DICCIONARIO MÉDICO
Plica sinovial
La plica sinovial es un pliegue de la membrana que reviste por dentro la articulación de la rodilla. Es un remanente del desarrollo embrionario: en la mayoría de las personas se reabsorbe antes del nacimiento, pero en otras persiste como un repliegue delgado y móvil. Según dónde se localice recibe un nombre distinto, y las variantes se recogen en entradas propias de este diccionario. El término procede del latín plica, pliegue, aplicado aquí a la membrana sinovial que tapiza la cápsula de la rodilla. Anatómicamente se describe como un tabique o repisa de tejido sinovial que sobresale hacia el interior de la articulación, sin que llegue a dividirla en compartimentos separados. Ha recibido nombres muy diversos en la literatura: banda de Iino, repisa sinovial, cornisa medial o pseudomenisco, según el autor y la época. La articulación de la rodilla se forma por un proceso de cavitación que comienza hacia la séptima u octava semana de gestación. En ese momento, tres tabiques mesenquimatosos dividen la futura rodilla en tres cámaras: el compartimento suprapatelar y los compartimentos femorotibiales medial y lateral. Hacia las semanas once o doce estos tabiques se fusionan, y entre la duodécima y la decimosexta semana se reabsorben casi por completo, dando lugar a una única cavidad articular. Cuando la reabsorción es incompleta, el resto del tabique queda como plica sinovial en la vida adulta. No existe pleno acuerdo sobre el mecanismo exacto. Una segunda hipótesis, menos aceptada que la anterior, sostiene que algunas plicas, en particular la mediopatelar y la lateral, no proceden de un tabique que falló al reabsorberse, sino de una condensación local de tejido mesenquimatoso independiente de la formación de los compartimentos. La nomenclatura clásica distingue tres variantes frecuentes, cada una con entrada propia en este diccionario: la plica sinovial suprapatelar, situada entre la bolsa suprapatelar y la cavidad articular propiamente dicha; la plica sinovial mediopatelar, que recorre la pared interna de la rodilla y es la que con más frecuencia adquiere relevancia clínica; y la plica sinovial infrapatelar, también llamada ligamento mucoso. Existe además una cuarta variante, la plica lateral, mucho más rara que las tres anteriores y sin entrada independiente en este diccionario por su escasa relevancia descriptiva. Entre estudios, la proporción de rodillas con alguna plica sinovial varía enormemente, según la técnica de exploración empleada y la población analizada. Las series artroscópicas sitúan la incidencia de la plica suprapatelar entre el 20 % y el 87 % de las rodillas exploradas, y algo similar ocurre con la mediopatelar, cuya presencia se ha descrito entre el 19 % y el 64 % de la población general, con cifras notablemente más altas en series japonesas. Esta dispersión tan amplia refleja, más que un desacuerdo real sobre la anatomía, la dificultad de establecer un criterio único de qué cuenta como plica visible y qué no. Conviene no confundir la plica sinovial con el menisco, aunque ambas estructuras compartan localización y, en ocasiones, terminología antigua como "pseudomenisco". El menisco es una pieza de fibrocartílago con función de reparto de carga entre fémur y tibia; la plica, en cambio, es un simple pliegue de la membrana sinovial, sin la consistencia ni la función biomecánica del cartílago. Se trata de dos tejidos de origen y composición distintos que conviven en la misma articulación. Durante el desarrollo embrionario, entre la séptima semana de gestación, cuando la rodilla empieza a cavitarse, y la decimosexta, cuando debería completarse la reabsorción de los tabiques que la dividían. No. Es una variante anatómica presente en una proporción muy amplia de la población, con cifras que según los estudios oscilan entre menos de una quinta parte y más de la mitad de las rodillas exploradas. Sí, aunque son mucho menos estudiadas. Se han descrito repliegues sinoviales similares en el codo y en otras articulaciones con desarrollo embrionario comparable, si bien la literatura se ha concentrado casi por completo en la rodilla por su mayor tamaño y accesibilidad diagnóstica. Porque cada estudio parte de una población distinta (pacientes con dolor de rodilla frente a rodillas sanas exploradas por otro motivo), de una técnica diferente para detectar la plica y de un umbral distinto para considerarla presente. Comparar cifras entre estudios sin tener en cuenta estos tres factores lleva a conclusiones erróneas.Qué es la plica sinovial
Origen embriológico
Clasificación según su localización
Frecuencia y variabilidad
Diferenciación con el menisco
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se formaron las plicas sinoviales de la rodilla?
¿Tener una plica sinovial es motivo de preocupación?
¿Existen plicas sinoviales en otras articulaciones aparte de la rodilla?
¿Por qué hay tanta disparidad entre los porcentajes que se citan en distintas fuentes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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