DICCIONARIO MÉDICO
Ligadura quirúrgica
La ligadura quirúrgica es la maniobra por la que, en una operación, se ata con un hilo un vaso sanguíneo o un conducto para cerrar su interior de manera permanente. Es uno de los gestos elementales de la cirugía: sirve para dominar el sangrado y para interrumpir el paso por cualquier estructura tubular. Según el material empleado, el hilo puede reabsorberse con el tiempo o quedarse de forma indefinida. Ligar, en el quirófano, es rodear una estructura con un hilo y anudarlo con firmeza hasta que su luz queda ocluida. Es la forma más reconocible de ligadura. Lo habitual es que esa estructura sea un vaso, pero también se cierran conductos o el pedículo de un órgano que se va a resecar. El nudo es donde se juega el resultado. Si queda flojo o mal asentado, el vaso puede volver a abrirse y sangrar horas después, ya cerrada la herida. Por eso la técnica del anudado se practica hasta automatizarla. El material de elección depende del tejido y de cuánto tiempo deba durar el cierre. Los hilos de sutura absorbibles (los de ácido poliglicólico o poliglactina, y el antiguo catgut) se degradan solos al cabo de semanas. Los no absorbibles, como la seda, el polipropileno, el nailon o el acero, permanecen. No todo se ata con hilo. Existen ligaduras mecánicas: pequeños clips metálicos que pinzan el vaso y lo cierran sin necesidad de nudo, muy usados en cirugía laparoscópica. Y para los vasos más finos suele bastar con sellarlos por calor, mediante electrocoagulación, en lugar de ligarlos. En la práctica se distinguen varias formas de ligar, según cómo se coloque el hilo. La ligadura simple es la más directa: un lazo alrededor del vaso, ya pinzado o seccionado, que se anuda y basta. La ligadura de transfixión resuelve un problema de la anterior. En vasos gruesos o resbaladizos el lazo simple puede escurrirse; para evitarlo, se pasa el hilo a través del propio tejido con una aguja y luego se rodea y se anuda, de modo que quede anclado y no pueda deslizarse. Una tercera variante, la ligadura en masa, ata de una vez todo un pedículo, un conjunto de vasos y tejido, en lugar de cada vaso por separado. Es rápida, aunque menos selectiva. Ligar es una de las varias maneras de lograr hemostasia definitiva. Compite y se combina con el calor (electrocoagulación, el antiguo cauterio), con los clips y con selladores de energía que funden las paredes del vaso. Tiene una ventaja y un límite. La ventaja: un vaso bien ligado queda cerrado con seguridad, sin depender de la corriente ni de la temperatura. El límite: hay vasos que no deben cerrarse, porque el territorio que riegan quedaría sin sangre, y en ellos se impone reparar en lugar de ligar. Ese matiz corresponde a la ligadura vascular. Casi nunca. Los puntos de la piel se quitan, pero las ligaduras quedan dentro del cuerpo: si el hilo es absorbible, desaparece solo; si no lo es, permanece sin causar molestias. Es una ligadura en la que el hilo, antes de rodear la estructura, la atraviesa con una aguja. Así queda fijado al tejido y no puede resbalar. Se reserva para vasos de calibre grueso y para pedículos. No. Conviven. El bisturí eléctrico y los selladores resuelven bien los vasos pequeños y ahorran tiempo, pero para arterias y venas de cierto calibre la ligadura con hilo sigue siendo el cierre de referencia.Qué es la ligadura quirúrgica
Con qué se liga: hilos y clips
Tipos de ligadura quirúrgica
Su lugar entre los métodos para cortar el sangrado
Preguntas frecuentes
¿Los puntos de una ligadura se retiran?
¿Qué es una ligadura de transfixión?
¿La ligadura ha sido sustituida por el bisturí eléctrico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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