DICCIONARIO MÉDICO
Hepatocito
El hepatocito es la célula funcional principal del hígado y representa cerca del 80 % de la masa del órgano. Se encarga del metabolismo de los nutrientes que llegan desde el intestino, de depurar la sangre y de fabricar la bilis. Su disposición ordenada entre los vasos sanguíneos explica cómo un mismo órgano puede procesar la sangre y, al mismo tiempo, verter una secreción hacia el tubo digestivo. El hepatocito es la célula epitelial que compone la mayor parte del tejido hepático y la que lleva a cabo la práctica totalidad de las funciones metabólicas del hígado. El término combina dos raíces griegas: ἧπαρ / ἥπατος (hêpar / hêpatos, hígado) y κύτος (kýtos, receptáculo o célula). Literalmente, célula del hígado. Vista al microscopio, es una célula grande. Su diámetro ronda las 20 a 30 micras, frente a las 20 micras de una célula media del organismo. Tiene forma poliédrica, con unas seis caras aplanadas por las que contacta con las células vecinas o con los canales sanguíneos que la rodean. El núcleo suele ser redondeado y central, y no es raro encontrar hepatocitos con dos núcleos. Buena parte de ellos son poliploides, es decir, contienen más de la dotación cromosómica habitual, un rasgo poco frecuente en los tejidos humanos adultos. Los hepatocitos no se distribuyen al azar. Se alinean formando láminas o cordones de una sola célula de grosor, separados por los sinusoides, unos capilares de pared discontinua por los que circula la sangre procedente de la vena porta y de la arteria hepática. Este trazado convierte cada cordón en una superficie de intercambio: la sangre roza los hepatocitos por un lado mientras estos vierten sus productos por el otro. La unidad que resulta de esa organización es el lobulillo hepático, con forma aproximadamente hexagonal, una vena central en el eje y los espacios porta (que reúnen una rama de la vena porta, una de la arteria hepática y un conductillo biliar) situados en los vértices. La sangre entra por la periferia y avanza hacia el centro, de modo que los hepatocitos de las distintas zonas del lobulillo no reciben el mismo oxígeno ni los mismos nutrientes. Esa gradación tiene consecuencias: las células más próximas a la vena central toleran peor la falta de riego. Cada hepatocito está polarizado, con dos territorios de membrana bien distintos. El polo que da al sinusoide capta agua, iones y sustancias disueltas en el plasma. El polo opuesto, junto con la cara equivalente de la célula contigua, delimita un canalículo biliar, un canal diminuto hacia el que se secreta la bilis. Los canalículos forman una red que confluye hacia los conductos biliares de la periferia, así que la bilis viaja en sentido contrario al de la sangre. El hepatocito carece de membrana basal, algo poco habitual en un epitelio: lo envuelve una matriz laxa que facilita el intercambio. La posición del hepatocito, entre la sangre intestinal y la vía biliar, resume su doble papel. Hacia la sangre libera una secreción de tipo endocrino; hacia el canalículo, una de tipo exocrino, la bilis. Entre una y otra queda casi todo el trabajo químico del organismo. En el terreno metabólico, el hepatocito almacena y libera glucosa en forma de glucógeno según las necesidades del cuerpo, participa en el manejo de las grasas y sintetiza numerosas proteínas del plasma, entre ellas la albúmina y varios factores de la coagulación. También transforma sustancias potencialmente tóxicas, incluidos muchos medicamentos y el amoníaco, en compuestos que puedan eliminarse. Y produce la bilis, necesaria para digerir las grasas. Ese volumen de actividad se refleja en el interior de la célula. Un solo hepatocito alberga entre 800 y 1.000 mitocondrias, unas cifras de peroxisomas (entre 200 y 300) superiores a las de casi cualquier otra célula, un abundante retículo endoplásmico y decenas de complejos de Golgi. El citoplasma tiene aspecto granular por los depósitos de glucógeno y de grasa que la célula acumula y moviliza. El hígado no está hecho solo de hepatocitos. Estos trabajan junto a otros tipos celulares con los que conviene no confundirlos. Los colangiocitos revisten los conductos biliares y modifican la bilis una vez secretada. Las células de Kupffer son macrófagos residentes que vigilan la sangre de los sinusoides y retiran microbios y hematíes envejecidos. Las células estrelladas almacenan vitamina A y, cuando el hígado se lesiona de forma repetida, son las que fabrican tejido cicatricial. Y las células endoteliales tapizan los sinusoides. El recambio del hepatocito es lento. Se ha estimado una vida media del orden de 120 a 150 días. Aun así, el hígado conserva una notable capacidad de regeneración: ante una pérdida de tejido, los hepatocitos supervivientes reentran en división y reponen la masa perdida. El hígado es uno de los pocos órganos de los mamíferos en los que el grado de poliploidía cambia durante la regeneración y la respuesta al daño. Procede del griego hêpar / hêpatos (hígado) y kýtos (célula). El mismo elemento kýtos aparece en otras células con nombre propio, como el eritrocito o el linfocito. En el lenguaje corriente se usan como sinónimos, pero no coinciden del todo. Hepatocito designa el tipo celular concreto que forma el parénquima; célula hepática es un término más amplio, que incluye también a los colangiocitos, las células de Kupffer, las estrelladas y las endoteliales. Bastante. Su vida media se calcula en torno a 120 a 150 días, con un recambio bajo en condiciones normales. Esa longevidad convive con una capacidad de división que se activa cuando el órgano necesita regenerarse. La binucleación y la poliploidía son rasgos habituales del hepatocito y se relacionan con su intensa actividad de síntesis y con la manera en que el hígado responde al daño y a la regeneración. Se trata de una característica normal, no de una anomalía.Qué es el hepatocito
Cómo se organiza dentro del hígado
Qué funciones desempeña
Relación con las demás células hepáticas
Preguntas frecuentes
Qué significa la palabra hepatocito
Es lo mismo hepatocito que célula hepática
Cuánto vive un hepatocito
Por qué muchos hepatocitos tienen dos núcleos
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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