DICCIONARIO MÉDICO
Faringoscopia
La faringoscopia es la exploración visual directa o indirecta de la mucosa de la faringe y de las estructuras que aloja (amígdalas, pared posterior, base de la lengua). Forma parte de la exploración otorrinolaringológica de rutina y no requiere preparación especial del paciente. El término resulta de la unión del griego φάρυγξ (phárynx, "faringe") con σκοπέω (skopéo, "observar, examinar"). El calco francés pharyngoscopie aparece documentado en 1872, en un texto del médico H. Guinier publicado por la Academia de Ciencias de Montpellier. En español, la voz se registra por primera vez en 1874, en el Tratado de patología general y de anatomía patológica de E. García Solá. Su objetivo es identificar signos de inflamación, anomalías estructurales, cuerpos extraños o lesiones sospechosas de malignidad. Según la porción de la faringe que se examine, se distinguen tres modalidades que, en la práctica, suelen realizarse de forma secuencial durante una misma consulta. La orofaringoscopia es la forma más habitual. El médico pide al paciente que abra la boca, deprime la lengua con una espátula iluminada y observa la orofaringe: coloración de la mucosa, tamaño y aspecto de las amígdalas palatinas, presencia de exudados o de folículos linfoides hipertróficos en la pared posterior (el llamado aspecto "en empedrado" de la faringitis crónica). El procedimiento dura segundos y no precisa anestesia. Para explorar la nasofaringe (rinoscopia posterior) se emplea un pequeño espejo introducido por la boca, deprimiendo la lengua, o bien un fibroscopio flexible que se introduce por una fosa nasal. Este segundo abordaje resulta más cómodo para el paciente y permite visualizar con detalle las coanas, los orificios tubáricos y la amígdala faríngea. La hipofaringoscopia examina la porción más baja de la faringe, la que rodea la entrada de la laringe. Se realiza habitualmente con un fibroscopio flexible introducido por la nariz, lo que permite inspeccionar los recesos piriformes, la base de la lengua, la cara laríngea de la epiglotis y las cuerdas vocales en un solo pase. En determinadas circunstancias (biopsias, extracción de cuerpos extraños) puede requerirse una laringoscopia directa bajo anestesia general, con ópticas rígidas. Del griego φάρυγξ ("faringe") y σκοπέω ("observar"). El instrumento asociado, el faringoscopio, fue ideado en 1861 por el médico francés Moura-Bourouillou como una variante del laringoscopio. La orofaringoscopia no produce dolor; como mucho, una leve sensación de náusea al deprimir la lengua. Cuando se utiliza el fibroscopio nasal, el paso por la fosa puede resultar algo incómodo, pero rara vez requiere anestesia local. No. Se realiza en la propia consulta, sin ayuno previo ni sedación. Solo en pacientes con reflejos nauseosos muy acentuados puede aplicarse un anestésico tópico en la mucosa faríngea antes del examen.Qué es la faringoscopia
Modalidades de faringoscopia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra faringoscopia?
¿Duele la exploración?
¿Necesita alguna preparación?
Referencias
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