DICCIONARIO MÉDICO
Glóbulo
Glóbulo es la voz de origen latino que designa las células con forma redondeada presentes en la sangre. En el uso médico habitual se aplica a los eritrocitos (glóbulos rojos) y a los leucocitos (glóbulos blancos). Las plaquetas (trombocitos), aunque no siempre se incluyen bajo este término, completan el conjunto de elementos formes de la sangre. La palabra procede del latín globulus, diminutivo de globus ("esfera", "masa compacta"), y significa literalmente "esferilla" o "bolita". El latín clásico ya empleaba globulus con el sentido genérico de cuerpo esférico pequeño; su reaparición en la terminología anatómica se documenta en latín renacentista hacia 1521, aunque en aquel momento no se refería todavía a la sangre. La aplicación hematológica llegó en el siglo XVII. En 1658, el naturalista holandés Jan Swammerdam observó por primera vez los corpúsculos rojos de la sangre de rana bajo el microscopio. Pocos años después, en la década de 1670, Antoni van Leeuwenhoek describió y dibujó los que llamó "corpúsculos rojos" de la sangre humana. El término "glóbulo" acabó imponiéndose en las lenguas romances para traducir esos corpuscula de los textos latinos. Todas las células sanguíneas se originan en la médula ósea a partir de una célula madre común, mediante el proceso de hematopoyesis. Las líneas de maduración divergen pronto y dan lugar a tres estirpes con funciones muy distintas. Los glóbulos rojos, o eritrocitos, son los más abundantes: la sangre de un adulto contiene del orden de cinco millones por microlitro. Carecen de núcleo en su forma madura, tienen aspecto de disco bicóncavo y deben su color a la hemoglobina, la proteína encargada de fijar y transportar el oxígeno. Su vida media ronda los 120 días, tras los cuales son retirados de la circulación por el bazo y el hígado. Los glóbulos blancos, o leucocitos, conforman el brazo celular del sistema inmunitario. Son mucho menos numerosos que los eritrocitos (entre 4 000 y 11 000 por microlitro) y se subdividen en familias con papeles complementarios: neutrófilos, eosinófilos, basófilos, linfocitos y monocitos. A diferencia de los eritrocitos, conservan su núcleo y pueden migrar fuera del torrente sanguíneo hacia los tejidos donde se necesitan. Las plaquetas, o trombocitos, no son células completas sino fragmentos citoplasmáticos desprendidos de los megacariocitos de la médula ósea. Su cifra normal oscila entre 150 000 y 450 000 por microlitro, y su función primordial es iniciar la hemostasia (el taponamiento de las lesiones vasculares). El lenguaje coloquial las incluye a veces entre los "glóbulos", aunque en sentido estricto no lo son. El nombre se acuñó cuando los primeros microscopistas observaron corpúsculos redondeados en la sangre. La resolución óptica del siglo XVII no permitía apreciar la forma bicóncava del eritrocito humano, que parece un disco aplastado, no una esfera. El término se asentó antes de que la morfología real fuese conocida, y pervivió. En la práctica sí, con un matiz. "Célula sanguínea" es el término moderno y más preciso; "glóbulo" conserva un uso extendido en el lenguaje médico divulgativo y en la RAE, que lo define como "célula globosa de la sangre". Las plaquetas son fragmentos celulares, no células completas, pero suelen contarse entre las células sanguíneas a efectos clínicos. Comparten raíz latina (globulus), pero designan realidades distintas. Glóbulo se refiere a la célula sanguínea; globulina, a un grupo de proteínas plasmáticas. El sufijo -ina marca la diferencia: en la nomenclatura química señala una sustancia, no un elemento corpuscular.Qué es un glóbulo
Los tres tipos de células sanguíneas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman "glóbulos" si los eritrocitos no son esféricos?
¿Es lo mismo "glóbulo" que "célula sanguínea"?
¿Tienen relación "glóbulo" y "globulina"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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