DICCIONARIO MÉDICO
Contusión del cuero cabelludo
La contusión del cuero cabelludo es una lesión cerrada de los tejidos blandos que recubren la bóveda craneal, sin afectación del hueso ni del contenido intracraneal. Representa aproximadamente la mitad de los motivos de consulta por traumatismo craneoencefálico en los servicios de urgencias. El cuero cabelludo es una estructura de varias capas que tapiza la calvaria. Su rica vascularización explica por qué incluso los golpes de intensidad moderada producen hematomas llamativos, que alarman más de lo que suelen justificar. Las arterias y venas del cuero cabelludo discurren dentro del tejido conectivo subcutáneo, firmemente adheridas a las paredes de los vasos por tabiques fibrosos. Esa sujeción tiene una consecuencia práctica: cuando un vaso se rompe, los tabiques impiden que se retraiga y se colapse, por lo que el sangrado puede ser abundante. La contusión se produce al golpearse la cabeza contra un objeto romo o al recibir un impacto directo. Si la piel se mantiene íntegra, se habla de contusión; si se desgarra, de herida del cuero cabelludo. Las cinco capas del cuero cabelludo se resumen con el acrónimo inglés SCALP: piel (Skin), tejido conectivo denso (Connective tissue), aponeurosis epicraneal o galea (Aponeurosis), tejido areolar laxo (Loose connective tissue) y periostio (Pericranium). El plano en el que se acumula la sangre determina el tipo de hematoma y su comportamiento. Hematoma subcutáneo. La sangre queda atrapada entre la piel y la galea. Es la forma más frecuente y la de menor gravedad. Se presenta como una tumefacción firme y dolorosa, limitada al área del impacto, que se reabsorbe de forma espontánea en días. En niños pequeños puede confundirse a la palpación con una fractura con hundimiento, lo que obliga a valorar la exploración con cautela. Hematoma subgaleal. La sangre se acumula por debajo de la galea aponeurótica, en el espacio de tejido areolar laxo. Como este plano no tiene tabiques que limiten la extensión, el hematoma puede diseminarse ampliamente por toda la bóveda craneal, cruzando las suturas. Se palpa como una colección fluctuante de bordes difusos. En adultos traumatizados aparece de forma inmediata; en neonatos, constituye una complicación del parto instrumentado con ventosa. Hematoma subperióstico (cefalohematoma). La sangre queda confinada entre el periostio y el hueso. No cruza las suturas craneales, porque el periostio se inserta firmemente en ellas; eso lo distingue del subgaleal. Se observa casi exclusivamente en recién nacidos tras partos distócicos y se reabsorbe sin intervención. El cuero cabelludo tiene una irrigación muy densa, y las paredes de sus vasos están ancladas a tabiques fibrosos que les impiden retraerse y cerrarse tras la rotura. Eso hace que el sangrado sea proporcionalmente mayor que en otras zonas del cuerpo. No. Son lesiones de compartimentos anatómicos distintos. La contusión del cuero cabelludo afecta a los tejidos blandos por fuera del cráneo; la contusión cerebral implica daño del tejido encefálico, por dentro del cráneo. Pueden coexistir, pero una no implica necesariamente la otra. Es un hematoma subperióstico, es decir, una colección de sangre entre el periostio y el hueso del cráneo. Se observa sobre todo en recién nacidos tras el parto y se distingue del hematoma subgaleal porque no atraviesa las líneas de sutura. Se reabsorbe solo, sin necesidad de punción. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la contusión del cuero cabelludo
Anatomía por capas y tipos de hematoma
Preguntas frecuentes
¿Por qué los golpes en la cabeza sangran tanto?
¿Es lo mismo una contusión del cuero cabelludo que una contusión cerebral?
¿Qué es un cefalohematoma?
Referencias
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