DICCIONARIO MÉDICO
Esteatosis hepática
La esteatosis hepática es la acumulación de grasa, sobre todo triglicéridos, dentro de los hepatocitos. Se considera patológica cuando el contenido lipídico supera el 5 % del peso del hígado. Es la hepatopatía crónica más prevalente en el mundo: se calcula que afecta a más del 30 % de la población adulta global. El término combina dos raíces griegas: στέαρ, στέατος (stéar, stéatos), «sebo» o «grasa sólida», y ἧπαρ, ἥπατος (hêpar, hépatos), «hígado». Literalmente: «estado graso del hígado». En el lenguaje coloquial y en muchos informes ecográficos se emplea simplemente «hígado graso», una expresión que, pese a su apariencia informal, designa exactamente la misma entidad. Conviene no confundir esteatosis (concepto general de acumulación grasa en cualquier órgano) con esteatosis hepática (la forma localizada en el hígado). Tampoco debe equipararse esteatosis hepática con esteatohepatitis: la primera implica depósito graso sin inflamación significativa, mientras que en la segunda se añade un componente inflamatorio con daño celular. Durante décadas, la esteatosis hepática no asociada al alcohol se denominó NAFLD (Non-Alcoholic Fatty Liver Disease). En 2023, un consenso internacional promovido por sociedades hepatológicas de todo el mundo sustituyó esa denominación por MASLD (Metabolic dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease), traducido al español como esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica o, según la Asociación Española para el Estudio del Hígado, esteatosis hepática metabólica (EHmet). El cambio no fue meramente cosmético. Se abandonó el adjetivo «no alcohólico» porque definir una enfermedad por lo que no es resultaba impreciso y, para muchos pacientes, estigmatizante. Se optó por un nombre que reflejase la realidad fisiopatológica: la disfunción metabólica como motor del depósito graso hepático. Se creó además la categoría Met-ALD para los pacientes en los que coexisten disfunción metabólica y consumo significativo de alcohol. El hepatocito recibe ácidos grasos libres del tejido adiposo periférico y de la absorción intestinal. En circunstancias normales los utiliza como combustible (beta-oxidación), los almacena en cantidades modestas o los reempaqueta en lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) para exportarlos al plasma. La esteatosis surge cuando alguno de esos eslabones falla: llegan demasiados ácidos grasos, la célula fabrica más grasa de la que necesita, la oxidación mitocondrial no da abasto, o la exportación en forma de VLDL se ralentiza. La resistencia a la insulina ocupa un lugar central en ese desequilibrio. Cuando el tejido adiposo se vuelve resistente a la acción de la insulina, libera ácidos grasos en cantidad desproporcionada. El hígado, que en condiciones fisiológicas procesa ese flujo sin dificultad, se ve desbordado. Los triglicéridos se depositan en el citoplasma de los hepatocitos formando vacuolas lipídicas que, en la esteatosis crónica, pueden llegar a ocupar casi todo el interior de la célula y desplazar el núcleo hacia un extremo (el llamado patrón macrovesicular, muy característico de la enfermedad). Esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD). Es la forma predominante. Se asocia a obesidad (en especial la abdominal), diabetes de tipo 2, dislipidemia e hipertensión arterial. En poblaciones con alta prevalencia de síndrome metabólico, la esteatosis hepática puede afectar a más de la mitad de los adultos. Esteatosis hepática de origen alcohólico (ALD). El alcohol interfiere directamente con la capacidad del hepatocito para oxidar y exportar ácidos grasos. Se trata de la primera etapa del espectro de la hepatopatía alcohólica, que puede progresar hacia hepatitis alcohólica y cirrosis. Existen además formas menos frecuentes. Algunos medicamentos (corticoides, tamoxifeno, amiodarona) favorecen el depósito graso hepático. El hígado graso agudo del embarazo es una entidad aparte con un patrón microvesicular y una fisiopatología particular ligada a defectos en la beta-oxidación mitocondrial fetal. Los datos publicados en los últimos años sitúan la prevalencia global de la esteatosis hepática en torno al 30-38 % de la población adulta, con una tendencia claramente al alza. En Europa, las cifras oscilan entre el 17 % y el 46 %, dependiendo de la población estudiada y de la técnica de detección empleada. No se restringe a los adultos: en niños y adolescentes con obesidad, la prevalencia estimada supera el 30 % en algunas series. La asociación con la obesidad es fuerte, pero no absoluta. Existe un porcentaje no despreciable de pacientes con peso normal que presentan esteatosis hepática, habitualmente en relación con resistencia a la insulina, predisposición genética (variantes en los genes PNPLA3 y TM6SF2, entre otros) o distribución desfavorable de la grasa corporal. Es la traducción directa del latín hepar adiposum y del griego στεατο-ηπατ- (steato-hépat-). «Hígado graso» y «esteatosis hepática» significan exactamente lo mismo; el primero es el nombre popular, el segundo el técnico. MASLD es la denominación actual de la esteatosis hepática de causa metabólica (la más frecuente). NAFLD fue el nombre previo. Esteatosis hepática, en sentido amplio, abarca cualquier causa de depósito graso en el hígado, incluyendo la alcohólica y las secundarias a medicamentos. No. La esteatosis simple, sin inflamación, tiene un pronóstico favorable y rara vez evoluciona por sí sola. El riesgo de progresión aumenta cuando aparece esteatohepatitis (inflamación y daño celular). Se estima que entre un 10 % y un 20 % de los pacientes con esteatohepatitis pueden desarrollar fibrosis significativa a lo largo de los años. Sí. Hasta un 10-20 % de los casos aparecen en personas con índice de masa corporal normal. Las causas varían: predisposición genética, distribución de la grasa corporal en depósitos viscerales, o resistencia a la insulina sin obesidad manifiesta. Consulte también la información clínica completa sobre la enfermedad hepática metabólica Si busca información sobre factores de riesgo, evolución clínica y opciones de manejo de esta enfermedad, puede consultar la ficha de la enfermedad hepática metabólica (MASLD) elaborada por el Departamento de Hepatología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la esteatosis hepática, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la esteatosis hepática
La nueva nomenclatura: de NAFLD a MASLD
Por qué se acumula grasa en el hígado
Clasificación según la causa
Epidemiología y factores de riesgo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión «hígado graso»?
¿Es lo mismo esteatosis hepática que NAFLD o MASLD?
¿La esteatosis hepática siempre progresa a cirrosis?
¿Se puede tener esteatosis hepática sin sobrepeso?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026