DICCIONARIO MÉDICO
Dorzolamida
La dorzolamida es un inhibidor de la anhidrasa carbónica formulado como colirio (solución oftálmica al 2 %) para reducir la presión intraocular en el glaucoma de ángulo abierto y la hipertensión ocular. Fue el primer fármaco de esta familia diseñado específicamente para uso tópico, lo que supuso un cambio relevante en la práctica clínica al evitar los efectos sistémicos de la acetazolamida oral. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La dorzolamida pertenece a la familia de los inhibidores de la anhidrasa carbónica, fármacos emparentados con las sulfamidas. Su diana es la isoenzima CA-II del epitelio ciliar del ojo, donde bloquea la formación de bicarbonato y, con ello, reduce la secreción de humor acuoso hacia la cámara posterior. La tensión intraocular desciende de forma sostenida mientras se mantiene la instilación. Hasta 1995, los únicos inhibidores de la anhidrasa carbónica disponibles eran orales. Funcionaban, pero a costa de efectos indeseables en todo el organismo: parestesias, fatiga, acidosis metabólica, riesgo de litiasis renal. La dorzolamida, desarrollada por el laboratorio Merck y aprobada por la FDA en 1995, resolvió ese problema al actuar directamente sobre el ojo con una absorción sistémica mínima. En monoterapia, la dorzolamida se aplica tres veces al día. Su eficacia hipotensora ocular es comparable a la del betaxolol y algo inferior a la del timolol. Se recurre a ella cuando los betabloqueantes tópicos están contraindicados (pacientes con asma, bradicardia significativa o enfermedad pulmonar obstructiva) o como segundo fármaco en regímenes combinados. De hecho, la combinación fija de dorzolamida con timolol, que reduce la frecuencia a dos instilaciones diarias, se ha convertido en una de las asociaciones más prescritas en el glaucoma. El efecto adverso local más común es una sensación de escozor o quemazón transitoria tras la instilación, debida al pH ácido de la solución (en torno a 5,6). Algunos pacientes refieren un sabor amargo que aparece minutos después de aplicarse las gotas, un fenómeno atribuido al drenaje del colirio a través del conducto nasolagrimal hacia la faringe. Estos inconvenientes motivaron el desarrollo posterior de la brinzolamida, formulada como suspensión con un pH más cercano al neutro. Hay datos clínicos limitados en pacientes pediátricos desde la primera semana de vida hasta los seis años, procedentes de ensayos controlados en glaucoma congénito. Se administra con la misma concentración que en adultos, pero la decisión la toma siempre el oftalmólogo pediátrico. Son fármacos de la misma familia y con mecanismo idéntico, pero difieren en la formulación. La dorzolamida es una solución acuosa con pH ácido; la brinzolamida, una suspensión con pH más neutro que suele tolerarse mejor en el momento de la instilación. La eficacia hipotensora ocular de ambas es comparable. Sí, y es frecuente hacerlo. Se combina sobre todo con betabloqueantes (timolol), agonistas alfa (brimonidina) y análogos de prostaglandinas. Cuando se usan dos colirios distintos, se recomienda dejar al menos cinco minutos entre una instilación y otra para que el primero se absorba correctamente. Puede consultar otras definiciones asociadas en el Diccionario médico:Qué es la dorzolamida
Lugar en el arsenal antiglaucomatoso
Preguntas frecuentes
Puede usarse en niños?
Es lo mismo dorzolamida que brinzolamida?
Se puede combinar con otros colirios?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026