DICCIONARIO MÉDICO
Intértrigo
El intertrigo es una inflamación de los pliegues de la piel que aparece allí donde dos superficies cutáneas se tocan y rozan de forma repetida en un ambiente cálido y húmedo. Es una de las dermatosis más frecuentes de las zonas de pliegue, y con facilidad se le añade una infección por hongos o bacterias. Con el nombre de intertrigo se designa la lesión inflamatoria que se desarrolla en la profundidad de un pliegue cutáneo cuando la piel roza contra sí misma. El aspecto característico es un eritema (enrojecimiento) de límites bastante nítidos, que sigue la línea del pliegue y puede acompañarse de maceración, exudado o fisuras en el fondo. La palabra procede del latín y no tiene nada que ver con el trigo, pese a la coincidencia de sonido. Se forma con el prefijo inter- ("entre") y el verbo terere ("frotar, desgastar"), de manera que intertrigo viene a significar literalmente la rozadura producida entre dos superficies. Los médicos de la Roma clásica ya empleaban el término para nombrar estas escoceduras de los pliegues, y ha llegado hasta la dermatología actual casi sin cambios. En el origen del intertrigo confluyen tres factores que se potencian entre sí. El roce continuo de piel contra piel desgasta la capa más superficial. El calor y el sudor retenidos mantienen la zona húmeda. Y la falta de ventilación, propia del fondo de un pliegue, impide que esa humedad se evapore. El resultado es la maceración: la piel se reblandece, pierde su función de barrera y queda expuesta. Sobre ese terreno reblandecido se instala con frecuencia una segunda agresión. Las levaduras del género Candida, algunas bacterias y ciertos hongos dermatofitos encuentran en el pliegue caliente y húmedo un medio ideal para multiplicarse. Por eso muchos intertrigos empiezan como una simple irritación por roce y terminan sobreinfectados. Conviene distinguir las dos cosas: el mecanismo inicial es mecánico, la complicación es infecciosa. Hay circunstancias que allanan el camino. El exceso de peso multiplica los pliegues y los hace más profundos, de modo que retienen más humedad. La diabetes altera la defensa frente a los microorganismos. La escasa movilidad, el sudor abundante de los deportistas, la piel fina y ocluida de los lactantes bajo el pañal, la de los ancianos encamados: todas son situaciones en las que el intertrigo aparece con más facilidad. El intertrigo busca siempre un pliegue. Los más habituales son el surco que queda bajo las mamas, las ingles, las axilas, el pliegue que separa los glúteos, los espacios entre los dedos de los pies y de las manos, y los pliegues del cuello y del abdomen en personas con sobrepeso. En los lactantes, la zona del pañal. La lesión respeta, como norma, la piel expuesta al aire y se concentra en el fondo húmedo, un rasgo que ayuda a reconocerla. Una primera forma de ordenarlos atiende a si existe o no infección añadida. El intertrigo simple o irritativo se debe solo al roce y la humedad, sin germen implicado; es el enrojecimiento inicial, todavía sin complicar. Cuando encima se instala un microorganismo, se habla de intertrigo sobreinfectado, y ahí el nombre suele completarse con el del causante. El más común es el intertrigo candidiásico, por levaduras del género Candida, que tiende a mostrar un borde despegado y pequeñas lesiones satélite alrededor del pliegue principal. El intertrigo bacteriano, por distintas especies de bacterias, puede supurar y desprender mal olor. Y el intertrigo dermatofítico, causado por los hongos que también producen la tiña, aparece sobre todo entre los dedos de los pies. La candidiasis de los pliegues es, con diferencia, la sobreinfección que más se ve. No todo enrojecimiento de un pliegue es un intertrigo. La psoriasis invertida (la forma de psoriasis que se localiza en los pliegues) produce placas de un rojo más intenso y borde muy definido. El eritrasma, de origen bacteriano, muestra un tono más pardusco y una fluorescencia característica bajo cierta luz. La dermatitis seborreica y la dermatitis de contacto también pueden asentar en los pliegues. Distinguir unas de otras corresponde al dermatólogo, que se apoya en el aspecto de la lesión y, si hace falta, en pruebas de laboratorio. Es una casualidad fonética. El nombre viene del latín inter- ("entre") y terere ("frotar"), es decir, la rozadura entre dos superficies. El parecido con la palabra trigo es pura coincidencia. No. El intertrigo en sí es una irritación por roce y humedad, no una enfermedad transmisible. Otra cuestión son los microorganismos que a veces lo sobreinfectan, que sí pueden pasar de una zona a otra de la propia piel. El intertrigo describe la inflamación del pliegue, cualquiera que sea su causa. La candidiasis del pliegue es solo una de sus formas, la que produce la levadura Candida, y resulta ser la más frecuente. Un intertrigo puede existir sin candidiasis, y por eso se distingue la forma simple de la sobreinfectada. A las personas con sobrepeso, a quienes tienen diabetes, a los lactantes en la zona del pañal, a los deportistas por el sudor y a las personas mayores con poca movilidad. En todos estos casos coinciden pliegues profundos, humedad y roce.Qué es el intertrigo
Por qué se produce
Dónde asienta
Tipos de intertrigo
Distinción de otras afecciones de los pliegues
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama intertrigo si no tiene relación con el trigo?
¿El intertrigo se contagia?
¿Es lo mismo intertrigo que candidiasis de los pliegues?
¿A quién afecta con más frecuencia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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