DICCIONARIO MÉDICO
Paquioniquia
La paquioniquia es el engrosamiento de la lámina ungueal y del lecho que hay debajo, a diferencia de otras alteraciones que solo afectan a una de las dos estructuras. En la inmensa mayoría de los casos es un hallazgo adquirido, secundario a una infección fúngica, a la psoriasis o al simple paso de los años. Existe además una forma congénita, muy poco frecuente, causada por mutaciones en genes de la queratina. El término procede del griego pakhýs, "grueso", y ónyx, "uña": la misma raíz que aparece en onicolisis, paroniquia o melanoniquia, todos ellos términos del vocabulario ungueal construidos sobre ónyx. Paquioniquia designa, literalmente, la uña gruesa. La precisión dermatológica del término distingue dos planos anatómicos: la lámina ungueal, la parte visible y dura de la uña, y el lecho ungueal, el tejido sobre el que esa lámina se apoya. Cuando el engrosamiento afecta a ambas estructuras se habla de paquioniquia en sentido estricto. Si solo se engruesa la lámina, sin que el lecho participe, el término correcto es onicauxis, casi siempre de origen traumático. Fuera de la forma genética, el engrosamiento ungueal suele responder a una causa local o sistémica identificable. La onicomicosis, la infección fúngica de la uña, es la más común: el hongo altera la queratina y la lámina crece deformada y opaca. La psoriasis ungueal, el liquen plano y las verrugas periungueales producen un cuadro similar por vías distintas, todas ellas centradas en la matriz o el lecho. Un traumatismo repetido, el roce de un calzado estrecho o una alteración circulatoria periférica bastan también para engrosar la uña, sobre todo en personas de edad avanzada. Es una genodermatosis rara, de herencia autosómica dominante, causada por mutaciones en alguno de cinco genes que codifican queratinas: KRT6A, KRT6B, KRT6C, KRT16 y KRT17. Estas proteínas forman las redes de filamentos que dan resistencia mecánica a las células de la piel, las uñas y las mucosas; cuando la mutación las altera, esas células se vuelven frágiles frente al roce cotidiano. Entre el 30 y el 40 % de los casos surgen por mutación de novo, sin antecedente familiar. La clasificación clásica distinguía dos tipos según el fenotipo: el tipo 1 o síndrome de Jadassohn-Lewandowsky, con leucoqueratosis oral frecuente, y el tipo 2 o síndrome de Jackson-Lawler, con dientes natales y quistes característicos. La clasificación actual prefiere nombrar cada forma según el gen implicado: PC-K6a, PC-K6b, PC-K6c, PC-K16 y PC-K17. Las mutaciones en KRT6A y KRT16 corresponden clínicamente al antiguo tipo 1; las de KRT6B y KRT17, al tipo 2. Se ha descrito una prevalencia mayor entre personas de ascendencia judía, aunque el trastorno aparece en todos los grupos étnicos. La onicogrifosis suele confundirse con la paquioniquia, y comparten el mismo terreno clínico: el engrosamiento ungueal en personas mayores. Se distinguen por la forma. La onicogrifosis produce una curvatura anárquica, en cuerno o garra, con surcos transversales irregulares por un crecimiento discontinuo de la matriz; la paquioniquia mantiene, en general, un engrosamiento más uniforme. La Clasificación Internacional de Enfermedades recoge ambos cuadros en códigos distintos, señal de que la nosología los trata como entidades separadas y no como sinónimos. Del griego pakhýs, grueso, y ónyx, uña. La misma raíz griega dio origen a la palabra "ónice", la piedra semipreciosa veteada cuyo aspecto recordaba al de la uña para los antiguos griegos. No. Ambas cursan con engrosamiento ungueal, pero la onicogrifosis añade una curvatura característica en forma de cuerno que la paquioniquia, salvo en casos extremos, no presenta. No existe en la actualidad un tratamiento curativo dirigido a corregir la mutación de base. La investigación en curso explora terapias génicas dirigidas a silenciar el alelo alterado. Se estima que existen entre 5.000 y 10.000 casos en todo el mundo, lo que la sitúa entre las genodermatosis más raras. No se ha observado que la gravedad se relacione con el origen étnico del paciente, aunque sí con el gen concreto implicado en cada familia. Sí, con frecuencia. La psoriasis, el liquen plano y algunas alteraciones tiroideas se manifiestan a veces primero en la uña, antes que en la piel o en otros órganos. Por eso un engrosamiento ungueal que no encaja con un traumatismo evidente conviene valorarlo dentro de su contexto clínico completo, y no como un hallazgo aislado y sin más consecuencia.Qué es la paquioniquia
Las causas más frecuentes son adquiridas
La paquioniquia congénita
Diferenciación con otras alteraciones de las uñas
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra paquioniquia?
¿Es lo mismo que la onicogrifosis?
¿La paquioniquia congénita tiene cura?
¿Cuántas personas tienen paquioniquia congénita?
¿Puede una uña engrosada ser el primer signo de otra enfermedad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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