DICCIONARIO MÉDICO

Fracción de filtración

La fracción de filtración es la proporción del flujo plasmático renal que se filtra a través de los capilares del glomérulo y pasa al espacio de Bowman para convertirse en filtrado glomerular. Se expresa como el cociente entre la tasa de filtración glomerular (TFG) y el flujo plasmático renal (FPR), y en condiciones normales se sitúa en torno al 20 %.

Qué es la fracción de filtración

Los riñones reciben aproximadamente el 20 % del gasto cardíaco en reposo, lo que equivale a unos 1 000-1 200 ml de sangre por minuto. Descontada la fracción celular, el flujo plasmático que llega a los glomérulos ronda los 600 ml/min. De ese plasma, solo una quinta parte atraviesa la barrera de filtración glomerular, unos 120 ml/min, que es la TFG habitual de un adulto sano. La fracción de filtración recoge esa relación mediante la fórmula FF = TFG / FPR.

«Fracción» procede del latín fractio (acción de romper, partir), derivado de frangere (romper). «Filtración» viene del latín medieval filtrare, a su vez del germánico *filtir (fieltro), porque los primeros filtros eran paños de lana apretada a través de los cuales se pasaban líquidos para separarlos de impurezas. En fisiología renal, el término nombra el paso del plasma a través de la barrera glomerular, que actúa como un filtro selectivo de tamaño y carga.

Determinantes de la fracción de filtración

Al ser un cociente entre dos variables, la fracción de filtración puede alterarse por cambios en cualquiera de las dos. Si la TFG sube y el FPR no cambia, la fracción aumenta. Si el FPR baja sin que la TFG lo haga proporcionalmente (algo que ocurre, por ejemplo, cuando la arteriola eferente se contrae), la fracción también sube. Esa situación tiene consecuencias directas sobre la reabsorción tubular.

El mecanismo es elegante pero poco intuitivo a primera vista. Cuando la fracción de filtración aumenta, se retira más agua del plasma que circula por los capilares glomerulares y la sangre que sale hacia los capilares peritubulares llega más concentrada en proteínas. Esa mayor presión oncótica peritubular «tira» del líquido tubular y favorece la reabsorción de agua y sodio en el túbulo proximal. Lo inverso ocurre si la fracción de filtración disminuye: la presión oncótica peritubular cae, la reabsorción se reduce y el riñón excreta más sodio y agua.

Relación con la arteriola eferente y la angiotensina II

La angiotensina II, mediador principal del sistema renina-angiotensina, contrae preferentemente la arteriola eferente. Al estrechar la salida del glomérulo sin afectar proporcionalmente la entrada, la presión hidrostática dentro del ovillo capilar se mantiene alta y la TFG se preserva pese a que el FPR total disminuya. El resultado neto es un aumento de la fracción de filtración, un recurso que el organismo emplea en estados de hipoperfusión (deshidratación, hemorragia moderada) para sostener la filtración a costa de retener sodio y agua.

Este mismo principio explica por qué determinados fármacos que bloquean la angiotensina dilatan la arteriola eferente: al hacerlo reducen la presión intraglomerular, bajan la fracción de filtración y disminuyen la hiperfiltración que, mantenida en el tiempo, daña la barrera glomerular.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre?

Del latín fractio (parte) y filtrare (hacer pasar a través de un filtro). En conjunto designa la «parte filtrada» del plasma que llega al riñón.

¿Es lo mismo que la tasa de filtración glomerular?

No. La tasa de filtración glomerular (TFG) mide un volumen absoluto de plasma filtrado por minuto, habitualmente unos 120 ml/min. La fracción de filtración es un porcentaje: qué proporción de todo el plasma renal se filtra. La TFG es el numerador de ese cociente; el denominador es el flujo plasmático renal.

¿Puede medirse directamente?

No se mide con un solo análisis, sino que se calcula a partir de la TFG y del FPR. La TFG se estima mediante el aclaramiento de creatinina o de marcadores exógenos; el FPR, mediante el aclaramiento de ácido paraaminohipúrico (PAH). En la práctica clínica cotidiana rara vez se calcula de forma aislada, pero resulta conceptualmente útil para entender la hemodinámica renal.

Referencias

  1. Vander. Fisiología renal, 10.ª ed. McGraw-Hill. Flujo sanguíneo renal y filtración glomerular.
  2. Departamento de Fisiología, Facultad de Medicina, UNAM. Mecanismo de concentración-dilución urinaria y regulación de la osmolaridad extracelular.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Lesión renal aguda.
  4. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos (DTMe). Entrada: fracción de filtración.

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