DICCIONARIO MÉDICO
Cifosis congénita
La cifosis congénita es una deformidad de la columna vertebral en el plano sagital, presente desde el nacimiento, causada por anomalías en la formación o la segmentación de los cuerpos vertebrales durante el desarrollo embrionario. Puede pasar inadvertida en los primeros meses de vida y empeorar con el crecimiento, sobre todo durante el estirón puberal. El adjetivo "congénita" procede del latín congenitus, "nacido con", y señala que la malformación está presente desde antes del nacimiento, a diferencia de otras formas de cifosis que aparecen más tarde en la vida. Las vértebras afectadas no llegan a formarse correctamente durante la embriogénesis, entre la cuarta y la sexta semana de gestación, cuando se diferencia el mesodermo paraxial en somitas que darán lugar a los cuerpos vertebrales. Se reconocen dos mecanismos principales. El primero es el defecto de formación: una o varias vértebras se desarrollan incompletas y adoptan forma de cuña o directamente no se forman (hemivértebra anterior ausente), lo que genera una angulación desde el nacimiento. El segundo es el defecto de segmentación: una barra ósea anterior impide que los cuerpos vertebrales crezcan por su cara frontal, de modo que el crecimiento posterior, que sí continúa, va acentuando la cifosis con los años. Este segundo mecanismo es particularmente problemático porque la deformidad es progresiva y silenciosa hasta que el crecimiento la hace evidente. Uno de los aspectos más relevantes de la cifosis congénita es su potencial de agravamiento. A diferencia de la cifosis postural, que tiende a mejorar o estabilizarse, la congénita puede empeorar cada año de crecimiento esquelético. El estirón puberal acelera la progresión porque el crecimiento posterior no compensado por el anterior añade grados de curvatura. En los defectos de segmentación, la deformidad puede pasar de 20 grados en la primera infancia a más de 60 en la adolescencia si no se interviene. Esa posibilidad de progresión rápida es lo que diferencia la vigilancia de esta entidad. La enfermedad de Scheuermann también es una cifosis del desarrollo, pero su mecanismo (acuñamiento por osteocondrosis, no por malformación embrionaria) y su cronología (aparece en la pubertad, no al nacer) son distintos. No. Muchos casos pasan inadvertidos en el recién nacido porque la curvatura es leve y la espalda del lactante tiene ya una convexidad fisiológica. El hallazgo puede retrasarse hasta que el niño empieza a sentarse o caminar, o incluso hasta una radiografía realizada por otro motivo. El origen y el momento. La congénita es una malformación presente desde la vida intrauterina; la de Scheuermann aparece durante la pubertad por un trastorno del crecimiento de las placas epifisarias. En la radiografía, la congénita muestra vértebras morfológicamente anómalas (ausencias, barras óseas), mientras que la de Scheuermann muestra vértebras acuñadas pero reconocibles, con nódulos de Schmorl e irregularidad de los platillos. Sí. Las malformaciones vertebrales congénitas se producen en una etapa embrionaria temprana, la misma en la que se desarrollan otros órganos. No es infrecuente que coexistan con anomalías renales, cardíacas o de la médula espinal (como diastematomielia o médula anclada). Esa asociación obliga a un estudio completo cuando se descubre una cifosis congénita. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cifosis congénita, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cifosis congénita
Progresión durante el crecimiento
Preguntas frecuentes
¿La cifosis congénita se detecta siempre al nacer?
¿Qué diferencia la cifosis congénita de la cifosis de Scheuermann?
¿Puede la cifosis congénita asociarse a otras malformaciones?
Referencias
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