DICCIONARIO MÉDICO
Conmoción cerebral
La conmoción cerebral es una alteración funcional transitoria del encéfalo provocada por una fuerza mecánica, en la que no se identifican lesiones estructurales en las pruebas de imagen convencionales. Representa la forma más leve del espectro de los traumatismos craneoencefálicos y, pese a la denominación de "leve", puede acarrear molestias persistentes en una minoría de pacientes. La conmoción cerebral se define como una disfunción neurológica de causa traumática que se manifiesta por confusión, desorientación, amnesia perilesional o pérdida breve de consciencia, y que se resuelve de forma progresiva sin dejar alteraciones visibles en la tomografía computarizada ni en la resonancia magnética estándar. El concepto fue delimitado de manera formal en 1966 por un comité del Congress of Neurological Surgeons, que la describió como "la alteración transitoria de la función neural producida por causas mecánicas". El término castellano conmoción procede del latín commōtiō (sacudida violenta, agitación), mientras que su sinónimo concusión viene del latín concussio, derivado de concutĕre (golpear, sacudir con fuerza). En la literatura en inglés se usa concussion; en español conviven ambos sin diferencia clínica. El cerebro está suspendido dentro del cráneo en el líquido cefalorraquídeo, que actúa como amortiguador. Cuando la cabeza recibe un golpe directo o el cuerpo sufre una desaceleración brusca (por ejemplo, en un frenazo o un placaje), el encéfalo se desplaza dentro de la cavidad craneal y puede chocar contra la superficie interna del hueso. Ese desplazamiento genera fuerzas de cizallamiento en los axones de la sustancia blanca. A escala celular, el estiramiento axonal provoca la apertura de canales iónicos mecanosensibles, una entrada masiva de calcio y una liberación desordenada de glutamato. La neurona entra en un estado de crisis metabólica: necesita más glucosa para restaurar sus gradientes iónicos, pero el flujo sanguíneo cerebral regional desciende levemente, lo que crea un desajuste transitorio entre oferta y demanda energética. Este desajuste explica la vulnerabilidad del encéfalo a un segundo impacto antes de haberse recuperado del primero. Las causas más frecuentes varían con la edad. En niños y adolescentes, los deportes de contacto ocupan el primer lugar: fútbol, rugby, hockey, baloncesto y animación deportiva concentran una proporción elevada de los casos. En adultos jóvenes los accidentes de tráfico (automóvil, motocicleta, bicicleta) aportan el mayor volumen, seguidos de las agresiones. En personas mayores de 65 años, las caídas desde la propia altura son la causa predominante. En Estados Unidos se registran aproximadamente 1,7 millones de lesiones cerebrales traumáticas al año, y la conmoción cerebral constituye la mayoría de ellas. La cifra real es probablemente mayor, porque muchas conmociones leves no llegan a los servicios de urgencias. Un dato que ha cambiado la percepción médica de esta lesión es el efecto acumulativo de las conmociones repetidas. Los deportistas que han sufrido una primera conmoción tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de sufrir una segunda, y cada nuevo episodio puede desencadenarse con un impacto de menor intensidad que el anterior. En la década de 2000, estudios neuropatológicos realizados en cerebros de jugadores de fútbol americano fallecidos revelaron depósitos de proteína tau fosforilada que no se observan en cerebros no traumatizados de la misma edad. Este hallazgo se catalogó como encefalopatía traumática crónica (ETC), una tauopatía progresiva cuya confirmación definitiva solo se obtiene post mortem. La relación entre ETC y conmociones repetidas sigue siendo objeto de investigación activa, pero ha modificado sustancialmente los protocolos de retorno al juego en el deporte profesional. La diferencia principal radica en la visibilidad del daño. En la conmoción cerebral la tomografía y la resonancia estándar son normales; en la contusión cerebral aparecen focos hemorrágicos o edema localizado en el parénquima, generalmente en las regiones donde la corteza roza con las irregularidades óseas de la base del cráneo (polos frontales, superficies orbitarias, polos temporales). Esa distinción tiene implicaciones pronósticas claras: la contusión puede dejar secuelas focales permanentes, mientras que la conmoción se resuelve en la mayoría de los casos. El coma prolongado, la focalidad neurológica persistente o el deterioro del nivel de consciencia tras un intervalo lúcido apuntan a lesiones de mayor gravedad (hematoma subdural, hemorragia epidural, edema cerebral) y ya no corresponden a una conmoción. De la combinación del latín commōtiō (sacudida violenta) con el adjetivo cerebrālis. El vocablo concusión, que a veces se usa como sinónimo, procede de otra raíz latina (concussio, de concutĕre, golpear). En 1966, el Congress of Neurological Surgeons formuló la primera definición consensuada que delimitó la conmoción como disfunción neural transitoria de causa mecánica. No. La pérdida de consciencia solo ocurre en una minoría de los casos. Confusión momentánea, desorientación en el tiempo o en el espacio, sensación de "embotamiento" o amnesia de los segundos previos o posteriores al impacto son manifestaciones suficientes para considerar que ha habido conmoción. En la gran mayoría de los casos se resuelve sin consecuencias duraderas. El riesgo aumenta cuando se produce un segundo impacto antes de la recuperación completa del primero, y también cuando las conmociones se acumulan a lo largo de la vida, como ocurre en ciertos deportes de contacto. El síndrome posconmocional, con cefalea, fatiga y dificultad de concentración que persisten más allá de las primeras semanas, afecta a un porcentaje pequeño de pacientes. No exactamente. El traumatismo craneoencefálico es un concepto más amplio que abarca desde la conmoción (forma leve) hasta las contusiones hemorrágicas, los hematomas intracraneales y la lesión axonal difusa (formas moderadas y graves). La conmoción cerebral es, por tanto, un subtipo del espectro de los traumatismos craneoencefálicos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la conmoción cerebral, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la conmoción cerebral
Biomecánica del impacto sobre el encéfalo
Quién la padece y en qué circunstancias
Conmoción repetida y encefalopatía traumática crónica
Diferenciación con la contusión cerebral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión "conmoción cerebral"?
¿Hace falta perder el conocimiento para haber sufrido una conmoción?
¿Es peligrosa?
¿Es lo mismo conmoción cerebral que traumatismo craneoencefálico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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