DICCIONARIO MÉDICO
Estrabismo concomitante
El estrabismo concomitante (también llamado comitante) es aquel en el que el ángulo de desviación entre los ejes visuales permanece prácticamente igual independientemente de hacia dónde mire el paciente. La movilidad de cada ojo está conservada en todo su rango: el problema no reside en un músculo paralizado, sino en un desequilibrio en la coordinación binocular. Es la forma habitual de estrabismo en la infancia. El adjetivo concomitante procede del latín concomitari ("acompañar"), y en estrabología se empleó durante mucho tiempo para indicar que la desviación "acompaña" al ojo en todas las direcciones sin cambiar de magnitud. Algunos textos anglosajones utilizan comitant con el mismo sentido, mientras que otros reservan concomitant para el ángulo constante y comitant como sinónimo más laxo. En la práctica clínica habitual, ambos términos se usan de forma intercambiable. Lo que define esta forma de estrabismo es una disociación entre la capacidad motora individual de cada ojo, que es normal, y la coordinación binocular, que falla. Si se examina un ojo por separado, su movilidad es completa en todas las posiciones; sin embargo, al abrir ambos ojos, uno de ellos se desvía. El ángulo de desviación que se mide mirando a la derecha es el mismo que mirando a la izquierda, hacia arriba o hacia abajo. La distinción entre estrabismo concomitante e inconcomitante tiene implicaciones directas. En el inconcomitante (o incomitante), el ángulo varía según la posición de mirada porque existe una limitación mecánica o una parálisis de uno o varios músculos extraoculares. El ejemplo más representativo es el estrabismo paralítico, donde la desviación aumenta llamativamente cuando los ojos se dirigen al campo de acción del músculo afectado y disminuye o desaparece en la dirección opuesta. En el estrabismo concomitante, por el contrario, no hay un músculo responsable identificable. La causa se sitúa más arriba en la cadena de control: puede tratarse de un desequilibrio supranuclear, de un problema sensorial (como la ambliopía que a su vez provoca la desviación, y no solo al revés) o de la relación anómala entre acomodación y convergencia, como ocurre en el estrabismo acomodativo. Dentro de los estrabismos concomitantes se incluyen las esotropías (estrabismo convergente) no paralíticas, tanto congénitas como adquiridas, las exotropías (estrabismo divergente) constantes e intermitentes, y las desviaciones verticales con rango de movilidad conservado. La esotropía infantil no acomodativa de gran ángulo, que suele aparecer antes de los seis meses de vida, es uno de los prototipos más reconocidos de este grupo. También lo es la exotropía intermitente, en la que el ojo se desvía hacia fuera solo en determinadas circunstancias pero mantiene un ángulo similar en todas las posiciones de mirada cuando la desviación se manifiesta. El hecho de que el ángulo sea constante facilita la medición con prismas (prisma y cover-test) y, cuando se indica corrección quirúrgica, permite planificar la dosificación del procedimiento sobre los músculos de forma más predecible que en los estrabismos inconcomitantes, donde la variabilidad del ángulo obliga a un cálculo más complejo. En la práctica, sí. Ambos describen un estrabismo cuyo ángulo de desviación no cambia con la dirección de mirada. Algunos autores prefieren comitante por ser más fiel al uso inglés, pero la literatura en español emplea mayoritariamente concomitante. Es poco habitual, pero puede suceder. Un estrabismo convergente de larga evolución puede desarrollar contractura del recto medial, lo que introduce un componente restrictivo que hace variar el ángulo según la posición de mirada. También hay situaciones en las que un estrabismo aparentemente concomitante en edades tempranas oculta una parálisis leve que solo se aprecia con exploraciones más detalladas. No. Existe una forma de esotropía concomitante aguda del adulto, descrita como tipo Franceschetti o tipo Bielschowsky, que aparece de forma brusca con diplopía y ángulo constante. Es infrecuente, pero obliga a descartar causas neurológicas antes de catalogarla como concomitante. Si desea profundizar en conceptos vinculados al estrabismo concomitante, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el estrabismo concomitante
Diferencia con el estrabismo inconcomitante
Formas clínicas dentro del grupo concomitante
Preguntas frecuentes
¿Concomitante y comitante significan lo mismo?
¿Un estrabismo concomitante puede hacerse inconcomitante?
¿Es siempre infantil?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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