DICCIONARIO MÉDICO
Glositis
La glositis es la inflamación de la lengua, que puede manifestarse con hinchazón, enrojecimiento, pérdida de las papilas linguales, dolor y cambios en la textura o el color de la mucosa. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo que acompaña a procesos muy variados: desde carencias nutricionales y reacciones alérgicas hasta infecciones, enfermedades autoinmunes o irritación mecánica crónica. En función de su causa y de su aspecto clínico se distinguen varias formas, entre ellas la glositis atrófica, la glositis migratoria benigna (lengua geográfica) y la glositis romboidal media. El término procede del griego γλῶσσα (glōssa), «lengua», y del sufijo -ῖτις (-itis), que indica inflamación. Es la misma raíz que comparten glosodinia (dolor lingual), glosectomía (extirpación de la lengua) y macroglosia (aumento de tamaño lingual). La formación del compuesto sigue el patrón habitual de la terminología médica grecolatina: «artritis», «gastritis», «faringitis» se construyen de idéntico modo. Desde el punto de vista clínico, la glositis puede presentarse de forma aguda (con hinchazón brusca, a veces dolorosa, que en casos muy intensos compromete la vía aérea) o de forma crónica, con cambios más sutiles en la superficie lingual que se mantienen durante semanas o meses. En su forma crónica, la lengua suele adquirir un aspecto liso y brillante por la atrofia de las papilas filiformes, y el paciente refiere con frecuencia una sensación urente o de quemazón que puede confundirse con la glosodinia propiamente dicha. No existe una clasificación universalmente consensuada, pero la literatura agrupa las formas más habituales por su aspecto clínico y su mecanismo causal. La glositis atrófica se caracteriza por una lengua de superficie lisa, depapilada y de color rojo intenso. Es la forma que más a menudo traduce un déficit nutricional: la carencia de vitamina B12, de ácido fólico o de hierro provoca una alteración de la renovación epitelial de la mucosa lingual que termina por borrar las papilas filiformes. Cuando se asocia específicamente a la anemia perniciosa (déficit de B12 por falta de factor intrínseco gástrico), recibe el nombre epónimo de glositis de Hunter, en referencia al médico escocés William Hunter, que describió la asociación en 1900. A la atrofia papilar se añaden con frecuencia sensación de quemazón y pérdida parcial del gusto. La glositis migratoria benigna, más conocida como lengua geográfica, tiene una presentación muy distinta. En ella aparecen placas rojizas irregulares, depapiladas, rodeadas por un borde blanquecino ligeramente sobreelevado, que van cambiando de localización sobre el dorso de la lengua a lo largo de los días, dibujando un patrón que recuerda a un mapa. Es benigna e indolora en la mayoría de los casos, aunque puede causar molestias con alimentos picantes o ácidos. Su causa exacta sigue sin conocerse; se ha relacionado con el estrés, la psoriasis y determinados factores alérgicos, pero ninguna de estas asociaciones es concluyente. Otra variante reconocible es la glositis romboidal media, que se manifiesta como una mancha rojiza, lisa y bien delimitada en la línea media del dorso lingual, justo por delante de las papilas circunvaladas. Su forma se aproxima a un rombo, de ahí el nombre. Se interpreta actualmente como una forma de candidiasis oral crónica localizada, más habitual en fumadores y en personas con inmunodepresión o que utilizan inhaladores de corticoides. Las causas de la glositis son heterogéneas. Las carencias nutricionales (hierro, vitaminas B2, B9, B12) ocupan un lugar destacado, porque las células de la mucosa lingual tienen una tasa de recambio alta y son especialmente sensibles a los déficits que alteran la síntesis de ADN o la eritropoyesis. Las infecciones son otro mecanismo frecuente: la candidiasis oral (por Candida albicans), el herpes simple y, con menor frecuencia, la sífilis o las infecciones bacterianas inespecíficas pueden cursar con inflamación lingual. Las reacciones alérgicas de contacto merecen mención aparte. Determinados componentes de dentífricos, colutorios, colorantes alimentarios o materiales protésicos pueden desencadenar una glositis localizada que remite al suprimir la exposición al alérgeno. De manera análoga, la irritación mecánica crónica por prótesis mal ajustadas, bordes dentales cortantes o mordedura habitual de la lengua produce una inflamación sostenida que en ocasiones se confunde con otras formas de glositis. Conviene no confundir la glositis, en la que existe un sustrato inflamatorio objetivable, con la glosodinia o síndrome de boca ardiente, donde el paciente refiere dolor o quemazón lingual intenso pero la exploración de la mucosa es normal. Son entidades distintas, aunque en algunos pacientes pueden solaparse. De William Hunter (1861-1937), médico escocés que ejerció en el London Fever Hospital. En 1900 publicó una descripción detallada de la lengua atrófica, lisa y enrojecida que aparecía en pacientes con anemia perniciosa, vinculándola por primera vez a la deficiencia de lo que más tarde se identificaría como vitamina B12. El nombre «glositis de Hunter» sigue usándose en clínica, aunque algunos autores lo aplican ya de forma genérica a cualquier glositis atrófica por déficit vitamínico del grupo B. Sí, en sentido estricto. Su denominación técnica es «glositis migratoria benigna», lo que subraya que se trata de una inflamación lingual, aunque de naturaleza particular: las placas depapiladas cambian de localización, el proceso es crónico y, a diferencia de otras glositis, no responde a un déficit ni a una infección conocidos. Puede consultar la entrada de lengua geográfica para más detalle. No. En la glositis hay inflamación visible de la mucosa (enrojecimiento, depapilación, edema). En la glosodinia, el paciente experimenta dolor o sensación de quemazón sin que el examen clínico revele lesiones mucosas. Pueden coexistir, pero su mecanismo y su abordaje son diferentes. Depende de la causa. Cuando se debe a una infección (candidiasis, herpes), el agente infeccioso sí puede transmitirse, aunque la glositis en sí no se «contagia» como tal. Las formas nutricionales, alérgicas o mecánicas carecen por completo de componente transmisible.Qué es la glositis y de dónde viene el nombre
Clasificación de las glositis
Contexto causal de la inflamación lingual
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el epónimo «glositis de Hunter»?
¿La lengua geográfica es una glositis?
¿Glositis y glosodinia son lo mismo?
¿La glositis es contagiosa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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