DICCIONARIO MÉDICO
Onicogrifosis
La onicogrifosis es el engrosamiento y la curvatura progresiva de la lámina ungueal, que llega a adoptar la forma de una garra o de un cuerno de carnero. Afecta sobre todo al primer dedo del pie y es especialmente frecuente en personas mayores con dificultad para el autocuidado. La lámina resultante es opaca, amarillenta y de consistencia casi pétrea. El nombre procede del griego: onycho- (ὄνυξ, "uña") y grypos (γρυπός), "curvado" o "ganchudo", el mismo adjetivo que los griegos aplicaban a una nariz aguileña o al pico curvo de un ave rapaz. De la misma raíz nace, por asociación de imagen, el grifo mitológico, la criatura de garras curvas. En inglés se conoce, sin rodeos, como "ram's horn nail": uña en cuerno de carnero. No es solo una uña gruesa. La lámina crece de forma desigual, más deprisa en un extremo que en otro, y ese desequilibrio es lo que produce la curvatura. Con el tiempo, la superficie se cubre de surcos transversales, mientras que la cara inferior desarrolla un eje córneo que pierde espesor hacia el borde libre. Es un trastorno del crecimiento de la matriz, no una simple acumulación de queratina sobre la lámina ya formada. Cuando la matriz produce queratina a un ritmo distinto en cada uno de sus extremos, la lámina resultante crece más por un lado que por otro. El lado que avanza más rápido empuja al más lento, y la uña se enrolla sobre sí misma, del mismo modo que una cinta se curva cuando se estira de forma desigual por sus dos bordes. El recorte infrecuente agrava el cuadro. Cuanto más tiempo pasa sin cortarse, más se acentúa la curvatura, porque la lámina sigue creciendo sin nada que limite su longitud. De ahí que sea tan característica de personas con movilidad reducida o con dificultad para alcanzarse los pies. La forma adquirida es, con diferencia, la más frecuente, y su principal factor de riesgo es la edad. Un estudio de casos y controles publicado en 2023, con más de 1.100 pacientes con onicogrifosis y unos 3.400 controles emparejados, encontró una asociación significativa con la psoriasis, la onicomicosis, la enfermedad vascular periférica, las úlceras de la extremidad inferior y la diabetes tipo 2. Mucho más rara es la forma congénita. Ya en 1923 se documentó un caso con afectación de las veinte uñas, y estudios posteriores han identificado familias con un patrón hereditario dominante para el trastorno. También aparece como rasgo de una genodermatosis infrecuente, el síndrome de Haim-Munk, que asocia además queratodermia palmoplantar y una periodontitis grave de aparición temprana. Con la onicoatrofia, la diferencia es de dirección. Una adelgaza y reduce la lámina; la otra la engrosa y la alarga. El origen es el mismo, una matriz que ya no produce queratina de forma regular, pero el resultado visible es opuesto. La onicólisis es un cuadro distinto: ahí la lámina se despega de su lecho, pero conserva un grosor y una forma normales. En la onicogrifosis el problema no es de adherencia, sino de producción; la lámina sigue unida al lecho, solo que crece deformada. También conviene distinguirla de la onicomicosis, la infección fúngica de la uña. Ambas pueden coexistir, de hecho la onicomicosis es un hallazgo frecuente en uñas con onicogrifosis, y las dos dan un aspecto engrosado y amarillento a la lámina. Solo la onicomicosis tiene origen infeccioso; la onicogrifosis, en su origen, es un trastorno del crecimiento. Del griego onycho-, "uña", y grypos, "curvado" o "ganchudo". Es la misma raíz que dio nombre, por su forma de garra, al grifo de la mitología. En inglés, de hecho, el trastorno se conoce sin ningún tecnicismo: "ram's horn nail", uña en cuerno de carnero. No. Es mucho más habitual en personas mayores, pero también existe una forma congénita, presente ya al nacer y ligada en ocasiones a síndromes hereditarios raros. El engrosamiento simple, sin curvatura ni deformidad en garra, tiene nombre propio: onicauxis. La onicogrifosis añade a ese engrosamiento una curvatura pronunciada y un crecimiento desigual entre ambos bordes de la lámina. Una asociación estadística, no una causa directa. El estudio de 2023 mencionado más arriba encontró una relación significativa entre la onicogrifosis y ambas condiciones, junto con la enfermedad vascular periférica y la onicomicosis, lo que convierte a la onicogrifosis en un signo que merece atención en pacientes con estos antecedentes.Qué es la onicogrifosis
Cómo se forma la curvatura
Formas congénita y adquirida
Con qué no debe confundirse
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "onicogrifosis"?
¿Solo aparece en personas mayores?
¿Es lo mismo que tener las uñas gruesas?
¿Qué relación tiene con la psoriasis y la diabetes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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