DICCIONARIO MÉDICO
Criptococosis
La criptococosis es una micosis sistémica producida por levaduras encapsuladas del género Cryptococcus, principalmente Cryptococcus neoformans y Cryptococcus gattii. Afecta sobre todo al pulmón y al sistema nervioso central, y su gravedad depende en gran medida del estado inmunitario del paciente. A escala global, la meningitis criptocócica representa una de las primeras causas de mortalidad infecciosa en personas que viven con VIH avanzado. La criptococosis es una infección causada por hongos del género Cryptococcus. Se clasifica dentro de las micosis profundas o sistémicas y se comporta, en la mayoría de los casos, como una infección oportunista: aparece cuando las defensas del organismo están comprometidas, aunque C. gattii puede provocar enfermedad en personas sin ningún defecto inmunitario conocido. El nombre procede del griego κρυπτός (kryptós, "oculto") y κόκκος (kókkos, "grano" o "baya"), en alusión al aspecto microscópico de la levadura rodeada por su gruesa cápsula de polisacáridos, que durante décadas dificultó su identificación. El término Cryptococcus fue acuñado en 1901 por el micólogo italiano Angelo Vuillemin, si bien las primeras descripciones clínicas de la infección se atribuyen a Francesco Sanfelice (1894) y Otto Busse (1895), quienes aislaron levaduras encapsuladas de lesiones cutáneas y óseas en pacientes distintos con pocas semanas de diferencia. Cryptococcus neoformans habita en suelos contaminados con excrementos de aves, especialmente de palomas, mientras que C. gattii se asocia a ciertas especies de eucalipto y otros árboles en regiones tropicales y subtropicales. La infección se adquiere por inhalación de basidiosporas o levaduras desecadas de pequeño tamaño, capaces de alcanzar los alvéolos pulmonares. Una vez en el pulmón, el hongo puede quedar contenido por la respuesta inmunitaria del huésped y generar una infección latente que a menudo pasa inadvertida. Si la inmunidad celular falla (situación frecuente en el SIDA avanzado, en receptores de trasplante de órganos y en pacientes que reciben corticoterapia prolongada), Cryptococcus se disemina por vía hematógena con especial predilección por el sistema nervioso central, donde provoca meningoencefalitis. Esta afinidad por el cerebro se explica, en parte, porque el líquido cefalorraquídeo carece de complemento y de opsoninas eficaces, y porque las catecolaminas cerebrales favorecen la producción de melanina por el hongo. El factor de virulencia más estudiado es la cápsula de glucuronoxilomanano, un polisacárido que rodea la célula fúngica y entorpece la fagocitosis. La cápsula es tan característica que su detección en suero o en líquido cefalorraquídeo mediante la prueba del antígeno criptocócico constituye una herramienta diagnóstica de referencia, con una sensibilidad superior al 95 %. Criptococosis pulmonar. Puede cursar de forma asintomática o con un cuadro inespecífico de tos y malestar torácico. En personas inmunocompetentes, la infección pulmonar aislada suele resolverse sin necesidad de intervención farmacológica, y con frecuencia el hallazgo es incidental en una radiografía solicitada por otro motivo. Meningitis criptocócica. Es la manifestación más temida. En pacientes con VIH/SIDA y recuento de CD4 inferior a 100 células/μL, la meningitis criptocócica sigue siendo responsable de un número elevado de fallecimientos en el África subsahariana, donde el acceso a la atención especializada sigue siendo limitado. La OMS estima que esta forma de la enfermedad causa alrededor de 180 000 muertes anuales en todo el mundo. La infección puede extenderse también a la piel, los huesos largos, las articulaciones y la próstata, donde el hongo encuentra un reservorio difícil de erradicar incluso con antifúngicos sistémicos. Hasta finales del siglo XX ambos microorganismos se consideraban variedades de una misma especie. Hoy se reconocen como especies distintas con perfiles epidemiológicos diferentes. C. neoformans tiene distribución mundial y afecta de modo predominante a personas con inmunodepresión grave; su reservorio ambiental son los excrementos de aves. C. gattii, en cambio, se concentra en zonas tropicales y subtropicales vinculadas a determinadas especies arbóreas, y puede causar enfermedad en individuos previamente sanos. Un brote en la isla de Vancouver (Columbia Británica, Canadá) a partir del año 1999 llamó la atención sobre la capacidad de C. gattii para establecerse en climas templados. Del griego κρυπτός (kryptós, "oculto") y κόκκος (kókkos, "grano"), con el sufijo -osis que indica proceso o enfermedad. El nombre alude a que el agente causal es una levadura diminuta, difícil de visualizar con tinciones convencionales por estar envuelta en una gruesa cápsula transparente. El término se documenta en la literatura médica desde comienzos del siglo XX. No. La infección por C. neoformans aparece con mayor frecuencia en personas con inmunodepresión avanzada (VIH/SIDA, trasplante, uso prolongado de corticoides), pero no es exclusiva de este grupo. C. gattii puede provocar enfermedad en personas sin ningún defecto inmunitario conocido. Casos esporádicos en pacientes inmunocompetentes se han documentado en varias regiones del mundo. Estrictamente, no. Cryptococcus es el género del hongo, es decir, el agente causal. Criptococosis es la enfermedad que ese hongo produce cuando infecta al organismo. La distinción es la misma que existe, por ejemplo, entre Aspergillus y aspergilosis. No se han documentado casos de transmisión directa entre seres humanos ni de animales a personas. La vía de entrada es siempre la inhalación de esporas o levaduras presentes en el medio ambiente (suelo, excrementos de aves, corteza de árboles). Un paciente con criptococosis no constituye riesgo de contagio para quienes le rodean. Si desea profundizar en conceptos asociados a la criptococosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la criptococosis
Biología del agente y mecanismo de la infección
Formas clínicas según la localización
Diferenciación entre C. neoformans y C. gattii
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra criptococosis?
¿La criptococosis solo afecta a personas con VIH?
¿Es lo mismo Cryptococcus que criptococosis?
¿Se puede contagiar de persona a persona?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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