DICCIONARIO MÉDICO
Flicténula
Una flicténula es un nódulo inflamatorio pequeño, de color blanco amarillento, que aparece en la superficie de la conjuntiva o de la córnea como resultado de una reacción de hipersensibilidad retardada (tipo IV) frente a antígenos bacterianos. El nombre procede del diminutivo del griego φλύκταινα (phlýktaina), que significa «ampolla» o «vesícula», a través del latín científico phlyctenula. La elección del diminutivo es descriptiva: la lesión se parece a una pequeña ampolla, aunque en realidad no es una cavidad llena de líquido sino un infiltrado inflamatorio sólido formado por linfocitos, macrófagos y células de Langerhans. Se trata de una respuesta inmunitaria celular, no de una infección directa del ojo. El organismo, previamente sensibilizado frente a proteínas de determinadas bacterias, reacciona de forma desproporcionada al reexponerse a esas mismas proteínas en la superficie ocular. El resultado es un nódulo subepitelial que puede ulcerarse en su evolución. Staphylococcus aureus es el desencadenante más frecuente en los países desarrollados. Las proteínas estafilocócicas, presentes con frecuencia en los párpados de pacientes con blefaritis crónica, actúan como antígenos que mantienen la sensibilización del sistema inmunitario y favorecen los brotes recurrentes de flicténulas. Antes de la década de 1950, Mycobacterium tuberculosis era la causa predominante y la queratoconjuntivitis flictenular se consideraba un marcador clínico de tuberculosis latente. La mejora de las condiciones sanitarias y la vacunación desplazaron a la tuberculosis de esa posición, pero en regiones con alta prevalencia de tuberculosis la asociación sigue vigente. También se han descrito flicténulas relacionadas con Chlamydia, Candida albicans y, en casos aislados, con parásitos intestinales. La flicténula se presenta como un nódulo elevado de 1 a 3 mm, de color blanco amarillento, rodeado de vasos conjuntivales dilatados. Puede aparecer sobre la conjuntiva bulbar, sobre la córnea o en el limbo esclerocorneal, que es la zona de transición entre ambas estructuras. La localización condiciona la gravedad: una flicténula conjuntival suele resolverse sin dejar cicatriz, mientras que una flicténula corneal puede ulcerarse, atraer neovasos y comprometer la transparencia de la córnea. El cuadro clínico recibe el nombre de queratoconjuntivitis flictenular cuando afecta simultáneamente a la córnea y a la conjuntiva, o conjuntivitis flictenular cuando se limita a la conjuntiva. La distinción no es solo topográfica: la afectación corneal conlleva riesgo de pérdida visual si las recurrencias generan opacidades cicatriciales. Pese a compartir raíz etimológica con la flictena, la flicténula es una entidad radicalmente distinta. La flictena cutánea es una cavidad real llena de líquido seroso, producida por un daño mecánico o térmico directo sobre la epidermis. La flicténula ocular, en cambio, es un infiltrado celular sólido que resulta de una reacción inmunitaria de tipo retardado. El nombre «ampollita» es, pues, engañoso: la lesión no contiene líquido libre. No. La lesión no es una infección ocular sino una reacción inmunitaria del propio organismo frente a antígenos bacterianos. Las bacterias responsables pueden encontrarse en los párpados del paciente, pero la flicténula en sí no se transmite de persona a persona. La queratoconjuntivitis flictenular tiene su pico de incidencia entre los 6 meses y los 16 años. Se cree que la inmadurez relativa del sistema inmunitario favorece respuestas de hipersensibilidad más intensas frente a los antígenos bacterianos con los que el niño entra en contacto por primera vez. Depende de la localización. Las flicténulas conjuntivales curan sin cicatriz. Las corneales, sobre todo si recurren, pueden generar opacidades y neovascularización que reduzcan la agudeza visual de forma permanente.Qué es una flicténula
Antígenos implicados
Aspecto y localización
Diferenciación con la flictena cutánea
Preguntas frecuentes
¿La flicténula es contagiosa?
¿Por qué es más frecuente en niños?
¿Puede dejar secuelas en la visión?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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