DICCIONARIO MÉDICO
Corioepitelioma
El corioepitelioma es la denominación clásica del coriocarcinoma, el tumor maligno originado en las células trofoblásticas del corion. El término, que fue habitual en la literatura médica durante buena parte del siglo XX, ha sido desplazado por «coriocarcinoma» en las clasificaciones internacionales vigentes, aunque todavía aparece en algunos textos de referencia y en registros nosológicos como sinónimo reconocido. Bajo este nombre y bajo el de coriocarcinoma se designa exactamente la misma entidad: un tumor maligno de las células trofoblásticas, altamente vascularizado, productor de gonadotropina coriónica humana (beta-hCG) y englobado dentro de la enfermedad trofoblástica gestacional. La palabra «corioepitelioma» la introdujo el patólogo alemán Felix Marchand en 1895, y fue un avance conceptual considerable para su época. Antes de Marchand, el obstetra Max Sänger había descrito en 1889 una neoplasia uterina agresiva a la que llamó deciduoma malignum, convencido de que las células tumorales procedían de la decidua materna, es decir, del endometrio transformado por la gestación. Marchand demostró que esas células no eran maternas sino fetales: pertenecían al epitelio del corion, la membrana que envuelve al embrión y que da origen a las vellosidades coriales. Para reflejar este hallazgo acuñó el término Chorionepitheliom (corioepitelioma), compuesto por χόριον (chórion, membrana fetal), ἐπί (epí, sobre) y θηλή (thēlḗ, pezón o papila, raíz de «epitelio»), más el sufijo -ωμα (-ōma, tumor). La construcción indicaba, literalmente, un tumor epitelial del corion. A lo largo del siglo XX, la comprensión de la biología trofoblástica fue afinándose. Se comprobó que las células del trofoblasto, pese a revestir una superficie, no se comportan como un epitelio convencional: invaden tejidos de forma fisiológica durante la implantación, migran a través de los vasos y poseen un repertorio antigénico singular. Por eso, el componente «epitelioma» del nombre original acabó resultando impreciso. Las clasificaciones de la Organización Mundial de la Salud adoptaron progresivamente el término «coriocarcinoma» (sustituyendo «epitelioma» por «carcinoma», que en oncología general designa cualquier neoplasia maligna de estirpe epitelial) como denominación preferente, y es el que se utiliza hoy en la práctica clínica y en la investigación. El término «corioepitelioma» no ha desaparecido del todo. Sigue siendo un sinónimo reconocido en clasificaciones como la CIE, en enciclopedias médicas de referencia y en la literatura histórica de la enfermedad trofoblástica. Otros sinónimos que se emplearon en distintas épocas incluyen «corioblastoma» y «deciduoma malignum»; este último, como se ha dicho, reflejaba una interpretación errónea del origen celular del tumor. Sí. Ambos nombres designan el mismo tumor. «Corioepitelioma» es la forma antigua, propuesta por Felix Marchand en 1895. «Coriocarcinoma» es el término preferido en las clasificaciones actuales y el que se utiliza de manera generalizada en la literatura médica contemporánea. Porque el componente «epitelioma» sugiere un tumor de un epitelio convencional, y las células trofoblásticas tienen propiedades biológicas que las distinguen de los epitelios clásicos. El término «coriocarcinoma» se consideró más adecuado dentro de la nomenclatura oncológica general. Corrigió un error importante. Hasta 1895, se pensaba que el tumor procedía de la decidua materna (de ahí el nombre previo, deciduoma malignum). Marchand demostró que las células malignas eran de origen fetal, específicamente del epitelio coriónico, y propuso el nombre «corioepitelioma» para dejar constancia de ese origen. Si desea profundizar en conceptos asociados al corioepitelioma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el corioepitelioma
De corioepitelioma a coriocarcinoma: evolución del nombre
Preguntas frecuentes
¿Corioepitelioma y coriocarcinoma son lo mismo?
¿Por qué se dejó de usar el nombre corioepitelioma?
¿Qué aportó Marchand con este nombre?
Referencias
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