DICCIONARIO MÉDICO
Cifosis patológica
La cifosis patológica designa cualquier cifosis que excede los valores considerados fisiológicos para la curvatura torácica de la columna vertebral. En la práctica clínica, se establece el límite en torno a 45-50 grados medidos con el ángulo de Cobb en la radiografía lateral. Por encima de ese umbral, la curvatura deja de ser un rasgo normal de la anatomía del raquis y pasa a considerarse una deformidad. El término no nombra una enfermedad concreta, sino un concepto: la frontera entre lo normal y lo anómalo en la curvatura sagital torácica. "Patológica" viene del griego πάθος (páthos), "padecimiento", y λόγος (lógos), "estudio". Aplicado a la cifosis, indica que la curvatura ha traspasado el rango que la columna tolera sin consecuencias. Esa frontera no es tan nítida como parece. Una cifosis de 46 grados en un adolescente con vértebras rectangulares y sin molestias tiene una lectura muy distinta a la misma cifra en un anciano con fracturas vertebrales por compresión. El número importa, pero no lo explica todo. Las cifosis patológicas engloban un abanico de causas: la enfermedad de Scheuermann, la cifosis congénita, la cifosis paralítica, la cifosis angular por tuberculosis, la cifosis degenerativa del anciano y la cifosis postraumática, entre otras. Conviene no olvidar que la cifosis torácica es, en origen, una curvatura normal. La columna del adulto sano presenta una cifosis torácica de entre 20 y 45 grados, necesaria para el equilibrio sagital del tronco y para la biomecánica respiratoria (el espacio que la curvatura deja entre las vértebras torácicas y el esternón aloja los pulmones). Solo cuando esa curvatura se acentúa más allá de lo que el organismo puede compensar con la lordosis lumbar y cervical, se entra en el terreno patológico. Tampoco es normal una cifosis torácica menor de 20 grados (dorso plano), que resta capacidad de amortiguación al raquis. El sinónimo "hipercifosis" se emplea con frecuencia para reforzar la idea de exceso, aunque en rigor no todas las cifosis patológicas son hipercifosis: una cifosis localizada en la columna cervical (donde debería haber lordosis) es patológica sin ser necesariamente excesiva en grados. La mayoría de las fuentes sitúan el umbral entre 45 y 50 grados de ángulo de Cobb. Hay cierta variabilidad: algunos autores pediátricos consideran patológica una cifosis torácica superior a 40 grados en el adolescente, mientras que en el adulto mayor se acepta con más flexibilidad un rango algo más amplio. La cifra, en cualquier caso, debe interpretarse junto con la clínica y la morfología de las vértebras. No del todo. Hipercifosis subraya que la curvatura torácica está aumentada por encima de lo normal. Cifosis patológica es un concepto más amplio que incluye también las cifosis anómalas por su localización (cervical o lumbar), no solo por su magnitud. Si desea profundizar en las formas concretas de cifosis patológica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cifosis patológica
Cifosis fisiológica y cifosis patológica
Preguntas frecuentes
¿Cuántos grados marcan la diferencia entre cifosis normal y patológica?
¿Es lo mismo hipercifosis que cifosis patológica?
Referencias
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