DICCIONARIO MÉDICO
Rechazo agudo
El rechazo agudo es la forma de rechazo inmunológico que aparece con mayor frecuencia en los primeros meses tras un trasplante de órgano sólido, mediada por linfocitos T, por anticuerpos específicos del donante, o por ambos mecanismos a la vez. Ocupa una posición intermedia entre el rechazo hiperagudo y el crónico, tanto en el tiempo de aparición como en el mecanismo que lo produce. Según el Manual MSD, es responsable de aproximadamente la mitad de todos los episodios de rechazo registrados en los primeros diez años tras el trasplante. MedlinePlus sitúa su ventana de aparición típica entre la primera semana y los tres primeros meses, aunque puede presentarse más tarde. Series clínicas centradas en el trasplante renal describen, por su parte, una incidencia especialmente alta durante los seis primeros meses. La vía celular es la más frecuente. Los linfocitos T del receptor reconocen los antígenos del donante —de forma directa, sobre las células presentadoras del propio injerto, o indirecta, tras su procesamiento por células del receptor— y desencadenan una infiltración del parénquima trasplantado, con inflamación del intersticio y de los túbulos en el caso del riñón. La vía humoral depende de anticuerpos específicos frente al donante, capaces de fijar complemento y lesionar el endotelio de los vasos del injerto; este diccionario desarrolla con más detalle su origen y su forma de detección en la entrada dedicada al aloanticuerpo. Baste señalar aquí que las dos vías, celular y humoral, pueden presentarse por separado o combinadas en un mismo episodio, y que su distinción tiene relevancia diagnóstica, no solo académica. Confirmar el diagnóstico exige, casi siempre, una biopsia del injerto. Desde 1991 existe un marco común para interpretarla: la clasificación de Banff, llamada así por la localidad de Alberta, Canadá, donde se reunió por primera vez, del 2 al 4 de agosto de ese año, un grupo internacional de patólogos, nefrólogos y cirujanos de trasplante. No es un epónimo de persona, como tantas otras clasificaciones médicas, sino un topónimo. El primer informe se publicó en 1993, tras dos años de revisión y consenso entre los participantes. Desde entonces, el grupo se reúne cada dos años para actualizar los criterios, que hoy distinguen mediante patrones histológicos específicos el rechazo mediado por células T del mediado por anticuerpos. No por definición. El hiperagudo es más brusco, pero con las pruebas de compatibilidad actuales resulta poco frecuente; el agudo, en cambio, es mucho más habitual, y su pronóstico depende sobre todo de la rapidez con que se identifique. Porque así se llama la localidad canadiense donde se celebró la primera reunión de consenso, en 1991. Desde entonces, "Banff" designa tanto el lugar como el sistema de clasificación que allí nació. Sí. De hecho, no es infrecuente que un rechazo agudo mediado inicialmente por células T favorezca, con el paso del tiempo, la aparición de anticuerpos específicos del donante. No. El mecanismo es común a cualquier trasplante de órgano sólido —corazón, hígado, pulmón, páncreas—, aunque las manifestaciones y los hallazgos histológicos varían según el tejido implicado. El modelo renal es el mejor estudiado, en parte porque la biopsia del injerto resulta más accesible que en otros órganos.Qué es el rechazo agudo
Mecanismo: dos vías, un mismo desenlace
El diagnóstico histológico: la clasificación de Banff
Preguntas frecuentes
¿El rechazo agudo es más grave que el hiperagudo?
¿Por qué la clasificación de rechazo lleva el nombre de una ciudad?
¿Pueden coexistir el mecanismo celular y el humoral en un mismo episodio?
¿El rechazo agudo solo afecta al riñón?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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