DICCIONARIO MÉDICO
Laparotomía transversa
La laparotomía transversa es la apertura del abdomen mediante una incisión horizontal, perpendicular al eje del cuerpo. Frente a las incisiones verticales, cicatriza mejor y deja menos secuelas en la pared, aunque resulta más lenta de ejecutar y ofrece menos capacidad de ampliación. Es una variante de laparotomía en la que la piel y los planos de la pared se cortan de lado a lado, siguiendo una línea horizontal. Puede situarse en la parte alta del abdomen, en la baja o a la altura del ombligo, según el órgano que se desee alcanzar. A diferencia de la incisión vertical, que recorre la línea alba, la transversa suele atravesar la vaina y las fibras de los músculos rectos, o separarlos, para llegar al peritoneo. Su principal argumento es anatómico. La incisión discurre casi paralela a las líneas de tensión natural de la piel (las líneas de Langer) y al trayecto de los nervios de la pared. Al respetar esa disposición, la herida queda sometida a menos fuerzas de separación cuando la persona se mueve, tose o hace esfuerzos. Las incisiones horizontales presentan menor frecuencia de eventración y de apertura de la herida que las verticales, y se asocian a menos dolor en el postoperatorio inmediato y a menos complicaciones respiratorias, porque interfieren menos con los movimientos del diafragma. La cicatriz, alineada con los pliegues cutáneos, tiende a disimularse mejor. No todo son ventajas. Abrir en transversal lleva más tiempo, sangra algo más al seccionar músculo y ofrece un campo más limitado a un solo territorio del abdomen. Sobre todo, no puede prolongarse con la misma libertad que una incisión media: si el hallazgo obliga a explorar zonas alejadas, el cirujano se ve obligado a ampliar hacia arriba de forma trabajosa o a cambiar de abordaje. Por eso se reserva para operaciones con un objetivo bien definido de antemano. La incisión transversa resulta útil en cirugía infantil, donde el abdomen aún no ha desarrollado los recesos profundos del adulto y rara vez hace falta alargar el corte. También la eligen algunos equipos para la cirugía de la aorta abdominal, para intervenciones sobre el colon y para extraer piezas quirúrgicas tras una laparoscopia. Dentro de la familia transversa hay incisiones con nombre propio. La de Maylard secciona por completo los músculos rectos para ganar un campo pélvico amplio. La de Cherney desprende los tendones del recto de su inserción en el pubis y los desplaza hacia arriba. Y la más conocida, baja y ligeramente curva, es la laparotomía de Pfannenstiel, empleada en cirugía ginecológica y pélvica. No exactamente. La de Pfannenstiel es una laparotomía transversa concreta: baja, curva y situada sobre el pubis. Transversa es el término general que engloba todas las incisiones horizontales, incluida aquella. Porque sigue las líneas de tensión de la piel en lugar de cruzarlas. La herida soporta menos fuerza de separación con el movimiento, lo que reduce el riesgo de que la cicatriz se ensanche o de que aparezca una hernia en ella. Cuando se necesita rapidez o un campo muy amplio y ampliable, como en los traumatismos o cuando el diagnóstico es incierto. En esas situaciones gana la laparotomía media.Qué es la laparotomía transversa
Ventajas e inconvenientes
Dónde se emplea y qué variantes tiene
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo laparotomía transversa que incisión de Pfannenstiel?
¿Por qué cicatriza mejor que la vertical?
¿Cuándo se prefiere una incisión vertical?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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