DICCIONARIO MÉDICO
Herpes genital
El herpes genital es una infección de transmisión sexual crónica que afecta a la piel y las mucosas de la región genital y anal. La causa el virus del herpes simple, en la mayoría de los casos del tipo 2, aunque el tipo 1, clásicamente vinculado a la boca, gana terreno como agente genital. Es una de las infecciones víricas más extendidas del mundo. Se denomina herpes genital a la infección de la zona genital y perianal por el virus del herpes simple (VHS). Pertenece al grupo de los herpesvirus y comparte con el resto de las formas de herpes un comportamiento característico: tras la primera infección, el virus se instala de por vida en el organismo y puede reactivarse de manera intermitente. Es, por tanto, una infección persistente más que un episodio aislado. Dos virus muy próximos pueden originar el cuadro. El VHS-2 ha sido tradicionalmente el responsable principal del herpes genital y se transmite casi en exclusiva por vía sexual. El VHS-1, en cambio, causa sobre todo las lesiones orolabiales, pero puede alcanzar la región genital a través del contacto orogenital, y en muchos países desarrollados es hoy una causa creciente de primoinfección genital, sobre todo en personas jóvenes. La distinción tiene un correlato anatómico. Tras la infección, cada tipo de virus busca refugio en un territorio nervioso propio: el VHS-1 tiende a establecer la latencia en el nervio trigémino, en la cara, mientras que el VHS-2 lo hace en los ganglios sensitivos sacros, en la base de la columna. Desde allí, al reactivarse, el virus recorre las fibras nerviosas de vuelta hacia la superficie. El ser humano es su único reservorio conocido. El contagio se produce por contacto directo de piel o mucosa con las secreciones o las lesiones de una persona infectada. Un rasgo importante para entender su enorme difusión es que el virus puede eliminarse de forma intermitente aunque no haya lesiones visibles ni molestia alguna. Esta excreción silenciosa es, de hecho, el mecanismo por el que se transmite con mayor frecuencia, ya que la persona portadora a menudo ignora que está eliminando el virus. Las reactivaciones se ven favorecidas por factores como la fiebre, el estrés o los cambios hormonales. Cuando coinciden de forma repetida con la regla, se habla de herpes menstrual o catamenial. Existe también una vía de transmisión de la madre al recién nacido durante el parto, la llamada infección neonatal; es poco frecuente (del orden de diez casos por cada cien mil nacimientos) y el riesgo es mayor cuando la mujer adquiere la infección por primera vez en las últimas semanas del embarazo. El herpes genital por VHS-2 es una de las infecciones más prevalentes del planeta. La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de quinientos millones de personas de entre 15 y 49 años conviven con el virus, en torno al 13 % de ese grupo de edad. La distribución no es homogénea: afecta a más mujeres que a hombres, en parte porque la transmisión del varón a la mujer resulta más eficiente que en sentido contrario. En España la seroprevalencia del VHS-2 se sitúa por debajo de la de los países del entorno, en cifras cercanas al 3,5 %. Su relevancia va más allá de las molestias locales. Las lesiones genitales facilitan la entrada de otros microorganismos, de modo que la infección por VHS-2 multiplica el riesgo de adquirir el VIH en caso de exposición, lo que le confiere un peso considerable en la salud pública mundial. El herpes genital comparte agente con el herpes orolabial, del que se distingue por la localización y, con frecuencia, por el tipo de virus predominante. No debe confundirse con el herpes oftálmico, que afecta al ojo y suele deberse al virus de la varicela-zóster, ni con el mal llamado herpes gestacional, que no es una infección vírica sino una enfermedad autoinmune del embarazo. No. El VHS-2 es el agente clásico, pero el VHS-1, habitual en el herpes labial, causa un número creciente de infecciones genitales, en especial en personas jóvenes, a través del contacto orogenital. Sí. El virus se elimina de forma intermitente incluso en ausencia de lesiones visibles. Esa excreción asintomática es la principal responsable de su transmisión y de su altísima prevalencia. Porque la transmisión del hombre a la mujer es más eficiente que a la inversa. Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, hay más mujeres que hombres infectados por VHS-2 en el mundo. En los ganglios nerviosos sensitivos sacros, situados en la base de la columna. Allí queda latente y desde allí, cuando se reactiva, viaja de nuevo hacia la región genital. Consulte también la información clínica completa sobre el herpes simple Si busca información sobre las manifestaciones, la evolución y la atención del herpes genital y sus otras formas, puede consultar la ficha de herpes simple elaborada por el departamento de Dermatología la Clínica Universidad de Navarra.Qué es el herpes genital
Agentes causales: VHS-2 y VHS-1
Transmisión y reactivación
Epidemiología
Diferenciación con otras formas de herpes
Preguntas frecuentes
¿El herpes genital lo causa siempre el VHS-2?
¿Se puede transmitir sin que haya lesiones?
¿Por qué afecta a más mujeres que a hombres?
¿Dónde permanece el virus entre una reactivación y otra?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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