DICCIONARIO MÉDICO
Endocarditis bacteriana
La endocarditis bacteriana es la denominación clásica de la endocarditis causada por bacterias, que constituyen el agente infeccioso responsable de la gran mayoría de los casos. El término ha sido desplazado en la nomenclatura médica actual por el más amplio de endocarditis infecciosa, que incluye también las formas producidas por hongos y otros microorganismos. La expresión "endocarditis bacteriana" se empleó durante décadas como sinónimo práctico de la infección del endocardio valvular. Su uso estaba plenamente justificado: las bacterias son responsables de más del 90 % de las endocarditis infecciosas en la mayoría de las series publicadas. Sin embargo, al limitar la denominación al reino bacteriano, el término deja fuera a los hongos (Candida, Aspergillus) y a agentes atípicos como Coxiella burnetii o Bartonella, que también infectan las válvulas cardíacas. Esa limitación fue el argumento para que las sociedades científicas adoptaran progresivamente el término "endocarditis infecciosa". Con todo, la expresión sigue apareciendo en la CIE-10 (código I33.0, "endocarditis infecciosa aguda y subaguda", que incluye la denominación "endocarditis bacteriana" como sinónimo codificable), en la literatura divulgativa y en la práctica clínica cotidiana. Muchos profesionales siguen utilizándola cuando el cuadro está claramente producido por una bacteria identificada en hemocultivos. El desplazamiento terminológico no ocurrió de golpe. A mediados del siglo XX, las publicaciones anglosajonas distinguían entre acute bacterial endocarditis y subacute bacterial endocarditis (la clásica "SBE" de los textos de medicina interna), y la palabra bacterial se daba por supuesta en casi todos los contextos. La irrupción de la cirugía cardíaca con válvulas protésicas y el aumento de las infecciones fúngicas en pacientes inmunodeprimidos forzaron la revisión: un término que no cubriera todas las etiologías microbianas generaba confusión. A partir de los años setenta, las guías de la American Heart Association empezaron a preferir infective endocarditis, y esa elección se consolidó en las guías europeas sucesivas. El adjetivo "infecciosa" señala la naturaleza microbiana de la enfermedad sin restringirla a un grupo taxonómico concreto. Los estafilococos y los estreptococos suman, conjuntamente, más de dos tercios de los episodios de endocarditis infecciosa. Staphylococcus aureus predomina en las formas agudas y en la endocarditis sobre prótesis valvular precoz. Los estreptococos del grupo viridans siguen siendo agentes frecuentes en la forma subaguda, aunque su peso relativo ha disminuido en las últimas décadas frente al auge de los estafilococos. Los enterococos ocupan el tercer lugar en la mayoría de las estadísticas hospitalarias. Un subgrupo que merece mención aparte es el de las bacterias del grupo HACEK (Haemophilus, Aggregatibacter, Cardiobacterium, Eikenella, Kingella), habitantes de la cavidad oral que crecen lentamente en los medios de cultivo convencionales y producen endocarditis con hemocultivos inicialmente negativos. Su identificación suele requerir incubación prolongada o técnicas moleculares. De la combinación de endocarditis (del griego ἔνδον, "dentro", καρδία, "corazón", y -ῖτις, "inflamación") con el adjetivo bacteriana, que indica el tipo de microorganismo causal. El término completo se consolidó en la literatura médica anglosajona durante la primera mitad del siglo XX. No exactamente, aunque en la práctica se solapan casi por completo. La endocarditis infecciosa es la categoría amplia que incluye todas las etiologías microbianas. La endocarditis bacteriana se refiere solo a las producidas por bacterias. Dado que las bacterias causan más del 90 % de los casos, muchos clínicos usan ambos términos de forma intercambiable, pero la distinción tiene importancia cuando el agente es un hongo o un microorganismo atípico. Sí. Aunque las guías internacionales prefieren "endocarditis infecciosa", la denominación "bacteriana" persiste en la codificación diagnóstica, en los informes clínicos y en la comunicación con los pacientes. No se considera un error usarla cuando la etiología bacteriana está confirmada. Si desea profundizar en los conceptos asociados a la endocarditis bacteriana, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la endocarditis bacteriana
Del término "bacteriana" al término "infecciosa": razones del cambio
Las bacterias que predominan
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término "endocarditis bacteriana"?
¿Es lo mismo endocarditis bacteriana que endocarditis infecciosa?
¿Se sigue usando el término "endocarditis bacteriana" en la práctica clínica?
Referencias
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