DICCIONARIO MÉDICO
Epitelioma
Un epitelioma es un tumor que se origina en las células del epitelio, el tejido que tapiza la superficie externa del cuerpo y el revestimiento interno de los órganos huecos. En la práctica clínica, el término se emplea sobre todo en dermatología para referirse a los dos carcinomas cutáneos más frecuentes: el basocelular y el espinocelular. En sentido amplio, epitelioma designa cualquier neoplasia derivada de células epiteliales, sean benignas o malignas. La Real Academia Nacional de Medicina lo define como «tumor maligno que se origina a partir de las células de los epitelios pavimentosos estratificados», aunque reconoce un uso más restringido, limitado a los tumores de la epidermis. La RAE recoge una acepción más concisa: «cáncer formado por células epiteliales, derivadas de la piel y del revestimiento mucoso». La palabra procede del griego ἐπιθήλιον (epithélion), compuesto por ἐπί (epí, «sobre») y θηλή (thelé, «pezón» o «papilla»), al que se añade el sufijo -ωμα (-oma, «tumor» o «masa»). El término ἐπιθήλιον se acuñó en la anatomía del siglo XVII para nombrar el tejido que recubría las papilas de la lengua, y de allí se extendió a todo tejido de revestimiento. Fue el dermatólogo alemán Karl Heinrich Baumgarten quien, en la segunda mitad del siglo XIX, popularizó la voz epitelioma para referirse a los tumores de la piel de origen epitelial, en un momento en que la clasificación histológica de las neoplasias aún estaba tomando forma. La patología moderna tiende a preferir «carcinoma» cuando el tumor es maligno y «adenoma» cuando es benigno y glandular. Sin embargo, «epitelioma» persiste en el vocabulario dermatológico de forma llamativa. Muchos dermatólogos siguen hablando de epitelioma basocelular (sinónimo de basalioma o carcinoma basocelular) porque consideran que su comportamiento clínico, casi siempre de crecimiento lento y sin capacidad metastásica, no se ajusta al perfil habitual de un carcinoma. El debate no es menor: el término «carcinoma» implica malignidad franca, mientras que «epitelioma» resulta, en la percepción de algunos clínicos, más proporcionado a la agresividad real de la lesión. Junto al basocelular, el otro gran epitelioma cutáneo es el carcinoma epidermoide (también llamado carcinoma de células escamosas o espinocelular). Este sí tiene capacidad de producir metástasis en un porcentaje reducido de casos, lo que lo acerca más al concepto estricto de carcinoma. Existen, además, epiteliomas de localizaciones no cutáneas (epitelios de revestimiento visceral, tracto urinario, glándulas), pero en esos contextos el término habitual es directamente «carcinoma». El queratoacantoma es una lesión cutánea que crece con rapidez y puede simular clínicamente un epitelioma espinocelular, pero suele involucionar de forma espontánea en semanas o meses. Su naturaleza exacta sigue siendo objeto de discusión: algunos patólogos lo consideran un carcinoma epidermoide de bajo grado con capacidad de regresión, no un tumor benigno en sentido estricto. El melanoma, por otro lado, no es un epitelioma. Deriva de los melanocitos (células productoras de pigmento), no de las células epiteliales propiamente dichas, y tiene un perfil biológico radicalmente distinto. Confundir un melanoma amelanótico con un epitelioma basocelular pigmentado es un error clínico documentado; la distinción exige siempre valoración histológica. Del griego ἐπιθήλιον (epithélion, «lo que está sobre la papilla», nombre dado al tejido de revestimiento) y el sufijo -oma («tumor»). Se popularizó en la dermatología centroeuropea del siglo XIX. Depende del contexto. En sentido estricto, «carcinoma» designa cualquier tumor maligno de origen epitelial, y «epitelioma» es un término más amplio que abarca también formas benignas o de malignidad muy limitada. En la práctica dermatológica, ambos se usan a menudo como sinónimos para las neoplasias cutáneas, pero la patología moderna prefiere «carcinoma» para los tumores malignos confirmados. No suele comprometer la vida del paciente. El epitelioma basocelular crece lentamente y rara vez produce metástasis, lo que lo convierte en el cáncer cutáneo de mejor pronóstico entre los tres grandes tipos (basocelular, espinocelular y melanoma). Sí. El término admite esa posibilidad en su definición original, y algunas lesiones clasificadas históricamente como epiteliomas (como ciertos tumores de los anejos cutáneos) son benignas. No obstante, en el uso clínico habitual la palabra se asocia con las formas malignas o de malignidad local. Si desea profundizar en conceptos asociados al epitelioma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un epitelioma
El término en la nomenclatura oncológica actual
Diferenciación con el queratoacantoma y el melanoma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «epitelioma»?
¿Es lo mismo epitelioma que carcinoma?
¿Es grave un epitelioma basocelular?
¿Un epitelioma puede ser benigno?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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