DICCIONARIO MÉDICO

Insuficiencia renal crónica

La insuficiencia renal crónica es el deterioro lento, sostenido y por lo general irreversible de la función de los riñones, mantenido durante más de tres meses. Avanza a lo largo de meses o años, con frecuencia sin dar señales al principio, hasta que la capacidad de filtrar la sangre queda seriamente mermada. La medicina actual la denomina también enfermedad renal crónica.

Qué es la insuficiencia renal crónica

El adjetivo crónico viene del griego chronikós, derivado de chrónos, el tiempo. Nombra lo que se prolonga, lo que no se resuelve deprisa. Aplicado al riñón, describe un deterioro que se instala despacio y que, a diferencia del agudo, rara vez da marcha atrás.

Según las guías internacionales KDIGO, existe enfermedad renal crónica cuando hay alteraciones de la estructura o de la función del riñón durante más de tres meses, con repercusión sobre la salud y sea cual sea la causa que las haya originado. Ese umbral de los tres meses es el que separa lo crónico de lo agudo. Por debajo, el cuadro aún podría revertir; por encima, se asume que el daño se ha asentado.

Los estadios: del filtrado a la albuminuria

La enfermedad se gradúa combinando dos medidas. La primera es el filtrado glomerular, que estima cuánta sangre depura el riñón por minuto, y ordena la enfermedad en cinco categorías: G1 con filtrado normal (90 o más) pero con signos de daño, G2 con descenso leve (60 a 89), G3a y G3b con descenso moderado (45 a 59 y 30 a 44), G4 con descenso grave (15 a 29) y G5 cuando cae por debajo de 15, ya en el terreno del fallo renal. La segunda medida es la albuminuria, la cantidad de albúmina que se escapa a la orina, que se reparte en tres niveles: A1 normal, A2 moderada y A3 elevada.

Conviene un apunte para leer bien esta escala. Se habla de insuficiencia renal a partir de un filtrado por debajo de 60 mantenido en el tiempo, es decir, de los estadios G3 en adelante; un filtrado alto sin ningún otro signo de daño no basta para etiquetar a nadie de enfermo renal. La combinación de las dos medidas, filtrado y albúmina, es la que dibuja el pronóstico.

Por qué avanza: la pérdida de nefronas

Cada riñón alberga alrededor de un millón de nefronas, las unidades microscópicas que filtran. Cuando una se pierde, no se regenera: el número solo puede decrecer. Las que sobreviven asumen el trabajo de las caídas y filtran más de la cuenta para compensar, y ahí reside la trampa. Esa sobrecarga, sostenida durante años, acaba deteriorando también a las nefronas supervivientes, que se van perdiendo a su vez. El proceso se retroalimenta.

De ese círculo procede uno de los rasgos que más desconciertan de la enfermedad: puede seguir avanzando aunque la causa original (una diabetes, una hipertensión) esté ya bajo control. La maquinaria de la progresión, una vez en marcha, cobra vida propia.

En qué se diferencia de la forma aguda

El eje de la distinción es el tiempo, y con él la reversibilidad. La insuficiencia renal aguda se instaura en horas o días y suele poder corregirse; la crónica se fragua en meses o años y tiende a quedarse. Hay además una pista morfológica: en la enfermedad crónica avanzada los riñones suelen aparecer reducidos de tamaño y cicatriciales, mientras que en la aguda conservan un volumen normal.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el término "crónica"?

Del griego chrónos, el tiempo, a través de chronikós, "relativo al tiempo". Lo crónico es, por definición, lo que perdura.

¿Es lo mismo que "enfermedad renal crónica"?

Sí. Enfermedad renal crónica es la denominación preferida hoy, y la que emplean las guías KDIGO. "Insuficiencia renal crónica" es la forma tradicional, todavía muy usada, y ambas nombran el mismo proceso.

¿Se puede curar?

No en el sentido de recuperar el riñón perdido. El daño acumulado no se revierte. Lo que sí se persigue es frenar la progresión y retrasar la llegada a los estadios más avanzados, actuando sobre las causas y los factores que aceleran el deterioro.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

La diabetes y la hipertensión arterial encabezan con diferencia la lista, seguidas de las enfermedades de los glomérulos. En conjunto explican la mayoría de los casos, y de ahí la importancia de controlar bien ambas afecciones.

Referencias

  1. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Enfermedad renal crónica. medlineplus.gov.
  2. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Enfermedad renal crónica (tema de salud). medlineplus.gov.
  3. Lorenzo Sellarés V. Enfermedad Renal Crónica. Nefrología al día, Sociedad Española de Nefrología. nefrologiaaldia.org.
  4. Documento de información y consenso para la detección y manejo de la enfermedad renal crónica. Revista Nefrología, Sociedad Española de Nefrología. revistanefrologia.com.

Consulte también la información clínica sobre la enfermedad renal crónica

Si busca información sobre las causas, el diagnóstico y el abordaje de esta enfermedad, puede consultar la página clínica sobre la enfermedad renal crónica elaborada por el Servicio de Nefrología de la Clínica Universidad de Navarra.

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