DICCIONARIO MÉDICO
Lactitol
El lactitol es un laxante osmótico derivado de la lactosa, el azúcar de la leche, que en la industria alimentaria cumple además la función de edulcorante bajo el código E966. Es un poliol o alcohol de azúcar, en concreto un disacárido formado por galactosa y sorbitol. Cruza el intestino delgado casi sin absorberse y despliega su acción en el colon. Su código en la clasificación ATC es A06AD12. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El lactitol se fabrica por hidrogenación catalítica de la lactosa. Durante esa reacción, la mitad de glucosa de la molécula se reduce y queda convertida en sorbitol, de manera que el producto final une una unidad de galactosa con una de sorbitol. Esa es la razón de que se describa como un disacárido alcohol. Su fórmula molecular es C12H24O11 y en estado puro forma un polvo cristalino blanco, inodoro y muy soluble en agua. Se describió por primera vez en 1920, si bien la industria alimentaria no lo incorporó hasta los años ochenta. Su doble naturaleza define la historia del compuesto. En la cocina industrial endulza con alrededor del 40 % de la potencia de la sacarosa, aporta unas 2,4 calorías por gramo y apenas altera la glucemia, lo que lo ha llevado a chocolates, helados y bollería sin azúcar añadido. En la farmacia tiene otra vida: la agencia del medicamento de Estados Unidos lo autorizó en febrero de 2020 como laxante para el estreñimiento crónico de causa desconocida en adultos. El mismo polvo blanco, dos estantes distintos. Todo depende de una carencia. El intestino delgado humano no fabrica las disacaridasas capaces de partir el lactitol, así que la molécula lo recorre sin apenas cambios y desemboca íntegra en el colon. La flora bacteriana que allí habita la fermenta y la descompone en ácidos grasos de cadena corta: acético, propiónico y butírico. A partir de ese punto se disparan dos efectos a la vez. El material sin absorber y esos ácidos retienen agua en la luz intestinal por presión osmótica, con lo que las heces se ablandan y el tránsito se acelera; en paralelo, el pH del interior del colon cae. Ese descenso de acidez tiene consecuencias que van más allá del estreñimiento. Empuja a crecer a bacterias como las bifidobacterias y los lactobacilos en detrimento de las especies proteolíticas, y por eso el lactitol se clasifica también como prebiótico, un ingrediente que sirve de alimento a la microbiota beneficiosa. Hay un tercer efecto, quizá el más curioso: el medio ácido captura el amoníaco del colon y lo convierte en ion amonio, una forma cargada que atraviesa mal la pared intestinal y termina expulsándose con las heces. La captura de amoníaco no es un detalle menor, porque emparenta al lactitol con la lactulosa, otro disacárido no absorbible con el que comparte casi toda la mecánica. De ahí procede su segundo empleo en medicina: la encefalopatía hepática, la alteración neurológica que aparece cuando un hígado dañado deja de neutralizar el amoníaco y este llega al cerebro. Al frenar su paso desde el intestino a la sangre, el lactitol ayuda a rebajar sus niveles. Se le han reconocido frente a la lactulosa un sabor más agradable y una mejor tolerancia, y aun así su difusión clínica ha sido menor. El nombre junta la raíz de la lactosa, el azúcar del que deriva, con el sufijo -itol que la química reserva para los polioles o alcoholes de azúcar. Esa misma terminación reaparece en el sorbitol, el manitol y el xilitol. No hay detrás una raíz griega ni latina clásica, sino nomenclatura moderna de laboratorio. No. La lactosa es el azúcar natural de la leche; el lactitol es lo que se obtiene tras hidrogenarla. Son moléculas diferentes y el organismo las trata de forma distinta. Su índice glucémico es muy bajo, cercano a 3, y no provoca subidas apreciables de glucosa ni de insulina, por lo que aparece con frecuencia en productos etiquetados como aptos para diabéticos. Hay un matiz que conviene tener presente. Como todos los polioles, en cantidades altas arrastra agua hacia el intestino y puede generar flatulencia o un efecto laxante; de ahí que la normativa europea obligue a avisar de ese posible efecto en los alimentos que superan el 10 % de lactitol. Para situar el lactitol dentro de su familia y su mecanismo, puede consultar:Qué es el lactitol
Cómo actúa en el colon
Un pariente cercano de la lactulosa
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama lactitol?
¿Es lo mismo que la lactosa?
¿Pueden tomarlo las personas con diabetes?
Referencias
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