DICCIONARIO MÉDICO

Diámetro de la pelvis

Los diámetros de la pelvis son las distancias que describen las dimensiones internas de la pelvis materna en obstetricia. Se agrupan en tres planos anatómicos: el estrecho superior (entrada), el estrecho medio (excavación) y el estrecho inferior (salida). Cada plano tiene sus propias medidas de referencia, definidas por puntos óseos concretos del sacro, el pubis y las espinas ciáticas.

Qué es el diámetro de la pelvis

Cuando en obstetricia se habla del «diámetro de la pelvis» se hace referencia a un conjunto ordenado de medidas anatómicas que describen la geometría interna de la pelvis materna. No es una única distancia, sino un mapa. La pelvis ósea, considerada como canal, tiene tres pisos: la entrada, la parte media y la salida. En cada uno se definen diámetros con nombres específicos y valores medios propios, todos ellos referidos a la anatomía de la pelvis femenina en edad reproductiva.

La palabra pelvis viene del latín pelvis, que en la Antigüedad designaba un recipiente amplio y poco profundo, una jofaina o una palangana. La imagen es aproximada pero elocuente: el conjunto óseo que aloja las vísceras abdominopélvicas tiene forma de cuenco. La aplicación anatómica del término está documentada ya en Andrés Vesalio, que en 1543 (De humani corporis fabrica) describió con detalle la pelvis humana. El estudio sistemático de sus diámetros con finalidad obstétrica es sin embargo posterior: el escocés William Smellie (1697-1763) fue el primero en medir el diámetro conjugado diagonal y sentó las bases de la pelvimetría clínica moderna.

Los tres estrechos de la pelvis

El estrecho superior o plano de entrada limita por delante con el borde superior de la sínfisis del pubis, a los lados con las líneas terminales (crestas pectíneas) y por detrás con el promontorio sacro. Es el plano de referencia para la mayoría de los diámetros que se estudian con detalle.

El estrecho medio, o excavación pélvica, corresponde a un plano de menor superficie situado a la altura de las espinas ciáticas. Es el punto más estrecho del canal en dirección transversal. Su diámetro característico es el interespinoso.

El estrecho inferior o plano de salida está delimitado por el borde inferior de la sínfisis del pubis por delante, las tuberosidades isquiáticas a los lados y el vértice del cóccix por detrás. Es un plano no rígido: el cóccix puede desplazarse ligeramente hacia atrás gracias a su articulación con el sacro.

Diámetros del estrecho superior

En el plano de entrada de la pelvis se describen clásicamente cuatro diámetros: un anteroposterior, un transverso y dos oblicuos. El anteroposterior, sin embargo, no es único: en él se distinguen tres medidas superpuestas que reciben nombres específicos según los puntos de referencia utilizados.

El conjugado verdadero o anatómico va desde el promontorio sacro hasta el borde superior de la sínfisis del pubis y ronda los 11 cm de media. El conjugado obstétrico mide desde el promontorio hasta la cara posterior de la sínfisis (borde retropúbico), en su punto más próximo; con una media aproximada de 10,5 cm, es el más corto de los tres y el que define la dimensión anteroposterior real del canal. El conjugado diagonal se extiende desde el promontorio hasta el borde inferior de la sínfisis del pubis y mide en torno a 12,5 cm. Este último es el único de los tres que puede palparse directamente durante una exploración clínica; los otros dos se estiman a partir de él o mediante técnicas de imagen.

El diámetro transverso del estrecho superior corresponde a la mayor distancia entre las líneas terminales a cada lado, perpendicular al conjugado obstétrico. Su valor medio se acerca a los 13-13,5 cm. Los dos diámetros oblicuos se trazan entre la eminencia iliopectínea de un lado y la articulación sacroilíaca del lado opuesto, con valores medios cercanos a los 12 cm.

Diámetros del estrecho medio y del inferior

A la altura del estrecho medio, el diámetro interespinoso une las dos espinas ciáticas y mide en torno a 10-10,5 cm. Suele ser el diámetro más corto de todo el canal, un dato de importancia anatómica reconocido desde hace más de un siglo. Palpar las espinas y valorar su prominencia es parte de la exploración clínica clásica de la pelvis.

En el estrecho inferior, el diámetro biisquiático (o transverso de salida) une las caras internas de las tuberosidades isquiáticas y ronda los 11 cm. El diámetro anteroposterior de salida va desde el borde inferior de la sínfisis del pubis hasta el vértice del cóccix, con un valor medio de 9,5 cm que puede ampliarse a 11-11,5 cm por el movimiento del cóccix durante el trabajo de parto.

Clasificación de Caldwell y Moloy

En 1933, los ginecólogos estadounidenses William Caldwell y Howard Moloy propusieron una clasificación morfológica de la pelvis materna en cuatro tipos basada en la geometría del estrecho superior. Su vigencia como referencia anatómica es completa, aunque su valor predictivo clínico está actualmente muy discutido.

La pelvis ginecoide, considerada la forma más habitual en la mujer adulta, tiene un estrecho superior redondeado con diámetros anteroposterior y transverso muy similares. La pelvis androide presenta un estrecho superior en forma de corazón, con paredes convergentes y espinas ciáticas prominentes; corresponde al patrón más frecuente en el varón. La pelvis antropoide se caracteriza por un estrecho superior ovalado con diámetro anteroposterior claramente mayor que el transverso. La pelvis platipeloide muestra el patrón inverso: un estrecho superior aplanado en el eje anteroposterior, con predominio del transverso. En la práctica, muchas pelvis son mixtas o intermedias entre estos cuatro tipos.

Métodos de estudio y su lugar actual

La medición clínica de los diámetros pélvicos, o pelvimetría, tiene una larga historia. Se ha realizado por palpación (pelvimetría interna), con instrumentos externos como el pelvímetro de Baudelocque y, desde el siglo XX, mediante radiografía, tomografía computarizada y resonancia magnética. En la actualidad, la resonancia es la técnica de elección cuando se necesita una medición anatómica precisa, ya que ofrece imágenes en todos los planos sin exposición a radiación ionizante.

Conviene tener en cuenta que la utilidad clínica de la pelvimetría rutinaria es hoy limitada. Las revisiones sistemáticas publicadas en la Cochrane Library han mostrado que la pelvimetría prenatal no aporta ventajas frente a la observación clínica en la conducción del embarazo, y su uso se ha restringido a situaciones muy concretas. El interés académico del estudio de los diámetros pélvicos, sin embargo, se mantiene por su valor anatómico y por lo que ilustra sobre el propio canal.

Diferenciación con los diámetros del feto

Los diámetros de la pelvis se refieren a la anatomía materna, no al feto. Aunque comparten nombre genérico con las medidas ecográficas del feto (biparietal, cefálica, abdominal), pertenecen a un plano distinto de la obstetricia. Las medidas fetales se recogen en la entrada dedicada al diámetro fetal y al diámetro biparietal.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra pelvis?

Del latín pelvis, con el significado de «recipiente ancho», «palangana» o «jofaina». La imagen del cuenco se ajusta bastante bien a la forma real del conjunto óseo. Su uso anatómico se consolidó a partir del Renacimiento con la obra de Vesalio.

¿Cuáles son los diámetros principales de la pelvis?

Se agrupan por planos. En el estrecho superior: conjugado verdadero, conjugado obstétrico, conjugado diagonal, transverso y oblicuos. En el estrecho medio: interespinoso. En el estrecho inferior: biisquiático y anteroposterior de salida. Cada uno está definido por dos puntos óseos concretos.

¿El conjugado obstétrico se puede medir directamente?

No, y es un dato que suele generar confusión. El único de los tres conjugados anteroposteriores que se explora directamente en clínica es el diagonal (borde inferior del pubis al promontorio). El obstétrico se estima restándole entre 1,5 y 2 cm al diagonal. Para una medición anatómica exacta se recurre a la resonancia magnética.

¿La forma de la pelvis es igual en todas las mujeres?

No. Caldwell y Moloy describieron en 1933 cuatro tipos morfológicos (ginecoide, androide, antropoide y platipeloide) que resumen las variantes más frecuentes. Muchas pelvis son formas mixtas o intermedias. La ginecoide se considera el patrón más habitual en la mujer adulta.

¿Se sigue practicando pelvimetría hoy en día?

De forma rutinaria, no. Las revisiones sistemáticas han mostrado que la pelvimetría prenatal no aporta ventajas frente a la observación clínica habitual, y su uso se reserva a situaciones concretas. La resonancia magnética es la técnica de elección cuando se requiere una medición anatómica precisa.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Presentación, posición y situación fetal.
  2. Pattinson RC, Cuthbert A, Vannevel V. Pelvimetry for fetal cephalic presentations at or near term for deciding on mode of delivery. Cochrane Database of Systematic Reviews.
  3. AccessMedicina, McGraw Hill. Pelvimetría. Manual de obstetricia y procedimientos medicoquirúrgicos.
  4. Real Academia Española. Pelvis. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos relacionados con la anatomía y las medidas de la pelvis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Pelvis: región anatómica formada por los huesos coxales, el sacro y el cóccix.
  • Pelvimetría: técnica de medición de los diámetros de la pelvis.
  • Promontorio: prominencia del borde anterosuperior del sacro, referencia obstétrica.
  • Sacro: hueso de la base de la columna que forma la parte posterior de la pelvis.
  • Cóccix: pequeño hueso terminal de la columna vertebral.
  • Ilion: la más ancha de las tres partes que forman el hueso coxal.
  • Isquion: parte posteroinferior del hueso coxal donde se localizan la espina y la tuberosidad isquiáticas.
  • Transverso: dirección perpendicular al eje longitudinal del cuerpo.
  • Diámetro fetal: medidas ecográficas del feto en la biometría prenatal.

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