DICCIONARIO MÉDICO

Esteatohepatitis

La esteatohepatitis es la inflamación del hígado que se desarrolla sobre un depósito previo de grasa en los hepatocitos. Representa un estadio más avanzado que la esteatosis hepática simple, porque al acúmulo lipídico se suman daño celular, infiltrado inflamatorio y, con frecuencia, los primeros signos de fibrosis.

Qué es la esteatohepatitis

El nombre une tres raíces griegas: στέαρ (stéar), «grasa»; ἧπαρ (hêpar), «hígado»; y el sufijo -itis, que indica inflamación. Literalmente: «inflamación grasa del hígado». La palabra se acuñó en la literatura médica anglosajona en 1980, cuando Jurgen Ludwig y sus colaboradores de la Mayo Clinic describieron una serie de pacientes con hallazgos histológicos de hepatitis alcohólica que, sin embargo, no bebían alcohol. Ludwig propuso el término nonalcoholic steatohepatitis (NASH) para diferenciar esa entidad de la hepatopatía alcohólica.

Esa denominación se mantuvo durante más de cuatro décadas. En 2023, un consenso impulsado por la Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas (AASLD) y otras sociedades internacionales reemplazó NASH por MASH (Metabolic dysfunction-Associated Steatohepatitis), en consonancia con el cambio general de nomenclatura de las enfermedades hepáticas esteatósicas. El motivo fue el mismo que llevó a sustituir NAFLD por MASLD: poner el foco en la disfunción metabólica como mecanismo central y abandonar un nombre definido por exclusión.

Del depósito graso a la inflamación hepática

No toda esteatosis progresa a esteatohepatitis. En la mayoría de los pacientes, la grasa se acumula en los hepatocitos sin provocar un daño relevante. La transición hacia la inflamación depende de una serie de agresiones añadidas, lo que clásicamente se ha denominado «segundo golpe» (second hit). Entre esos factores se incluyen el estrés oxidativo generado por la acumulación de ácidos grasos, la liberación de citocinas proinflamatorias por parte del tejido adiposo visceral, alteraciones en la microbiota intestinal que permiten la llegada de productos bacterianos al hígado a través de la vena porta, y la activación de vías de muerte celular como la apoptosis y la necroptosis.

El resultado histológico es característico: hepatocitos hinchados y degenerados (la llamada degeneración balonizante), infiltrado de neutrófilos y células mononucleares en el lobulillo hepático, y con frecuencia cuerpos hialinos de Mallory-Denk dentro de las células dañadas. Ese cuadro microscópico es prácticamente indistinguible del que produce la hepatitis alcohólica, razón por la cual la historia clínica y la cuantificación del consumo de alcohol son decisivas para clasificar correctamente cada caso.

Diferenciación con la esteatosis hepática simple

La esteatosis hepática simple y la esteatohepatitis comparten el depósito de grasa, pero difieren en un punto que determina el pronóstico: la presencia o ausencia de inflamación y daño celular. La esteatosis simple rara vez progresa por sí sola hacia fibrosis avanzada. La esteatohepatitis, en cambio, conlleva un riesgo real de evolución a cirrosis, y se estima que entre un 10 % y un 25 % de los pacientes con MASH desarrollarán fibrosis clínicamente significativa en un plazo de diez a quince años.

Distinguir una de otra mediante análisis de sangre o pruebas de imagen convencionales no siempre es posible. Tanto las transaminasas como la ecografía pueden ser normales en pacientes con esteatohepatitis confirmada. La biopsia hepática sigue siendo la prueba de referencia para confirmar la presencia de inflamación y evaluar el grado de fibrosis.

Formas según la causa

Esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH). Es la forma más prevalente. Se vincula a los mismos factores de riesgo que la esteatosis metabólica: obesidad, diabetes de tipo 2, dislipidemia e hipertensión. Su relevancia ha crecido enormemente en las últimas dos décadas; constituye ya una de las primeras indicaciones de trasplante hepático en varios países occidentales.

Esteatohepatitis alcohólica. Forma parte del espectro de la hepatopatía por alcohol. El etanol y su metabolito, el acetaldehído, dañan directamente las mitocondrias del hepatocito e inducen un patrón inflamatorio superponible al de la MASH. Clínicamente puede presentarse de forma aguda y grave, con ictericia e insuficiencia hepática.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra esteatohepatitis?

De la unión de tres raíces griegas: στέαρ (stéar), «grasa»; ἧπαρ (hêpar), «hígado»; y -itis, «inflamación». El término se introdujo en la medicina en 1980, cuando Jurgen Ludwig describió la esteatohepatitis no alcohólica en la revista Mayo Clinic Proceedings.

¿Es lo mismo NASH que MASH?

Designan la misma entidad. NASH (Non-Alcoholic Steatohepatitis) fue el nombre original. Desde 2023, las principales sociedades hepatológicas recomiendan usar MASH (Metabolic dysfunction-Associated Steatohepatitis). La literatura médica publicada antes de esa fecha emplea NASH; la posterior, MASH.

¿La esteatohepatitis se detecta siempre en una analítica?

No. Las transaminasas pueden estar normales incluso en presencia de inflamación histológica. La elevación de ALT y AST orienta, pero cifras normales no descartan la enfermedad.

¿Toda esteatohepatitis acaba en cirrosis?

No, aunque el riesgo de progresión es apreciable. Solo una fracción de los pacientes con esteatohepatitis desarrollará cirrosis. Los factores que más influyen en esa evolución son la persistencia de la disfunción metabólica y la presencia de fibrosis ya en el momento de la detección.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Esteatosis hepática.
  2. Manual MSD, versión para público general. Enfermedad hepática esteatótica.
  3. Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Enfermedad del hígado graso no alcohólica y esteatohepatitis no alcohólica.
  4. American Liver Foundation. Esteatohepatitis no alcohólica (NASH).

Consulte también la información clínica completa sobre la enfermedad hepática metabólica

Si busca información sobre la evolución clínica, los factores de riesgo y las opciones de manejo de esta enfermedad, puede consultar la ficha de la enfermedad hepática metabólica (MASLD) elaborada por el Departamento de Hepatología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la esteatohepatitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Esteatosis hepática: acumulación de grasa en el hígado, estadio previo a la esteatohepatitis.
  • Esteatosis: depósito patológico de grasa intracelular en cualquier órgano.
  • Hepatocito: célula del hígado en la que se produce el acúmulo lipídico y el daño inflamatorio.
  • Fibrosis: formación de tejido cicatricial, complicación potencial de la esteatohepatitis mantenida.
  • Transaminasas: enzimas hepáticas cuya elevación puede orientar hacia daño del hepatocito.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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