DICCIONARIO MÉDICO
Contraste no iónico
Un contraste no iónico es un medio de contraste yodado cuya molécula permanece íntegra al disolverse en agua, sin separarse en iones. Esta propiedad reduce el número de partículas en solución, baja la osmolalidad y mejora la tolerancia vascular. Son los agentes de contraste más utilizados en la práctica radiológica actual. La diferencia con los contrastes iónicos radica en un cambio químico aparentemente menor pero de gran repercusión: la sustitución del grupo carboxilo (-COOH) por grupos hidroxilo (-OH) en la molécula del ácido triyodobenzoico. Al carecer de un grupo ionizable, la molécula no se disocia al entrar en contacto con el medio acuoso del organismo. Sigue siendo soluble en agua (los grupos -OH son hidrofílicos), pero no genera iones con carga eléctrica. Esa ausencia de disociación tiene una consecuencia directa sobre la osmolalidad. Un monomérico no iónico, con sus tres átomos de yodo y una sola partícula en solución, alcanza un cociente yodo/partícula de 3 (frente al 1,5 de los monoméricos iónicos). Si el compuesto es dimérico no iónico (como el iodixanol), el cociente asciende a 6, con una osmolalidad que se iguala a la del plasma. El primer contraste no iónico fue la metrizamida, desarrollada en los años sesenta por investigadores escandinavos. Su ventaja en mielografía resultó evidente (menor irritación meníngea que los iónicos), pero el compuesto era inestable en solución y se comercializaba como polvo liofilizado que había que reconstituir antes de cada uso. A principios de la década de 1980 aparecieron el iohexol y el iopamidol, dos monoméricos no iónicos estables en solución acuosa. El salto logístico fue decisivo: frascos listos para inyectar, sin preparación previa. A ellos les siguieron el ioversol, la iopromida, el iobitridol y el iomeprol, entre otros. Con tasas de reacciones adversas entre el 1 y el 3 % frente al 5-12 % de los hiperosmolares iónicos, la transición fue rápida. De la negación del carácter iónico. ἰόν (ión) fue un término acuñado por Michael Faraday en 1834 para las partículas con carga eléctrica que migran en un campo eléctrico. "No iónico" indica, sencillamente, que la molécula no genera esas partículas cargadas al disolverse. En términos generales, sí. La menor osmolalidad reduce la incidencia de reacciones adversas como calor, náuseas y dolor. También disminuye el riesgo de lesión renal en pacientes con función comprometida, aunque el riesgo no se elimina por completo. La ausencia de carga eléctrica suprime, además, la interacción directa con los electrólitos del plasma. La mayoría, sí. Los monoméricos no iónicos (iohexol, iopamidol, iopromida) se clasifican como hipoosmolares. El iodixanol, un dímero no iónico, va un paso más allá y se clasifica como isoosmolar. Ningún contraste no iónico pertenece a la categoría hiperosmolar. Para completar la información sobre ionicidad y osmolalidad de los contrastes yodados:Qué es el contraste no iónico
De la metrizamida al estándar actual
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión «no iónico»?
¿Son más seguros que los iónicos?
¿Todo contraste no iónico es hipoosmolar?
Referencias
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