DICCIONARIO MÉDICO

Cuadrantanopsia

La cuadrantanopsia es un defecto del campo visual que consiste en la pérdida de visión en uno de los cuatro cuadrantes en que se divide la percepción visual de cada ojo. Se clasifica dentro de los defectos campimétricos homónimos, y su localización (superior o inferior, derecha o izquierda) orienta sobre el punto exacto de la lesión en la vía óptica cerebral.

Qué es la cuadrantanopsia

El término procede del latín quadrans, -antis (cuadrante, la cuarta parte de un círculo), combinado con el prefijo privativo griego ἀ-/ἀν- (a-/an-, sin) y el sufijo -οψία (-opsía, visión). Su uso clínico aparece documentado en inglés desde 1910 y se incorporó pronto a la literatura neuroftalmológica en otras lenguas europeas.

Quien padece una cuadrantanopsia no percibe los objetos situados en una cuarta parte de su espacio visual. La agudeza visual central suele estar conservada, de modo que la persona lee y fija la mirada sin dificultad aparente, pero tropieza con objetos, pierde palabras al leer o tiene problemas al conducir porque carece de una porción del campo periférico. No es una enfermedad ocular en sentido estricto: el ojo funciona con normalidad, y el problema reside en las estructuras cerebrales que procesan la señal visual una vez que esta ha cruzado el quiasma óptico.

Organización de la vía visual y origen de la pérdida por cuadrantes

Para entender por qué se pierde exactamente un cuadrante y no la mitad entera del campo, conviene recordar que las fibras nerviosas procedentes de la retina se reorganizan después del quiasma. Las que llevan la información del campo visual superior viajan por la parte inferior de las radiaciones ópticas (un haz de axones que conecta el cuerpo geniculado lateral con la corteza occipital). Las que transportan el campo inferior discurren por la porción superior de ese mismo haz.

Cuando una lesión daña solo una de esas porciones, el resultado es la anulación de un cuadrante, no de medio campo. Si la lesión fuera más extensa y abarcara ambas porciones, se produciría una hemianopsia homónima completa. La cuadrantanopsia es, en cierto modo, una hemianopsia incompleta.

Existe un detalle anatómico que los neurólogos explotan con frecuencia en la práctica clínica. Las fibras inferiores de las radiaciones ópticas (las que portan el campo superior) describen un rodeo hacia delante, entrando en el lóbulo temporal, antes de girar hacia el lóbulo occipital; ese arco se conoce como asa de Meyer, descrita por el anatomista suizo Adolf Meyer a principios del siglo XX. Una lesión temporal que afecte al asa de Meyer produce, de forma muy característica, una cuadrantanopsia superior contralateral, mientras que una lesión parietal, donde discurren las fibras superiores de las radiaciones, genera una cuadrantanopsia inferior contralateral.

Variantes según la localización de la lesión

Cuadrantanopsia superior homónima. Es el patrón más frecuente. Se debe a lesiones en el lóbulo temporal, concretamente en el asa de Meyer. Las causas habituales incluyen accidentes cerebrovasculares de la arteria cerebral media, intervenciones neuroquirúrgicas sobre el lóbulo temporal (por ejemplo, en epilepsias refractarias) y tumores de localización temporal. En la exploración campimétrica, el defecto respeta el meridiano horizontal y el vertical, y suele ser congruente (similar en ambos ojos).

Cuadrantanopsia inferior homónima. Menos común. Se asocia a lesiones del lóbulo parietal o de la porción superior de las radiaciones ópticas, y también a daño del labio superior de la cisura calcarina en la corteza occipital. El territorio vascular implicado suele ser el de la arteria cerebral posterior. En la práctica, puede acompañarse de alteraciones sensoriales o de la orientación espacial cuando la lesión se extiende por el lóbulo parietal adyacente.

Más raramente se observan cuadrantanopsias bitemporales (un cuadrante temporal de cada ojo), vinculadas a lesiones parciales del quiasma, pero estos patrones son poco frecuentes y suelen evolucionar hacia una hemianopsia bitemporal completa si la compresión progresa.

Diferenciación con la hemianopsia y el escotoma

La confusión terminológica es frecuente fuera del ámbito especializado. La hemianopsia implica la pérdida de medio campo visual, no de un cuarto. Cuando el defecto se limita a un solo cuadrante, el término correcto es cuadrantanopsia (o cuadrantopsia, empleado por algunos autores como sinónimo). El escotoma designa un área circunscrita de pérdida visual dentro del campo, a menudo de contorno irregular, que no se ajusta a la división en cuadrantes ni respeta los meridianos.

Otra distinción relevante tiene que ver con la heminegligencia. En la heminegligencia (un trastorno atencional, no visual), el paciente ignora un lado del espacio no porque no lo vea, sino porque no le presta atención. Ambos cuadros pueden coexistir tras un ictus hemisférico.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra cuadrantanopsia?

Combina el latín quadrans (cuadrante, cuarta parte) con el griego ἀν- (an-, sin) y -οψία (-opsía, visión). Literalmente, «sin visión en un cuadrante». Su documentación en la literatura médica se remonta a 1910, en textos de neuroftalmología publicados en lengua inglesa.

¿Es lo mismo cuadrantanopsia que hemianopsia?

No. La hemianopsia afecta a la mitad del campo visual; la cuadrantanopsia, solo a un cuarto. Puede entenderse como una forma parcial o incompleta de hemianopsia. Si la lesión cerebral se amplía y daña el conjunto de las radiaciones ópticas o toda la corteza visual de un hemisferio, la cuadrantanopsia puede progresar a hemianopsia homónima completa.

¿Las personas con cuadrantanopsia pueden conducir?

Depende de la legislación de cada país y de la extensión del defecto. En muchos países de la Unión Europea, la normativa exige un campo visual binocular horizontal mínimo de 120 grados. Un defecto cuadrantar puede reducir el campo por debajo de ese umbral, especialmente si es extenso o si coexiste con otros déficits. La evaluación pericial individualizada es siempre necesaria.

¿La cuadrantanopsia se recupera?

En los primeros meses tras un accidente cerebrovascular, algunos pacientes experimentan una recuperación parcial del campo perdido, sobre todo cuando la lesión es pequeña. Pasados seis meses, el déficit residual tiende a ser permanente. Existen programas de rehabilitación visual orientados a entrenar movimientos oculares compensatorios, que no restauran el cuadrante ciego pero ayudan a la persona a desenvolverse mejor en su entorno.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Campo visual. MedlinePlus en español.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. El tracto óptico. MSD Manuals.
  3. Sociedad Española de Oftalmología (SEO). Patología de la vía visual y correlación topográfica con defectos campimétricos. Libros SEO de Oftalmología.
  4. Real Academia Española. Cuadrante. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la cuadrantanopsia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Campo visual: extensión total del espacio que el ojo percibe mientras fija la mirada en un punto central.
  • Hemianopsia: pérdida de la mitad del campo visual, de la que la cuadrantanopsia constituye una variante parcial.
  • Escotoma: zona circunscrita de pérdida o disminución de la visión dentro del campo visual.
  • Campimetría por confrontación: técnica clínica básica que permite detectar defectos campimétricos a pie de cama.
  • Nervio óptico: segundo par craneal, vía de transmisión de la información visual desde la retina hasta el cerebro.
  • Quiasma óptico: estructura donde las fibras nasales de ambos nervios ópticos se entrecruzan antes de continuar hacia las radiaciones ópticas.
  • Cisura calcarina: surco cortical occipital en cuyas paredes se aloja la corteza visual primaria.

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