DICCIONARIO MÉDICO
Pedículo
El pedículo es una estructura estrecha, en forma de tallo, que conecta un órgano, un tumor o un fragmento de tejido con su base de origen. El término aparece en tres campos distintos de la anatomía y la cirugía: la columna vertebral, los vasos que entran y salen de una víscera, y los tumores o colgajos que conservan una conexión estrecha con el tejido del que proceden. La palabra procede del latín pediculus, diminutivo de pes, pedis ('pie'): literalmente, "pie pequeño". El vocablo se documenta ya en el latín renacentista del siglo XVI, primero con sentido botánico (el rabillo que sostiene una hoja o un fruto) y, más tarde, en el siglo XVIII, aplicado a estructuras del cuerpo humano. En español, curiosamente, coincide en la forma con otra palabra de origen distinto: la que en desuso designaba al piojo. La definición médica actual lo resume bien: un tallo más o menos delgado que une una formación anatómica, patológica o quirúrgica al órgano o tejido del que depende. Esa sencillez esconde tres usos bastante distintos, según el contexto en que se emplee. En la columna, el pedículo es cada uno de los dos puentes óseos cortos y robustos que unen el cuerpo de la vértebra con el arco vertebral, concretamente con la base de las apófisis transversa y articular. Junto con las láminas, cierra el arco vertebral y delimita las paredes laterales del foramen, el orificio por el que discurre la médula espinal. El desarrollo completo de esta anatomía, con la relación entre pedículo y lámina, se recoge en la entrada dedicada a la lámina del arco vertebral. Baste señalar aquí que el pedículo es también la vía de entrada de los tornillos transpediculares empleados en la fijación quirúrgica de la columna. Un segundo uso, no menos frecuente, designa el haz de vasos, conductos y nervios que entra o sale de un órgano por su hilio. El riñón tiene el suyo: la arteria renal, la vena renal, la pelvis renal y los vasos linfáticos que la acompañan forman el pedículo renal, agrupado en el hilio del órgano. El hígado tiene otro: la vena porta, la arteria hepática propia y el conducto colédoco viajan juntos por el borde derecho del omento menor, tal y como se detalla en la entrada de omento menor. Conocer la disposición exacta de estos elementos resulta decisivo en cirugía abdominal y urológica, donde el control del pedículo es el primer paso de cualquier resección mayor. En el quirófano aparece un tercer uso. Un pólipo pediculado se sostiene sobre un tallo estrecho de tejido, lo que facilita su extirpación completa y con menor riesgo de sangrado; el que carece de ese tallo y se adhiere por una base ancha se llama sésil, según se explica en la entrada correspondiente a sésil. La misma lógica se aplica a los colgajos reconstructivos: un colgajo pediculado conserva su conexión vascular con la zona donante durante el traslado, mientras que un colgajo libre se secciona y se reanastomosa en el lugar receptor, como puede verse en las entradas de colgajo a distancia y colgajo en isla. Pedículo y pedúnculo nacen de la misma raíz latina, pes, pedis, aunque cada uno pasa por un diminutivo distinto: pediculus el primero, pedunculus el segundo. El uso los ha ido separando. Pedículo domina hoy en la columna, los vasos de un órgano y el quirófano; pedúnculo se reserva casi siempre para la neuroanatomía (el pedúnculo cerebral, el pedúnculo cerebeloso) y para la botánica, donde nombra el rabillo de una flor o un fruto. Ambos términos convivieron con significados próximos desde su reintroducción en el latín renacentista, y todavía hoy algunos autores los usan de forma intercambiable. Quien quiera profundizar en el uso neuroanatómico puede consultar la entrada de pedúnculo. No hay relación entre ambos. El diccionario académico recoge dos entradas distintas para pedículo: una anatómica, que es la que ocupa esta ficha y procede de pes, pedis ('pie'), y otra, hoy en desuso, que significaba "piojo" y se formó sobre un pedis latino completamente distinto. La coincidencia gráfica es fruto del azar, no del parentesco. Casi. Comparten origen latino y en ocasiones se usan como sinónimos, pero el uso clínico actual reserva pedículo para la columna, los vasos de un órgano y la cirugía, y pedúnculo para la neuroanatomía y la botánica. El pediculado cuelga de un tallo estrecho, lo que facilita su resección endoscópica completa y reduce el sangrado. El sésil se asienta directamente sobre la pared del órgano, sin tallo diferenciado y con una base ancha, y exige un abordaje distinto. Son los tornillos que atraviesan el pedículo vertebral para fijar dos o más vértebras entre sí, una técnica habitual en la artrodesis lumbar. La anchura del pedículo varía de una vértebra a otra (en la columna lumbar oscila entre 9 y 18 milímetros, de L1 a L5), lo que obliga a planificar cada tornillo con pruebas de imagen previas.Qué es un pedículo
Pedículo vertebral
Pedículo vascular de un órgano
Pedículo tumoral y colgajos quirúrgicos
Pedículo y pedúnculo, dos palabras hermanas
Preguntas frecuentes
¿Por qué "pedículo" se parece tanto a la palabra "piojo"?
¿Es lo mismo pedículo que pedúnculo?
¿Qué diferencia hay entre un pólipo pediculado y uno sésil?
¿Qué son los tornillos transpediculares?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026