DICCIONARIO MÉDICO
Onicolisis
La onicolisis es la separación de la lámina ungueal de su lecho, casi siempre a partir del borde libre o de los bordes laterales. La zona despegada adquiere un tono blanco y opaco, en contraste con el rosado translúcido de la uña sana, y puede afectar a una sola uña o a varias a la vez. Es uno de los signos ungueales más frecuentes en la consulta y aparece con más frecuencia en mujeres adultas. La palabra combina onycho- (ὄνυξ, "uña") y lýsis (λύσις), "disolución" o "descomposición" en griego. Se documentó por primera vez en inglés en 1885, y de ahí pasó, prácticamente sin cambios, a las lenguas romances. El sufijo -lisis es el mismo que aparece en hemólisis o en electrólisis: siempre describe la ruptura de una unión previa. Onicolisis no designa una enfermedad concreta, sino un patrón de presentación que comparten causas muy distintas entre sí. Puede ser primaria, sin causa identificable, o secundaria a un abanico amplio de procesos. La cara inferior de la lámina ungueal está recorrida por crestas longitudinales que encajan con crestas complementarias del lecho, como dos piezas de un engranaje. Esa superficie de contacto ampliada es lo que mantiene la uña firmemente unida a los tejidos que la sostienen. Cuando ese encaje se rompe, por un traumatismo, por una reacción inflamatoria o por la presencia de un hongo entre ambas superficies, la lámina deja de estar sujeta y se levanta desde el borde distal hacia atrás. El lecho expuesto, privado ya de la protección de la lámina, empieza a comportarse como piel corriente: genera una capa córnea que antes no tenía, porque su función habitual no incluye esa tarea. Este cambio explica por qué, cuanto más se prolonga la onicolisis, más difícil resulta que la lámina nueva vuelva a quedar bien sujeta. Entre las causas mecánicas figuran el traumatismo repetido, incluida la manicura agresiva, la inmersión prolongada en agua y la exposición a productos químicos de uso cosmético. Las enfermedades de la piel, en particular la psoriasis, la dermatitis de manos y el liquen plano, están entre los desencadenantes dermatológicos más habituales. Las infecciones por hongos dermatofitos y por levaduras del género Candida son otra causa frecuente. Hay además un grupo de enfermedades sistémicas que se manifiestan, entre otros signos, con onicolisis: los trastornos tiroideos, la diabetes, el embarazo, la sarcoidosis, la amiloidosis y, más raramente, algunas neoplasias como el mieloma múltiple. Ciertos fármacos fotosensibilizantes pueden desencadenar además una variante conocida como fotoonicolisis, ligada a la exposición solar durante su uso. Existe, por último, una forma hereditaria distal, muy infrecuente, de transmisión autosómica dominante. La leuconiquia y las uñas de Terry producen también una zona blanquecina, pero la lámina permanece adherida al lecho en todo momento; solo cambia de color. En la onicolisis, en cambio, hay una separación física real, comprobable al presionar suavemente sobre la zona afectada. Por el nombre y por el mecanismo, la onicomadesis se le parece: ambas son una pérdida de adherencia. Pero ocurre en el extremo opuesto de la uña, ya que es la matriz, no el lecho, la que deja de sostener la lámina, que se separa por su base y no por su borde libre. Frente a la onicoatrofia la diferencia es de fondo: aquí la lámina no cambia de tamaño ni de grosor, solo pierde el contacto con el tejido que la sostiene. Del griego onycho-, "uña", y lýsis, "disolución". El término se registró por primera vez en inglés en 1885, dentro de esa oleada de neologismos médicos decimonónicos construidos sobre raíces clásicas. No. La porción ya despegada no se readhiere: solo el crecimiento de lámina nueva, bien sujeta desde el principio, sustituye a la que se perdió. Las uñas de la mano tardan entre cuatro y seis meses en renovarse por completo; las del pie, el doble. Puede aparecer a cualquier edad y en ambos sexos, aunque se observa con más frecuencia en mujeres adultas, un patrón que las series clínicas atribuyen en parte a la mayor exposición a manicura y a productos cosméticos ungueales. No. La onicomicosis es la infección fúngica de la uña, y es una de las muchas causas posibles de onicolisis, no un sinónimo suyo. Una uña puede despegarse por un traumatismo, por psoriasis o por una reacción a un fármaco sin que haya hongo alguno implicado.Qué es la onicolisis
Cómo se pierde la adherencia
Causas primarias y secundarias
Con qué no debe confundirse
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "onicolisis"?
¿La uña vuelve a pegarse sola?
¿Afecta igual a hombres y a mujeres?
¿Es lo mismo que la onicomicosis?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026