DICCIONARIO MÉDICO
Leuconiquia
La leuconiquia es la presencia de manchas, puntos o bandas de color blanco en las uñas. Es un hallazgo muy frecuente —la mayoría de las personas lo ha experimentado alguna vez— y, en la gran mayoría de los casos, obedece a un microtraumatismo de la matriz ungueal sin relevancia clínica. La leuconiquia designa cualquier coloración blanca de la uña que no corresponda a la lúnula (la media luna blanquecina que se ve en la base de la uña y que es un hallazgo normal). Puede afectar a una o a varias uñas, a las de las manos o a las de los pies, y presentarse como pequeños puntos dispersos, como líneas transversales, como bandas longitudinales o, en casos excepcionales, como un blanqueamiento completo de la lámina. El término procede del griego λευκός (leukós), "blanco", y ὄνυξ (ónyx), "uña": literalmente, "uña blanca". Conviene saber que ὄνυξ significaba tanto "uña" como "garra" y también "una piedra semipreciosa veteada" —el ónix—, porque las vetas del mineral recuerdan al aspecto de la uña. La raíz ha dado lugar a numerosos términos del vocabulario ungueal: onicolisis, paroniquia, melanoniquia, paquioniquia. Esta distinción es la más importante desde el punto de vista clínico, porque orienta hacia causas muy diferentes. En la leuconiquia verdadera, la alteración está en la propia lámina ungueal: las células de queratina se han formado de manera defectuosa en la matriz, quedando microburbujas de aire atrapadas entre las capas de la uña que dispersan la luz y producen el aspecto blanco. La mancha se desplaza distalmente a medida que la uña crece —tarda semanas o meses en llegar al borde libre y desaparecer— y no cambia de aspecto al presionar sobre la uña. El microtraumatismo sobre la matriz (golpes leves, manicuras agresivas, el hábito de morderse las uñas) es, con diferencia, la causa más frecuente. En la leuconiquia aparente (o pseudoleuconiquia), la lámina ungueal es normal; la coloración blanca procede de una alteración en el lecho ungueal que se ve por transparencia a través de la uña. A diferencia de la verdadera, las manchas no migran con el crecimiento y pueden atenuarse al presionar la uña, porque la presión modifica la circulación del lecho. Las uñas de Terry —blanqueamiento de casi toda la uña salvo una estrecha franja distal oscura— son un ejemplo clásico de leuconiquia aparente, y pueden asociarse a cirrosis, insuficiencia cardíaca o diabetes. Leuconiquia punteada. Pequeños puntos blancos dispersos, la forma más común. Habitual en niños y en personas que someten las uñas a microtraumatismos repetidos. En la gran mayoría de los casos es completamente banal y desaparece sola con el crecimiento de la uña. Leuconiquia estriada (transversal). Líneas o bandas blancas paralelas a la lúnula. Cuando son únicas y anchas, reciben el nombre de líneas de Mees y pueden asociarse a intoxicaciones por metales pesados —clásicamente, arsénico o talio— o a alteraciones metabólicas graves. La quimioterapia es otra causa reconocida de bandas transversales. Leuconiquia longitudinal. Rayas blancas que recorren la uña en sentido vertical, de la lúnula al borde libre. Menos frecuente y, en ocasiones, asociada a pequeños tumores de la matriz ungueal que conviene descartar. Leuconiquia total. La lámina ungueal aparece completamente blanca. Es infrecuente, suele ser congénita y en algunas familias se hereda con patrón autosómico dominante. También puede observarse en trastornos sistémicos graves. La melanoniquia es, en cierto modo, la imagen especular de la leuconiquia: una banda o mancha oscura (marrón, negra) en la uña, producida por depósito de melanina. Mientras que la leuconiquia es casi siempre benigna, una melanoniquia longitudinal que se ensancha o que se acompaña de pigmentación del pliegue ungueal (signo de Hutchinson) obliga a descartar un melanoma subungueal. Son dos hallazgos cromáticos opuestos que requieren actitudes clínicas muy distintas. No. Es uno de los mitos más extendidos, pero ningún estudio ha demostrado una relación entre la ingesta de calcio y la leuconiquia. La causa habitual de los puntos blancos es un microtraumatismo de la matriz ungueal, muchas veces tan leve que pasa inadvertido. Para cuando la mancha se hace visible, ya han transcurrido semanas desde el golpe y resulta difícil recordarlo, lo que alimenta la confusión. Del griego λευκός (leukós), "blanco", y ὄνυξ (ónyx), "uña". Literalmente: "uña blanca". La raíz ὄνυξ es la misma que ha dado nombre a la piedra ónix, porque las vetas del mineral recuerdan al aspecto de la uña humana. Unos pocos puntos blancos aislados que se desplazan con el crecimiento de la uña y acaban desapareciendo son completamente normales. Conviene consultar al dermatólogo si el blanqueamiento afecta a toda la uña o a varias uñas a la vez, si las manchas no migran con el crecimiento (lo que sugiere leuconiquia aparente), si se acompañan de cambios en la textura o el grosor de la uña, o si aparecen tras la exposición a sustancias tóxicas. No. La leuconiquia es un cambio de color (blanco). La coiloniquia es un cambio de forma: la uña se vuelve cóncava, "en cuchara". La coiloniquia se asocia clásicamente a ferropenia, mientras que la leuconiquia punteada suele deberse a microtraumatismos. Son dos hallazgos ungueales diferentes que apuntan a causas distintas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leuconiquia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leuconiquia
Leuconiquia verdadera y leuconiquia aparente
Tipos de leuconiquia verdadera
Diferenciación con la melanoniquia
Preguntas frecuentes
¿Las manchas blancas en las uñas se deben a falta de calcio?
¿De dónde viene la palabra leuconiquia?
¿Cuándo debería preocuparme por las manchas blancas en las uñas?
¿Es lo mismo leuconiquia que coiloniquia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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