DICCIONARIO MÉDICO

Flujo sanguíneo renal

El flujo sanguíneo renal (FSR) es el volumen de sangre que atraviesa la vasculatura de ambos riñones por unidad de tiempo. En un adulto sano en reposo se sitúa en torno a 1 000-1 200 ml/min, lo que equivale aproximadamente al 20 % del gasto cardíaco, una cifra desproporcionadamente alta para unos órganos que apenas representan el 0,5 % de la masa corporal.

Qué es el flujo sanguíneo renal

Hablar del flujo sanguíneo renal es hablar de la sangre completa (plasma más elementos formes) que reciben los riñones. Cada riñón pesa unos 150 g y, sin embargo, recibe un caudal de sangre superior a tres veces su propio volumen cada minuto. La razón de semejante irrigación no es la demanda metabólica del tejido renal en sí, sino la función depuradora: para filtrar eficazmente la sangre y formar orina, el riñón necesita que un volumen enorme de plasma pase por los capilares glomerulares.

La sangre llega a cada riñón por la arteria renal, que se ramifica sucesivamente en arterias segmentarias, interlobulares, arciformes y radiales corticales hasta dar origen a las arteriolas aferentes. Cada arteriola aferente desemboca en un ovillo capilar, el glomérulo, donde se produce la filtración. A la salida del glomérulo, la sangre no pasa directamente a una vénula sino a una segunda arteriola, la arteriola eferente, que da origen a un segundo lecho capilar: los capilares peritubulares (o, en las nefronas yuxtamedulares, los vasos rectos). Esa disposición en serie de dos redes capilares separadas por una arteriola es única del riñón y permite ajustar de forma independiente las presiones de filtración y de reabsorción.

Por qué el riñón recibe tanta sangre

Si el riñón solo necesitara oxígeno, bastaría con un flujo muy inferior. La clave está en que la filtración glomerular es un proceso masivo: cada día se filtran unos 180 litros de plasma, de los cuales el 99 % se reabsorbe a lo largo de los túbulos. Para generar ese volumen de ultrafiltrado hace falta que un caudal de plasma proporcionalmente grande se presente ante la barrera glomerular.

Toda la sangre que entra por la arteria renal se dirige inicialmente a la corteza. Solo entre un 5 y un 10 % del flujo cortical desciende después hacia la médula a través de los vasos rectos. La médula renal, por tanto, trabaja en condiciones de perfusión relativamente baja, algo que resulta indispensable para mantener el gradiente osmótico corticomedular del que depende la capacidad de concentrar la orina.

Autorregulación

Uno de los rasgos más llamativos de la hemodinámica renal es la capacidad del riñón para mantener el FSR y la tasa de filtración glomerular (TFG) relativamente constantes frente a variaciones de la presión arterial sistémica. Este fenómeno, conocido como autorregulación, opera con eficacia cuando la presión arterial media se sitúa entre 80 y 180 mmHg, aproximadamente. Por debajo de ese rango, la filtración disminuye de forma progresiva y puede cesar (anuria); por encima, los mecanismos protectores se ven superados y la presión elevada se transmite al glomérulo.

Dos mecanismos principales sostienen la autorregulación. El primero es la respuesta miogénica de la arteriola aferente: cuando la presión de perfusión aumenta, la pared arteriolar se distiende y sus células musculares lisas responden contrayéndose, con lo que la resistencia sube y el flujo apenas cambia. Si la presión cae, la arteriola se relaja. El segundo mecanismo es la retroalimentación tubuloglomerular, mediada por la mácula densa del aparato yuxtaglomerular, que detecta la concentración de cloruro de sodio en el líquido tubular y ajusta el tono de la arteriola aferente en consecuencia.

Relación con el flujo plasmático renal

El flujo plasmático renal (FPR) no es más que la fracción del FSR correspondiente al plasma, es decir, la sangre total menos la porción ocupada por los eritrocitos. La conversión entre ambos es sencilla: FPR = FSR x (1 - hematocrito). Con un hematocrito del 45 %, un FSR de 1 200 ml/min se traduce en un FPR de unos 660 ml/min. De esos 660 ml de plasma, aproximadamente una quinta parte (unos 125 ml/min) se filtra en los glomérulos, y la relación entre el filtrado glomerular y el FPR recibe el nombre de fracción de filtración (en torno al 20 %).

Preguntas frecuentes

¿Son sinónimos «flujo sanguíneo renal» y «flujo sanguíneo renal total»?

En la práctica, sí. La denominación «flujo sanguíneo renal total» subraya que se contabiliza la sangre que reciben ambos riñones (no uno solo), pero el término habitual en la literatura es simplemente «flujo sanguíneo renal» y ya incluye los dos órganos.

¿Cómo se mide en la práctica clínica?

Rara vez se mide directamente. Lo habitual es calcular primero el flujo plasmático renal efectivo mediante el aclaramiento de ácido paraaminohipúrico (PAH), una sustancia que el riñón extrae casi por completo del plasma en un solo paso. A partir del FPR efectivo y del hematocrito, se estima el FSR. Las técnicas de imagen funcional (Doppler, gammagrafía renal con tecnecio-99m MAG3) ofrecen mediciones complementarias.

¿Qué ocurre cuando el flujo sanguíneo renal cae bruscamente?

Si la caída supera la capacidad de autorregulación (presiones arteriales medias por debajo de 60-80 mmHg), la TFG desciende y puede producirse una insuficiencia renal aguda de origen prerrenal. El riñón, privado de perfusión suficiente, deja de filtrar, pero el tejido renal permanece intacto si el flujo se restablece a tiempo.

Referencias

  1. Eaton DC, Pooler JP. Flujo sanguíneo renal y filtración glomerular. En: Raff H, Levitzky M, eds. Fisiología médica. Un enfoque por aparatos y sistemas. McGraw Hill. https://accessmedicina.mhmedical.com
  2. Nefrología al día. Fisiología renal. https://nefrologiaaldia.org
  3. Osmosis. Regulación del flujo sanguíneo renal. https://www.osmosis.org
  4. Wikipedia en español. Circulación renal. https://es.wikipedia.org

Entradas relacionadas

  • Flujo plasmático renal: componente plasmático del flujo sanguíneo renal, medible mediante el aclaramiento de PAH.
  • Flujo sanguíneo renal total: denominación que explicita que se contabiliza la perfusión de ambos riñones.
  • Filtrado glomerular: volumen de plasma que se filtra a través de los capilares glomerulares por unidad de tiempo.
  • Nefrona: unidad funcional del riñón, formada por el corpúsculo renal y el sistema tubular.
  • Fracción de filtración: proporción del plasma que se convierte en ultrafiltrado al atravesar el glomérulo.

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