DICCIONARIO MÉDICO
Inhibidor de la enzima de conversión
Un inhibidor de la enzima de conversión, conocido por sus siglas IECA, es un tipo de fármaco que bloquea la enzima encargada de transformar la angiotensina I en angiotensina II, la molécula que estrecha los vasos sanguíneos y eleva la presión arterial. Al frenar esa conversión, el vaso se relaja y la presión desciende. Todos los principios activos de esta familia comparten la terminación -pril. El nombre describe con exactitud lo que hace: inhibe la enzima de conversión de la angiotensina, abreviada como ECA. Se trata de una familia de fármacos de estructura muy parecida entre sí, cuyos nombres genéricos terminan casi siempre en -pril: enalapril, captopril, lisinopril, ramipril o perindopril, por citar algunos. La denominación completa, inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina, suele abreviarse como IECA. Se cuentan entre los antihipertensivos de uso más extendido y ocupan un lugar central en el abordaje de la hipertensión arterial y de otras enfermedades cardiovasculares. Para entender su acción conviene mirar el mecanismo que regula la presión: el eje renina-angiotensina-aldosterona. La secuencia arranca cuando el riñón libera renina ante una caída del volumen o de la presión. La renina genera angiotensina I, un péptido inactivo. Ahí interviene la enzima de conversión, que le recorta dos aminoácidos y la transforma en angiotensina II, un vasoconstrictor potente que, además, estimula la secreción de aldosterona en la glándula suprarrenal, con la consiguiente retención de sodio y agua. Cuando un IECA bloquea esa enzima ocurren dos cosas a la vez. Baja la producción de angiotensina II, de modo que los vasos dejan de contraerse y se retiene menos sodio. Y sube la bradicinina, un péptido vasodilatador que la propia enzima se encargaba de degradar, ya que la enzima de conversión y la llamada cininasa II son en realidad la misma proteína. La enzima tiene, pues, doble papel. El efecto combinado es un vasodilatador eficaz y una presión arterial más baja. Pocas historias de la farmacología se citan tanto como el origen de estos fármacos. En los años sesenta, el fisiólogo Sergio Ferreira estudiaba el veneno de la víbora brasileña Bothrops jararaca y advirtió que contenía péptidos capaces de inhibir la enzima de conversión. A partir de esa pista se aisló el teprotido, un nonapéptido que bajaba la presión pero que solo funcionaba por vía intravenosa, algo poco práctico para un tratamiento cotidiano. El salto llegó en 1977, cuando Miguel Ondetti y David Cushman, en los laboratorios Squibb, diseñaron el captopril, el primer inhibidor de la enzima de conversión activo por vía oral. Se aprobó a comienzos de los años ochenta y abrió el camino a toda la familia de los -pril. El bloqueo de este sistema puede lograrse en más de un punto, y ahí reside la diferencia con una familia emparentada. Los IECA actúan sobre la enzima e impiden que se fabrique angiotensina II. Los antagonistas del receptor de angiotensina II, cuyo nombre genérico termina en -sartán, dejan que la molécula se forme pero le cierran la puerta de sus receptores. Son dos maneras de apagar una misma señal. Y hay un rasgo que separa a los IECA: al no degradarse la bradicinina, esta se acumula, lo que explica que su perfil no coincida del todo con el de los -sartán. Es una convención de nomenclatura. La Denominación Común Internacional asigna a cada grupo de fármacos una terminación compartida que permite reconocerlos de un vistazo. A los inhibidores de la enzima de conversión les corresponde -pril; a los antagonistas del receptor de angiotensina, -sartán. Directa, en su origen. Los primeros compuestos capaces de inhibir la enzima se aislaron del veneno de la Bothrops jararaca en los años sesenta. El captopril, primer IECA de administración oral, se diseñó a partir de aquellas moléculas. El veneno aportó la idea; la química hizo el resto. En el punto donde bloquean el sistema. Los IECA inhiben la enzima que produce angiotensina II; los ARA-II, o antagonistas del receptor, permiten que se forme pero impiden que actúe. El objetivo es común, la diana no. Una proteína con dos funciones simultáneas: convierte la angiotensina I en angiotensina II y degrada la bradicinina. Por esta segunda tarea se la conoce también como cininasa II. Las dos actividades residen en la misma molécula y ambas quedan frenadas cuando se administra un IECA.Qué es un inhibidor de la enzima de conversión
El sistema renina-angiotensina
Del veneno de una serpiente al captopril
IECA y antagonistas del receptor
Preguntas frecuentes
¿Por qué todos terminan en -pril?
¿Qué relación tienen con el veneno de serpiente?
¿En qué se diferencian los IECA de los ARA-II?
¿Qué es exactamente la enzima de conversión?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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