DICCIONARIO MÉDICO

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de base inmunológica, que se manifiesta con placas eritematosas cubiertas de escamas blanquecinas o plateadas. No es contagiosa, aunque existe una clara predisposición hereditaria. Su curso alterna periodos de actividad con fases de remisión y puede adoptar distintas formas clínicas según la localización y la morfología de las lesiones.

Qué es la psoriasis

Dentro de las dermatosis eritematoescamosas, enfermedades de la piel caracterizadas por placas rojizas cubiertas de escamas, la psoriasis ocupa un lugar central por su frecuencia. Su nombre procede del griego psora (comezón o sarna), combinado con el sufijo -iasis, que indicaba enfermedad o estado patológico. Ya Dioscórides empleaba el término psoriasis en el siglo I para referirse a la sarna; la palabra no adquirió su sentido actual, distinto de aquella infestación parasitaria, hasta 1684, cuando la literatura médica la reintrodujo para nombrar una dermatosis propia.

Las lesiones se distribuyen con frecuencia en codos, rodillas y cuero cabelludo, aunque pueden aparecer en cualquier superficie cutánea e incluso en las uñas. La enfermedad no tiene curación definitiva y su intensidad fluctúa a lo largo de la vida de quien la padece, con brotes que responden a desencadenantes variados: infecciones, situaciones de estrés, ciertos medicamentos o el propio roce sobre la piel.

Mecanismo de la enfermedad

El proceso comienza en el sistema inmunitario, no en la piel propiamente dicha. Un grupo de linfocitos T se activa de forma anómala y libera citocinas proinflamatorias (interleucina 17, interleucina 23 e interleucina 22, entre otras) que estimulan a los queratinocitos para que se multipliquen a un ritmo muy superior al habitual. En condiciones normales, una célula de la epidermis tarda unas cuatro semanas en madurar y desprenderse de la superficie cutánea; en la psoriasis, ese recambio se completa en apenas siete a catorce días. El resultado es la acumulación de células inmaduras en la capa más externa, visibles como escamas. La piel, aquí, es la víctima, no el origen.

Clasificación de la psoriasis

La forma más habitual es la psoriasis vulgar o en placas, responsable de aproximadamente el 80% de los casos en adultos y el 75% en la población infantil. Se manifiesta como placas bien delimitadas, gruesas y descamativas, distribuidas de forma simétrica en las zonas de extensión de brazos y piernas.

En niños y adolescentes predomina, en cambio, la psoriasis guttata, con pápulas pequeñas diseminadas por el tronco que suelen aparecer semanas después de una infección faríngea. Otras variantes afectan a los pliegues cutáneos (psoriasis invertida), a las uñas (psoriasis ungueal, presente hasta en un tercio de los pacientes y asociada con frecuencia a la artritis psoriásica) o a la totalidad de la superficie corporal, como ocurre en la psoriasis eritrodérmica, la variante menos frecuente y de mayor gravedad.

La psoriasis pustulosa constituye un capítulo aparte: sus lesiones no son placas escamosas, sino pústulas estériles sobre una base inflamada. Puede presentarse de forma localizada, limitada a palmas y plantas o, en su variante acra, a los dedos, como en la acrodermatitis de Hallopeau, o de forma generalizada, un cuadro grave conocido como psoriasis pustulosa de Von Zumbusch.

Diferenciación con otras dermatosis

No toda placa escamosa es psoriasis. La parapsoriasis, pese al parecido en el nombre, es una entidad distinta desde el punto de vista histológico y evolutivo, y comparte con la psoriasis el patrón de reacción llamado psoriasiforme, presente también en el liquen simple crónico o la sífilis secundaria. El adjetivo derivado de la enfermedad, psoriásico, se aplica tanto a lo relacionado con la psoriasis como a la persona que la padece.

Frecuencia de la enfermedad

Se calcula que la psoriasis afecta a alrededor del 2% de la población mundial, con variaciones notables entre países y grupos étnicos. En España, un estudio de 2001 situó la prevalencia en el 1,4%; otro realizado trece años después la elevó al 2,3%, un aumento que probablemente refleja un mejor reconocimiento de la enfermedad más que un incremento real de los casos. Un análisis poblacional en la provincia de Lleida, con casi 400.000 personas, encontró una prevalencia del 1,72%, algo mayor en hombres que en mujeres y con un pico entre los 61 y los 70 años. Entre un tercio y la práctica totalidad de los pacientes, según las series consultadas, tiene algún familiar directo con la misma enfermedad.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama psoriasis?

El nombre desciende del griego psora, picor o sarna. Resulta llamativo que la palabra que hoy designa esta enfermedad sirviera, hasta el siglo XVII, para nombrar la sarna, una infestación parasitaria completamente distinta y sin relación con el sistema inmunitario.

¿La psoriasis es contagiosa?

No. No se transmite por contacto, por compartir objetos ni por vía aérea. Su origen es inmunológico y genético, ajeno a cualquier mecanismo infeccioso.

¿Es lo mismo la psoriasis que el eccema?

Comparten aspecto, pero no son la misma entidad. El eccema suele picar más, sus bordes son menos definidos y su patrón histológico, llamado espongiótico, difiere del que caracteriza a la psoriasis. Un dermatólogo distingue ambas entidades observando la distribución de las lesiones, su aspecto al microscopio y, en ocasiones, mediante una biopsia cutánea. La confusión es antigua: en el siglo XIX, antes de existir las técnicas histológicas actuales, ambas entidades se agrupaban bajo denominaciones imprecisas.

¿Por qué existen tantas formas de psoriasis?

Porque la respuesta inflamatoria subyacente puede expresarse en la piel de maneras muy distintas según la zona afectada, la edad de inicio y factores genéticos todavía no identificados por completo. De ahí que la clasificación distinga, entre otras, la forma en placas, la guttata, la invertida, la ungueal, la eritrodérmica y la pustulosa.

Referencias

  1. MedlinePlus. Psoriasis
  2. Fundación Piel Sana, Academia Española de Dermatología y Venereología. Psoriasis
  3. Academia Española de Dermatología y Venereología. La psoriasis en 10 respuestas
  4. Actas Dermo-Sifiliográficas. Características epidemiológicas de la psoriasis. Un estudio poblacional

Consulte también la información clínica completa sobre la psoriasis

Si busca información sobre el diagnóstico y el abordaje terapéutico de la enfermedad, puede consultar la página sobre psoriasis elaborada por el departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Psoriásico: adjetivo que califica lo relacionado con la enfermedad o a la persona que la padece.
  • Psoriasiforme: patrón de lesión o de histología que recuerda a la psoriasis sin serlo necesariamente.
  • Psoriasis pustulosa de Von Zumbusch: variante pustulosa, generalizada y grave de la psoriasis, descrita en 1910.
  • Artritis psoriásica: inflamación articular crónica que puede acompañar a la psoriasis cutánea.
  • Signo de Auspitz: hallazgo cutáneo puntiforme y sangrante que aparece al desprender la escama de una placa psoriásica.
  • Parapsoriasis: dermatosis distinta de la psoriasis con la que comparte cierto parecido clínico e histológico.

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