DICCIONARIO MÉDICO
Inmunoglobulina antilinfocítica
La inmunoglobulina antilinfocítica es un preparado de anticuerpos policlonales obtenidos del suero de animales (habitualmente caballos o conejos) inmunizados con linfocitos humanos. Su acción inmunosupresora se basa en la depleción de linfocitos circulantes y en la modulación de moléculas de adhesión endotelial. Pertenece al grupo L04AA de la clasificación ATC. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Se trata de una fracción purificada de inmunoglobulinas de clase IgG procedentes de animales cuyo sistema inmunitario ha sido expuesto a linfocitos humanos. El resultado es un suero heterogéneo que contiene anticuerpos dirigidos contra múltiples antígenos de superficie de los linfocitos, incluidos marcadores del complejo principal de histocompatibilidad. Cuando se administra al paciente, esos anticuerpos se unen a los linfocitos circulantes y promueven su eliminación por lisis dependiente del complemento y por fagocitosis. Los primeros preparados antilinfocitarios se desarrollaron a mediados de los años sesenta, en una época en la que las opciones inmunosupresoras se limitaban a la azatioprina, los corticosteroides y la irradiación corporal. Su uso se extendió inicialmente como terapia de inducción en el trasplante renal. Con el tiempo, los preparados antilinfocitarios fueron desplazados en gran medida por la inmunoglobulina antitimocítica, que se obtiene inmunizando a los animales con timocitos humanos en lugar de linfocitos periféricos y que mostró un perfil de eficacia y tolerabilidad algo mejor en varios estudios comparativos. Ambas son inmunoglobulinas policlonales de origen animal con actividad depletora de linfocitos T, pero difieren en el antígeno empleado para la inmunización del animal. La antilinfocítica utiliza linfocitos de sangre periférica; la antitimocítica, timocitos o líneas celulares linfoblásticas. El repertorio de anticuerpos resultante no es idéntico. En la práctica clínica actual, la globulina antitimocítica de conejo es la más empleada para la inducción en el trasplante renal y para el rechazo agudo grave, mientras que los preparados antilinfocitarios clásicos han quedado relegados a un papel histórico en la mayoría de los centros. En la mayoría de los centros trasplantadores ha sido sustituida por la inmunoglobulina antitimocítica, que ha demostrado un perfil más predecible. La denominación persiste en la clasificación ATC como código independiente (L04AA03). Porque la variedad de anticuerpos necesaria para cubrir múltiples dianas linfocitarias no se puede generar fácilmente con técnicas monoclonales. La inmunización de un animal con células humanas produce un suero policlonal amplio, capaz de reconocer simultáneamente decenas de antígenos de superficie. Dado que contienen proteínas de origen animal, las reacciones de hipersensibilidad (fiebre, escalofríos, enfermedad del suero) son frecuentes. También pueden causar leucopenia y trombocitopenia por su amplio espectro de acción. Puede consultar también:Qué es la inmunoglobulina antilinfocítica
Relación con la inmunoglobulina antitimocítica
Preguntas frecuentes
¿Se sigue utilizando la inmunoglobulina antilinfocítica?
¿Por qué se usan animales para producir estos fármacos?
¿Qué efectos indeseados pueden provocar estos preparados?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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