DICCIONARIO MÉDICO
Ligadura
En medicina, la ligadura tiene dos caras. Es, por un lado, el acto de atar una estructura del cuerpo (casi siempre un vaso sanguíneo o un conducto) hasta cerrar su interior; y es también el propio hilo o material con el que se aprieta ese nudo. La palabra nombra a la vez una maniobra y un objeto. Su finalidad más habitual es detener o prevenir una hemorragia, aunque también sirve para interrumpir el paso por otros conductos del organismo. El término viene del latín ligatura, formado sobre el verbo ligare, "atar". De esa misma raíz salen ligamento, liga y obligar (literalmente, ob-ligare, "atar por delante"). En su sentido médico la ligadura no se aparta del original: se ata algo para que quede cerrado. Conviene separar los dos significados que la palabra arrastra. Uno es el gesto: rodear un vaso con un lazo y apretarlo hasta que la luz se ocluye. El otro es aquello con lo que se ata, el hilo, la banda o el clip que queda alrededor de la estructura. Un cirujano practica una ligadura y, al terminar, deja una ligadura en el tejido. Misma palabra, dos referentes. Lo que se liga suele ser un vaso, aunque no siempre. También se cierran conductos que llevan otros líquidos, o el pedículo de un órgano que va a extirparse, ese haz de vasos y tejido del que el órgano cuelga. El fin más frecuente es la hemostasia, esto es, el control del sangrado. Cuando se aprieta el hilo alrededor de un vaso seccionado, sus paredes se juntan, la luz se cierra y la sangre deja de escapar. No hace falta que el organismo forme un coágulo para que funcione. La ligadura es un cierre mecánico, colocado desde fuera y estable en el tiempo. Ofrece un resultado inmediato y no depende del estado de coagulación del paciente. Detener una hemorragia no es su único cometido. Ligar un conducto interrumpe el paso de lo que circula por él, y ligar el pedículo de un órgano permite separarlo del cuerpo sin que sangre. La misma maniobra sirve para cerrar y para desconectar. Bajo un mismo nombre caben procedimientos que se parecen poco entre sí. Cambian según qué se ate, con qué material y para qué. La ligadura quirúrgica es la forma clásica: durante una operación se ata un vaso o un conducto con hilo de sutura y se anuda. De ahí derivan sus variantes. Cuando esa misma idea se aplica en concreto a las arterias y las venas, hablamos de ligadura vascular, con un matiz propio: no todos los vasos toleran quedar cerrados. La ligadura con banda elástica cambia el hilo por un anillo de goma y se coloca sin bisturí, por vía endoscópica, sobre tejidos como las hemorroides internas o las varices del esófago. Atar los vasos para frenar la sangre no es una ocurrencia moderna. La idea circulaba ya en la Antigüedad, pero durante siglos convivió con un método más brutal: cauterizar el muñón de una amputación con un hierro al rojo, quemando la carne para sellarla. El cirujano francés Ambroise Paré (1510-1590) es quien suele llevarse el mérito de su difusión. En el campo de batalla sustituyó el hierro candente por la ligadura de las arterias con hilo, y en 1564 dejó el método por escrito en sus Dix Livres de la Chirurgie. La técnica no era nueva; lo nuevo fue atreverse con ella y hacerla repetible. El cauterio empezó a sobrar. Del latín ligatura, sobre el verbo ligare ("atar"). Es la misma familia de ligamento y de obligar. La medicina se limitó a heredar el sentido físico de la palabra. No exactamente. Suturar es coser: aproximar o cerrar bordes de tejido con puntos. Ligar es atar alrededor de una estructura para cerrar su interior. A veces se combinan (una ligadura de transfixión pasa el hilo a través del tejido, con aguja, antes de anudarlo), pero el propósito de cada una es distinto. Depende del material. Algunos hilos se reabsorben en semanas o meses; otros, como la seda o el polipropileno, permanecen de forma indefinida sin causar problemas. En muchos casos, además, el propio vaso ligado acaba fibrosándose y queda sellado por sí mismo. No hay una lista cerrada, porque el término abarca desde el nudo de hilo del quirófano hasta el anillo de goma de una endoscopia. Las tres formas más habituales son la ligadura quirúrgica, la ligadura vascular y la ligadura con banda elástica.Qué es una ligadura
Para qué sirve una ligadura
Tipos de ligadura
Un recurso más antiguo que el quirófano moderno
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "ligadura"?
¿Es lo mismo una ligadura que una sutura?
¿La ligadura se queda para siempre en el cuerpo?
¿Cuántos tipos de ligadura existen?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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