DICCIONARIO MÉDICO

Inmunofijación

La inmunofijación es una prueba de laboratorio que identifica y tipifica las proteínas monoclonales (paraproteínas) presentes en el suero o en la orina de un paciente. Se realiza tras detectar una banda sospechosa en el proteinograma y su resultado indica a qué clase de inmunoglobulina pertenece la paraproteína (IgG, IgA, IgM) y qué tipo de cadena ligera tiene (kappa o lambda).

Qué es la inmunofijación

Cuando el proteinograma muestra un pico estrecho —la llamada banda monoclonal—, el siguiente paso obligado es averiguar de qué inmunoglobulina procede. De eso se encarga la inmunofijación. La muestra de suero (o de orina) se somete a una electroforesis en gel de agarosa para separar las proteínas por su carga y tamaño, y a continuación se aplican antisueros específicos —anti-IgG, anti-IgA, anti-IgM, anti-cadenas kappa, anti-cadenas lambda— directamente sobre las zonas del gel donde han migrado las proteínas. Allí donde una inmunoglobulina monoclonal reacciona con su antisuero, se forma un precipitado que queda fijado al gel, se tiñe con un colorante proteico y aparece como una banda bien definida.

El nombre refleja exactamente ese mecanismo. "Inmuno-" (del latín immunis, "libre de carga", raíz de todo lo relativo a la respuesta inmunitaria) señala que la identificación se basa en la reacción antígeno-anticuerpo; "fijación" alude al hecho de que el complejo antígeno-antisuero precipita y queda fijado al gel, a diferencia de la inmunoelectroforesis clásica, donde antígeno y anticuerpo difundían libremente hasta encontrarse. La inmunofijación se introdujo en la década de 1970 como alternativa más rápida y sensible, y desde los años noventa ha reemplazado a la inmunoelectroforesis como prueba de referencia en la mayoría de los laboratorios clínicos.

Inmunofijación frente a proteinograma: el reparto de funciones

El proteinograma detecta; la inmunofijación tipifica. Esa distinción es fundamental para entender el lugar de cada prueba en el estudio de las gammapatías monoclonales. El proteinograma separa las proteínas del suero en cinco fracciones y muestra si hay un exceso anómalo de alguna de ellas —el pico monoclonal—, pero no dice de qué inmunoglobulina se trata. La inmunofijación toma el relevo: determina si esa proteína es una IgG, una IgA o una IgM, y si sus cadenas ligeras son kappa o lambda.

¿Y por qué importa saberlo? Porque la clase de inmunoglobulina y el tipo de cadena ligera condicionan el diagnóstico diferencial. Una IgM monoclonal orienta hacia la macroglobulinemia de Waldenström; una IgG o IgA kappa o lambda, hacia el mieloma múltiple; la detección exclusiva de cadenas ligeras libres (sin inmunoglobulina completa) sugiere un mieloma de cadenas ligeras o una amiloidosis AL. La inmunofijación no establece el diagnóstico por sí sola, pero sin ella el estudio de la gammapatía queda incompleto.

Inmunofijación en suero y en orina

La prueba se realiza en dos tipos de muestra con objetivos complementarios. En suero, identifica la inmunoglobulina monoclonal circulante y es la que se solicita de forma rutinaria ante un pico monoclonal en el proteinograma. En orina, detecta las cadenas ligeras monoclonales que se han filtrado por el riñón —lo que clásicamente se conoce como proteinuria de Bence-Jones—. En el mieloma de cadenas ligeras, donde no se produce una inmunoglobulina completa, la inmunofijación en orina puede ser la prueba que ponga de manifiesto la proteína monoclonal cuando el proteinograma sérico no muestra un pico visible.

Para la muestra de orina es habitual concentrarla previamente (orina de 24 horas o primera orina de la mañana), ya que la concentración de proteínas en condiciones normales es muy baja.

Cuándo se solicita la inmunofijación

Las indicaciones más frecuentes son tres. La primera, y la más habitual, es la presencia de una banda monoclonal o una anomalía sospechosa en el proteinograma. La segunda es el seguimiento de una gammapatía monoclonal ya diagnosticada: la desaparición de la banda en la inmunofijación tras un ciclo de tratamiento indica una respuesta completa, y su reaparición puede señalar recaída. La tercera es la sospecha clínica de gammapatía con proteinograma normal o dudoso: en estos casos la inmunofijación, más sensible, puede detectar cantidades de paraproteína demasiado pequeñas para producir un pico visible en el proteinograma. La prueba se complementa, además, con la cuantificación de cadenas ligeras libres en suero y con la medición de la beta-2-microglobulina como marcador pronóstico.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "inmunofijación"?

De "inmuno-" (latín immunis, "libre de carga", raíz del vocabulario inmunológico) y "fijación" (porque el complejo antígeno-antisuero precipita y queda fijado al gel). El término diferencia esta técnica de la inmunoelectroforesis clásica, donde la reacción se producía por difusión libre sin fijación directa.

¿Es lo mismo inmunofijación que inmunoelectroforesis?

Son técnicas emparentadas pero distintas. Ambas combinan electroforesis y reacción con antisueros, pero la inmunoelectroforesis deja que antígeno y anticuerpo difundan hasta formar arcos de precipitación (proceso lento, de 24-48 horas), mientras que la inmunofijación aplica el antisuero directamente y fija el resultado en pocas horas. La inmunofijación es más sensible y más fácil de interpretar, y ha sustituido a la inmunoelectroforesis en la práctica habitual. Muchos informes de laboratorio, sin embargo, siguen usando el término "inmunoelectroforesis" de forma genérica.

¿Un resultado negativo de inmunofijación descarta una gammapatía?

En la mayoría de los casos, sí. La inmunofijación es la prueba más sensible de las técnicas basadas en gel para detectar una proteína monoclonal. Pero en situaciones concretas —como el mieloma no secretor o cantidades muy pequeñas de cadenas ligeras libres— puede ser negativa aun existiendo enfermedad. Por eso el estudio completo incluye también la prueba de cadenas ligeras libres en suero, que utiliza un método distinto (nefelometría) y detecta desequilibrios que la inmunofijación puede no captar.

¿Por qué me piden inmunofijación en suero y en orina a la vez?

Porque cada muestra aporta información diferente. La de suero detecta la inmunoglobulina monoclonal circulante; la de orina, las cadenas ligeras que el riñón ha filtrado. En un mieloma de cadenas ligeras, la paraproteína puede no verse en suero pero sí en orina. Solicitar ambas maximiza la probabilidad de detectar y tipificar correctamente la paraproteína.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Electroforesis de proteínas por inmunofijación en sangre. MedlinePlus, pruebas de laboratorio.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Inmunofijación en orina. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Mieloma múltiple — Hematología y oncología.
  4. Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQC). Electroforesis de proteínas e inmunofijación. Lab Tests Online ES.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la inmunofijación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Proteinograma: la prueba previa que detecta el pico monoclonal cuya tipificación completa la inmunofijación.
  • Inmunoelectroforesis: técnica predecesora de la inmunofijación, hoy en gran parte sustituida por ella.
  • Electroforesis: técnica de separación de moléculas por carga y tamaño, primer paso de la inmunofijación.
  • Cadenas ligeras libres: prueba complementaria de la inmunofijación, especialmente útil en el mieloma de cadenas ligeras.
  • Cuantificación de inmunoglobulinas: medición de los niveles de IgG, IgA e IgM que complementa la tipificación de la inmunofijación.
  • Beta-2-microglobulina: marcador pronóstico que se solicita junto con la inmunofijación en el estudio del mieloma.
  • Gammapatía monoclonal: proliferación clonal cuya paraproteína tipifica la inmunofijación.
  • Paraproteinemia: presencia de una proteína monoclonal en sangre.
  • Mieloma múltiple: neoplasia de células plasmáticas, principal indicación de la inmunofijación.
  • Macroglobulinemia de Waldenström: linfoma linfoplasmocítico con IgM monoclonal tipificable por inmunofijación.
  • Proteinuria de Bence-Jones: cadenas ligeras monoclonales en orina, detectables por inmunofijación urinaria.
  • Cadenas ligeras: las subunidades kappa y lambda cuyo tipo determina la inmunofijación.
  • Inmunoglobulina: proteína con función de anticuerpo cuya clase identifica la inmunofijación.

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