DICCIONARIO MÉDICO
Pliegue
En anatomía, un pliegue es la zona en que una superficie continua (piel, mucosa, membrana serosa o membrana sinovial) se dobla sobre sí misma sin perder continuidad. El término latino equivalente, plica, se usa en la nomenclatura anatómica internacional para nombrar estructuras muy distintas entre sí, desde los pliegues del estómago hasta los que tapizan el interior de una articulación. El diccionario de la lengua española recoge pliegue como el doblez que aparece cuando una superficie flexible deja de estar lisa, ya sea por un gesto pasajero sobre el material o por una disposición que se mantiene en el tiempo. En anatomía el uso es más restringido: designa un repliegue permanente de un tejido, no la marca temporal que deja un doblez ocasional. Cuando la estructura afecta a una membrana mucosa, serosa o sinovial, buena parte de los tratados prefiere su forma latina, plica, que en la práctica funciona como sinónimo exacto y así lo recoge el propio diccionario de este proyecto en la entrada plica. Pliegue procede del verbo plegar, y este del latín plicare, "doblar" o "trenzar". De esa misma raíz nacen palabras tan alejadas en apariencia como aplicar, explicar o complicar, todas construidas sobre la idea de doblez o entrelazado. La forma culta plica conserva ese origen sin apenas adaptación fonética, lo que explica que sea la preferida en los textos que siguen la terminología anatómica internacional. No todos los pliegues comparten naturaleza. Los cutáneos se forman en la piel allí donde dos regiones corporales confluyen o donde una estructura subyacente empuja hacia fuera, como sucede en el pliegue inguinal o en el epicanto palpebral. Los mucosos tapizan cavidades revestidas de mucosa, como el tubo digestivo o la laringe, y con frecuencia cumplen una función mecánica concreta: ampliar una superficie de absorción o proteger una estructura vecina. Bajo el peritoneo aparecen los pliegues serosos, reflexiones de la membrana que se forman allí por donde discurren vasos, conductos o restos embrionarios obliterados; el omento mayor es el ejemplo más conocido de este grupo. Dentro de las articulaciones, por último, el revestimiento sinovial puede formar pliegues propios, las plicas sinoviales, que solo en la rodilla llegan a describirse como cuatro estructuras distintas con nombre propio. Conviene no confundir pliegue con surco, con arruga ni con repliegue, aunque los cuatro conviven en el lenguaje médico corriente. El surco es justamente lo contrario: una depresión lineal, no una elevación por doblez. La arruga se reserva casi siempre para el pliegue cutáneo que aparece con la edad o con la pérdida de elasticidad de la dermis, mientras que el pliegue anatómico suele ser una disposición fija, presente desde el desarrollo embrionario o impuesta por una estructura vecina. El repliegue es, según la Real Academia Española, un pliegue doble o irregular: dos dobleces sucesivos sobre la misma zona y no una simple elevación. En el registro técnico, plica y pliegue se emplean como sinónimos completos; solo cambia el registro, más formal en un caso y más corriente en el otro. Porque ambos derivan de la misma raíz latina, plicare, y designan la misma realidad morfológica desde dos registros distintos: uno adaptado al castellano y otro tomado directamente del latín anatómico. La Real Academia Nacional de Medicina recoge numerosas entradas construidas sobre plica que remiten, sin excepción, al equivalente en pliegue. No siempre. Algunos, como los pliegues del intestino delgado, aumentan de forma notable la superficie disponible para una función concreta. Otros, como ciertas plicas sinoviales de la rodilla, se consideran restos del desarrollo embrionario sin un papel activo reconocido en el adulto. La arruga es un fenómeno adquirido, ligado casi siempre al envejecimiento cutáneo o a la pérdida de grasa subcutánea, y no aparece descrita como estructura propia en los tratados de anatomía. El pliegue, en cambio, forma parte del diseño anatómico normal de una región, esté o no presente desde el nacimiento. Los tratados de anatomía describen habitualmente cuatro: el suprapatelar, el infrapatelar y los dos alares (medial y lateral), aunque su presencia y su tamaño varían mucho de una persona a otra. Ninguno de los cuatro se considera anómalo por el simple hecho de existir.Definición y registro del término
Origen etimológico
Clasificación según el tejido
Diferenciación con términos afines
Preguntas frecuentes
¿Por qué "pliegue" y "plica" se consideran el mismo concepto?
¿Un pliegue cumple siempre una función?
¿Qué diferencia hay entre un pliegue y una arruga?
¿Cuántos pliegues sinoviales se describen en la rodilla?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026