DICCIONARIO MÉDICO

Criocirugía

La criocirugía es una técnica que destruye tejido de forma controlada mediante la aplicación de frío extremo, habitualmente nitrógeno líquido a -196 °C. Se emplea en múltiples especialidades, pero su uso más extendido se da en dermatología, donde permite eliminar lesiones benignas, premalignas y, en casos seleccionados, malignas.

Qué es la criocirugía

El término combina el griego κρύος (krýos, "frío") con χειρουργία (cheirourgía, "trabajo manual", de χείρ, "mano", y ἔργον, "obra"), la misma raíz que da origen a "cirugía". Se podría traducir como "cirugía mediante el frío".

Utilizar el frío con intención terapéutica no es nuevo. Los papiros egipcios ya mencionaban la aplicación de compresas frías para aliviar el dolor, y siglos más tarde Hipócrates observó que la nieve reducía la hemorragia y producía insensibilidad local. Pero el paso de esas prácticas empíricas a la destrucción tisular controlada que hoy llamamos criocirugía requirió dos avances: la disponibilidad de gases licuados a temperaturas muy bajas y el diseño de dispositivos de aplicación precisa. En 1899, Campbell White, dermatólogo en Nueva York, publicó las primeras experiencias con aire líquido y dióxido de carbono sólido para la eliminación de lesiones cutáneas. El verdadero salto técnico llegó en la década de 1960, cuando Irving Cooper desarrolló sondas capaces de canalizar nitrógeno líquido hacia lesiones neurológicas profundas, y ese mismo principio se adaptó después a dispositivos portátiles para uso dermatológico.

Cómo actúa el frío sobre el tejido

Al aplicar nitrógeno líquido sobre una lesión, la temperatura del tejido desciende con rapidez por debajo de 0 °C. Se forman cristales de hielo dentro de las células, lo que provoca la rotura de sus membranas. Ese daño directo no es el único mecanismo. La fase de recalentamiento también resulta lesiva: los cristales intracelulares se funden y el agua reingresa en la célula de manera desordenada, lo que amplifica la destrucción. A escala vascular, el frío intenso causa vasoconstricción y microtrombosis en los capilares de la zona tratada, lo que conduce a isquemia local y necrosis secundaria.

La sensibilidad al frío varía entre líneas celulares. Los melanocitos son particularmente vulnerables, razón por la cual la hipopigmentación residual es el efecto adverso más frecuente de la técnica, sobre todo en pieles oscuras. Los fibroblastos, en cambio, resisten mejor y por eso la cicatrización suele conservar una calidad aceptable.

Lesiones cutáneas tratables con criocirugía

En dermatología, las verrugas víricas figuran entre las indicaciones más comunes. Se aplica el nitrógeno líquido en pulverización directa o con un bastoncillo de algodón empapado, formando un halo blanquecino que se expande desde el centro de la lesión hacia la periferia. Otras indicaciones habituales incluyen las queratosis actínicas (lesiones premalignas causadas por la radiación solar acumulada), los moluscos contagiosos y ciertas queratosis seborreicas.

En tumores cutáneos seleccionados, como el carcinoma epidermoide in situ, la criocirugía puede ser una opción válida cuando la localización o las comorbilidades del paciente limitan otras alternativas quirúrgicas. Tiene una limitación relevante: el tejido destruido no puede enviarse a anatomía patológica para confirmar la extensión de los márgenes, cosa que sí permite la cirugía convencional.

Diferenciación con la crioterapia y la crioanestesia

En la literatura médica los términos "criocirugía" y "crioterapia" se usan a menudo de manera intercambiable, pero no significan exactamente lo mismo. Crioterapia es el concepto más amplio: cualquier aplicación terapéutica del frío, desde la bolsa de hielo en un esguince hasta la inmersión corporal total en cámaras de crioterapia. Criocirugía designa específicamente la destrucción de tejido con fines curativos mediante congelación controlada.

Tampoco debe confundirse con la crioanestesia. En esta última el frío se aplica brevemente sobre la piel para bloquear la conducción nerviosa y suprimir el dolor, sin pretender dañar el tejido. La temperatura alcanzada y el tiempo de exposición son sensiblemente menores.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "criocirugía"?

Del griego κρύος (krýos, "frío") y χειρουργία (cheirourgía, "trabajo manual"), que en latín tardío dio chirurgia y de ahí "cirugía" en castellano.

¿Es lo mismo que congelar una verruga?

Sí, coloquialmente. Cuando un dermatólogo "congela" una verruga con nitrógeno líquido, lo que está haciendo es una criocirugía: destruir el tejido de la lesión por congelación controlada. El término técnico y la expresión popular describen el mismo procedimiento.

¿Duele la criocirugía?

Produce una sensación de quemazón o picor intenso durante la aplicación, que suele durar unos segundos. En lesiones grandes o profundas el dermatólogo puede aplicar previamente anestesia local. Tras el procedimiento es frecuente que se forme una ampolla que se resuelve en días.

¿Deja cicatriz?

En general, los resultados cosméticos son buenos. La complicación más habitual no es la cicatriz, sino una mancha más clara (hipopigmentación) en la zona tratada, porque los melanocitos son las células más sensibles al frío. En pieles oscuras ese efecto puede ser más visible y persistente.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Crioterapia para la piel. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Fundación Piel Sana, AEDV. Criocirugía o crioterapia.
  3. Mayo Clinic. Crioterapia para las verrugas.
  4. Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. Crioterapia y criocirugía. Manual de técnicas y procedimientos.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la criocirugía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Crioterapia: uso terapéutico del frío en sus diversas modalidades, de la que la criocirugía es una variante específica.
  • Crioanestesia: bloqueo reversible de la conducción nerviosa mediante frío superficial, sin destrucción tisular.
  • Queratosis actínica: lesión premaligna cutánea inducida por la radiación solar, frecuentemente tratada con criocirugía.
  • Verruga: proliferación cutánea benigna de origen vírico, una de las indicaciones más habituales de la técnica.
  • Necrosis: muerte celular patológica, en este caso inducida de forma controlada por la congelación.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026