DICCIONARIO MÉDICO
Dehidroepiandrosterona
La dehidroepiandrosterona (DHEA) es una hormona esteroidea sintetizada mayoritariamente en la zona reticular de la corteza suprarrenal. Actúa como precursor de andrógenos y estrógenos, y circula en sangre sobre todo en su forma sulfatada (DHEA-S), que es el esteroide más abundante del plasma humano. El nombre es un descriptor químico: "dehidro-" (pérdida de dos átomos de hidrógeno), "epi-" (posición del grupo hidroxilo), "androsterona" (núcleo esteroideo androgénico). Dicho de otro modo, la DHEA es una variante de la androsterona con una insaturación en su anillo B. Se clasifica como andrógeno débil porque su afinidad por el receptor androgénico es baja; para ejercer efectos hormonales plenos necesita convertirse en estrógenos o en testosterona dentro de los tejidos periféricos. La glándula suprarrenal produce DHEA en respuesta a la hormona adrenocorticotropa (ACTH) hipofisaria. Pequeñas cantidades se sintetizan también en las gónadas y en el cerebro, donde la DHEA se comporta como neuroesteroide, capaz de modular receptores de neurotransmisores sin necesidad de convertirse previamente en otra hormona. El perfil plasmático de la DHEA es peculiar. Los niveles son elevados en el recién nacido (la suprarrenal fetal produce cantidades muy altas), descienden rápidamente durante los primeros meses de vida y permanecen bajos hasta la adrenarquia, que ocurre entre los seis y los ocho años, cuando la zona reticular suprarrenal comienza a madurar. A partir de ahí los valores suben de forma progresiva. El pico máximo se alcanza alrededor de los 25 años. Después, la concentración de DHEA-S disminuye de manera sostenida, de modo que hacia los 70 u 80 años apenas queda un 10-20 % del nivel máximo. Ese declive sostenido, que no tiene equivalente con ninguna otra hormona suprarrenal, ha alimentado la hipótesis de que la caída de la DHEA podría estar implicada en algunos procesos asociados al envejecimiento. La evidencia, sin embargo, no respalda por ahora que la suplementación revierta esos procesos de forma clínicamente significativa. La función mejor establecida de la DHEA es servir como precursor hormonal. En las mujeres posmenopáusicas, por ejemplo, la conversión periférica de DHEA constituye una fuente relevante de estrógenos. Y en ambos sexos, la DHEA-S proporciona un reservorio circulante de andrógeno débil que los tejidos pueden transformar localmente según sus necesidades. Se le atribuyen también acciones sobre el sistema inmunitario (modulación de la producción de citocinas), sobre el metabolismo óseo y sobre la función cognitiva, aunque la función exacta de la DHEA sigue siendo objeto de investigación, como reconoce la propia entrada de MedlinePlus. No existe, por tanto, un consenso clínico firme sobre su papel más allá de la esteroidogénesis. En la práctica clínica, la determinación de DHEA-S se solicita principalmente para evaluar la función suprarrenal. Niveles elevados en una niña con aparición precoz de vello púbico o acné pueden orientar hacia una hiperplasia suprarrenal congénita o un tumor suprarrenal productor de andrógenos. En el varón adulto con niveles normales de testosterona, la DHEA-S tiene menor valor diagnóstico aislado. Conviene no confundir la DHEA endógena, producida por el organismo, con los suplementos de DHEA que se comercializan como complementos dietéticos en algunos países. La Agencia Mundial Antidopaje incluye la DHEA entre las sustancias prohibidas en competición deportiva. Es un nombre puramente químico. "Dehidro" indica la pérdida de dos hidrógenos de la molécula original; "epi" señala la posición del grupo funcional; "androsterona" identifica el núcleo esteroideo del que deriva. Puede resultar intimidante, pero cada parte describe un rasgo de la estructura molecular. Ni lo uno ni lo otro de forma exclusiva. Ambos sexos la producen y la necesitan. En la mujer, la conversión periférica de DHEA es una fuente importante de andrógenos y de estrógenos; en el hombre, su contribución al pool androgénico total es menor porque la testosterona testicular predomina. Porque la zona reticular de la corteza suprarrenal involuciona con los años. No se trata de un fallo patológico, sino de un cambio fisiológico. Se ha investigado si reponer esa caída con suplementos frena el envejecimiento, pero los ensayos clínicos no han demostrado beneficios claros más allá de alguna mejora parcial en la composición corporal de varones de edad avanzada. El Manual MSD, tanto en su versión para profesionales como en la versión para público general, recoge una revisión actualizada sobre la DHEA como suplemento dietético, incluyendo la evidencia disponible sobre eficacia y seguridad. Si desea profundizar en conceptos asociados a la dehidroepiandrosterona, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la dehidroepiandrosterona
Evolución de los niveles a lo largo de la vida
Funciones de la DHEA
La DHEA-S como marcador de laboratorio
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre dehidroepiandrosterona?
¿La DHEA es una hormona masculina o femenina?
¿Por qué disminuye la DHEA con la edad?
¿Dónde se puede consultar la ficha oficial de la DHEA como suplemento?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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