palabra procede del griego λίπος (lípos, grasa) y del sufijo -ωμα (-oma, tumor o masa). La acuñación es decimonónica y se atribuye a los primeros patólogos que sistematizaron la clasificación de los tumores de partes blandas en las décadas centrales del siglo XIX. Rudolf Virchow, en su Die krankhaften Geschwülste (1863), ya empleaba el término en su taxonomía tumoral. Se diagnostican con mayor frecuencia entre los 40 y los 60 años, y existe una tendencia familiar bien documentada: la aparición de lipomas múltiples en varios miembros de una misma familia sugiere un componente genético que en algunos casos se ha vinculado a reordenamientos del gen HMGA2, situado en el cromosoma 12q14-15. La causa última, sin embargo, sigue sin conocerse con exactitud. No todos los lipomas son iguales al microscopio. El lipoma convencional, compuesto exclusivamente de adipocitos maduros, es con diferencia el más habitual. Junto a él existen variantes que combinan el componente graso con otros tejidos, y cada una tiene particularidades clínicas que conviene conocer. Angiolipoma. Incorpora una red vascular prominente dentro de la masa adiposa, lo que explica un rasgo poco frecuente en los lipomas corrientes: el dolor espontáneo o a la presión. Aparece sobre todo en adultos jóvenes y suele ser múltiple. Lipoma de células fusiformes. Presenta células alargadas, con forma de huso, entremezcladas con los adipocitos. Es más propio de varones mayores de 50 años y se localiza con preferencia en la nuca y la espalda. Otras variantes incluyen el mielolipoma (con tejido hematopoyético, típico de la glándula suprarrenal), el condrolipoma y el osteolipoma, que contienen focos de cartílago o hueso respectivamente. Cuando los lipomas se presentan en número elevado y diseminado, el cuadro recibe el nombre de lipomatosis. El lipoma subcutáneo acapara la atención clínica por su frecuencia, pero el tejido adiposo está presente en muchas localizaciones y el lipoma puede formarse en cualquiera de ellas. Existen lipomas intramusculares (profundos, peor delimitados y, por su tamaño, más difíciles de distinguir de un liposarcoma), lipomas retroperitoneales, lipomas del tracto gastrointestinal y lipomas intracraneales. Estos últimos merecen mención aparte: el lipoma del cuerpo calloso es una malformación congénita reconocida, y el lipoma lumbosacro constituye un marcador de disrafismo espinal oculto en la infancia. La principal preocupación clínica ante un tumor adiposo es descartar que se trate de un liposarcoma, su contrapartida maligna. En la práctica, la distinción suele ser sencilla: el lipoma es blando, móvil, de crecimiento lento y tamaño estable; el liposarcoma tiende a ser más profundo, de consistencia firme, crecimiento rápido y, con frecuencia, doloroso. Sin embargo, los lipomas atípicos de gran tamaño o localización profunda pueden plantear dudas, y en esos casos la confirmación requiere estudio de imagen e histología. Del griego λίπος (lípos, grasa) y el sufijo -ωμα (-oma, tumor). Literalmente: tumor de grasa. El término estaba ya consolidado en la clasificación de Virchow de 1863. No, o solo de forma excepcional. La transformación maligna de un lipoma convencional a liposarcoma es un fenómeno rarísimo en la literatura y algunos autores cuestionan que ocurra realmente, argumentando que los casos publicados podrían corresponder a liposarcomas de bajo grado diagnosticados tardíamente. La inmensa mayoría de los lipomas permanecen benignos durante toda la vida del paciente. Pueden serlo. La lipomatosis familiar múltiple es un cuadro bien descrito en el que varios miembros de la misma familia desarrollan lipomas, a veces decenas de ellos. Se han identificado alteraciones cromosómicas recurrentes (sobre todo reordenamientos de 12q14-15), aunque muchos casos esporádicos carecen de antecedentes familiares conocidos. Depende del sentido con que se use el término. Coloquialmente, ambos se refieren a "bultos bajo la piel", pero son entidades distintas. El lipoma está formado por células grasas y carece de contenido líquido; el quiste epidérmico (mal llamado quiste sebáceo) es una cavidad revestida de epitelio que contiene queratina. La consistencia y la movilidad al tacto suelen bastar para orientar la diferencia. Si desea profundizar en conceptos asociados al lipoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el lipoma
Variantes histológicas
Localizaciones fuera del tejido subcutáneo
Diferenciación con el liposarcoma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra lipoma?
¿Un lipoma puede convertirse en cáncer?
¿Los lipomas son hereditarios?
¿Es lo mismo lipoma que quiste sebáceo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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