DICCIONARIO MÉDICO
Diencéfalo
El diencéfalo es la parte central del encéfalo situada entre los hemisferios cerebrales y el tronco encefálico. Rodea al tercer ventrículo y agrupa cuatro grandes estructuras: el tálamo, el hipotálamo, el epitálamo y el subtálamo. Actúa como estación de relevo sensorial hacia la corteza y como centro de control de las funciones vegetativas, endocrinas y de los ritmos biológicos. El diencéfalo constituye, junto con el telencéfalo, el prosencéfalo o cerebro anterior. En el embrión de tres vesículas cerebrales, el prosencéfalo aparece como la vesícula más rostral; hacia la quinta semana de gestación se divide en dos porciones. La rostral, el telencéfalo, dará origen a los hemisferios cerebrales; la caudal, el diencéfalo, permanece en la línea media alrededor del futuro tercer ventrículo. La retina, la glándula pineal y la neurohipófisis derivan también del diencéfalo, un dato que hace comprensible por qué el nervio óptico se considera técnicamente parte del sistema nervioso central. El nombre viene del griego διά (diá), "a través" o "entre", y ἐγκέφαλος (enképhalos), "encéfalo". Se traduce a veces como "cerebro intermedio", denominación que capta bien su posición anatómica: se encuentra ocupando el espacio entre las estructuras que le dan nombre y a las que conecta. En cortes sagitales del encéfalo aparece como una masa gris compacta que se despliega a ambos lados del tercer ventrículo, un espacio estrecho que un pequeño surco (el surco hipotalámico) divide en un compartimento dorsal (el tálamo) y otro ventral (hipotálamo y subtálamo). El tálamo es, con diferencia, la masa gris de mayor volumen del diencéfalo. Cada mitad del encéfalo contiene un tálamo, ovoide y voluminoso, formado por una docena de núcleos agrupados funcionalmente en núcleos de relevo, intralaminares y reticular. Casi toda la información sensorial que llega a la corteza cerebral pasa antes por el tálamo (todas las modalidades salvo el olfato). El tálamo no es solo un simple conmutador: modula la información, filtra, sincroniza ritmos corticales y participa en el estado de conciencia. Su porción posterior, el pulvinar, se extiende sobre los cuerpos geniculados medial y lateral que forman el metatálamo, relacionados con las vías auditiva y visual, respectivamente. El hipotálamo se sitúa por debajo del tálamo y ocupa el suelo del tercer ventrículo. Es una estructura pequeña (unos cuatro gramos en el adulto) pero de enorme peso funcional. Regula la temperatura corporal, el equilibrio hidrosalino, el hambre, la sed, el sueño, la respuesta al estrés y la conducta reproductiva. A través de la hipófisis controla todo el eje endocrino: la neurohipófisis almacena hormonas hipotalámicas (oxitocina, vasopresina) y la adenohipófisis responde a los factores liberadores producidos por sus neuronas. La conexión con la hipófisis se realiza a través del tallo hipofisario. El epitálamo ocupa la parte posterior y superior del diencéfalo. Incluye la glándula pineal o epífisis, que segrega melatonina y regula el ritmo circadiano en respuesta a la luz ambiental. Contiene también las habénulas, pequeños núcleos implicados en la vinculación entre el sistema límbico y los sistemas monoaminérgicos del tronco, con un papel emergente en la fisiopatología de la depresión y de la conducta aversiva. El subtálamo, ventralmente al tálamo y encima del mesencéfalo, aloja el núcleo subtalámico (o núcleo de Luys) y la zona incerta. El núcleo subtalámico forma parte del circuito de los ganglios basales y participa de forma decisiva en el control del movimiento. Su estimulación cerebral profunda es una de las opciones quirúrgicas mejor establecidas en la enfermedad de Parkinson avanzada. La sangre llega al diencéfalo principalmente a través de ramas de la arteria cerebral posterior y de la arteria comunicante posterior, que forman parte del polígono de Willis. Las arterias talamoperforantes irrigan el tálamo desde su cara medial y ventral, y las talamogeniculadas alcanzan la porción lateral y los cuerpos geniculados. El hipotálamo recibe pequeñas ramas de la comunicante anterior, la carótida interna y la cerebral posterior. Un infarto en el territorio de la talamoperforante paramediana puede afectar simultáneamente ambos tálamos, dando lugar a un cuadro peculiar de somnolencia profunda, alteración de la memoria y parálisis de la mirada vertical. Las lesiones diencefálicas producen cuadros muy variados según la estructura afectada. Un tumor hipotalámico puede manifestarse como diabetes insípida (por daño a las neuronas productoras de vasopresina), obesidad, trastorno del sueño o pubertad precoz. Los infartos talámicos generan alteraciones sensitivas contralaterales, dolor central refractario (el clásico síndrome de Déjerine-Roussy) y déficits atencionales o de memoria. Las lesiones subtalámicas, especialmente las de origen isquémico, se manifiestan típicamente con hemibalismo: movimientos amplios, involuntarios y violentos de una mitad del cuerpo. Del griego διά (diá), "entre" o "a través", y ἐγκέφαλος (enképhalos), "encéfalo" (formado a su vez por en-, "dentro", y képhalé, "cabeza"). El término se traduce como "cerebro intermedio" o "cerebro medio". Fue introducido en la anatomía descriptiva del siglo XIX para nombrar de forma unificada las estructuras que ocupan el espacio entre los hemisferios y el mesencéfalo. No. Son dos regiones distintas y consecutivas. El diencéfalo deriva del prosencéfalo (cerebro anterior), mientras que el mesencéfalo deriva de una vesícula distinta, el cerebro medio embrionario. Anatómicamente el diencéfalo queda por encima del mesencéfalo, y ambos están implicados en el estado de conciencia, pero con estructuras y funciones diferentes. Muy estrecha. El hipotálamo, parte del diencéfalo, controla toda la actividad de la glándula hipófisis. La neurohipófisis es en realidad una prolongación de tejido nervioso hipotalámico que almacena hormonas producidas por neuronas del propio hipotálamo. La adenohipófisis, embriológicamente distinta, obedece a factores liberadores hipotalámicos que llegan a ella por el sistema porta hipotálamo-hipofisario. En la práctica, hablar de "eje hipotálamo-hipofisario" es hablar de un continuo funcional. Si desea profundizar en las estructuras y funciones vinculadas al diencéfalo, puede consultar:Qué es el diencéfalo
Los cuatro grandes componentes
Vascularización e irrigación
Alteraciones y contexto clínico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra diencéfalo?
¿El diencéfalo es lo mismo que el mesencéfalo?
¿Qué relación tiene el diencéfalo con la hipófisis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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