DICCIONARIO MÉDICO
Célula NK
La célula NK (del inglés natural killer, «asesina natural») es un tipo de linfocito que pertenece a la inmunidad innata y posee la capacidad de destruir células infectadas por virus y células tumorales sin necesidad de haber sido expuesta previamente al antígeno. Representa entre el 5 % y el 15 % de los linfocitos circulantes en sangre periférica y se caracteriza por el inmunofenotipo CD3 negativo, CD56 positivo. El nombre «natural killer» se acuñó a mediados de la década de 1970, cuando varios laboratorios observaron que determinados linfocitos eran capaces de lisar líneas tumorales in vitro sin inmunización previa. Esa capacidad citotóxica «natural», es decir, no aprendida, distinguía a estas células tanto de los linfocitos T citotóxicos (que requieren reconocer un antígeno específico presentado por el MHC) como de los linfocitos B (cuya función principal es la producción de anticuerpos). Morfológicamente, la célula NK corresponde al linfocito grande granular (LGL) descrito en los frotis de sangre periférica: un linfocito de mayor tamaño que los T y B convencionales, con citoplasma pálido abundante y gránulos azurófilos visibles. Esos gránulos contienen las moléculas efectoras (perforina, granzimas) que la célula libera al contacto con su diana. La decisión de atacar o no depende de un equilibrio entre señales activadoras e inhibidoras que la NK integra simultáneamente al contactar con otra célula. Los receptores inhibidores (familia KIR, heterodímero CD94/NKG2A) reconocen moléculas de MHC de clase I en la superficie de las células sanas. Mientras ese reconocimiento se produzca, la NK queda frenada. Las células infectadas por virus o las células tumorales reducen con frecuencia la expresión de MHC-I como mecanismo de evasión frente a los linfocitos T citotóxicos. Esa pérdida de MHC-I, paradójicamente, las delata ante la NK: al desaparecer la señal inhibidora, los receptores activadores (NKG2D, NKp30, NKp44, NKp46) inclinan la balanza hacia la citólisis. El modelo se conoce como «reconocimiento de lo propio ausente» (missing-self), propuesto por Klas Kärre en 1986. Existe un segundo mecanismo, la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (ADCC). La NK expresa el receptor CD16 (FcγRIIIA), que se une a la porción Fc de los anticuerpos IgG ya adheridos a la superficie de una célula diana opsonizada. Este mecanismo conecta la inmunidad innata con la humoral y tiene relevancia en algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales. No todas las NK son iguales. Según la densidad de expresión de CD56, se distinguen dos subpoblaciones con perfiles funcionales distintos. Las células CD56dim constituyen alrededor del 90 % de las NK en sangre periférica. Expresan CD16 y son las principales responsables de la citotoxicidad directa y la ADCC. Residen también en bazo, pulmón e hígado. Las CD56bright, minoritarias en sangre pero abundantes en ganglios linfáticos y amígdalas, producen grandes cantidades de citocinas (sobre todo interferón gamma y TNF-α) y tienen menor actividad citotóxica espontánea. Expresan L-selectina y CCR7, lo que facilita su tráfico hacia los órganos linfáticos secundarios. Se las considera células reguladoras que modulan la respuesta inmunitaria más que ejecutoras directas de la lisis celular. Las células NK se originan a partir de un progenitor linfoide común CD34+ en la médula ósea, el mismo que da lugar a los linfocitos T y B. Su maduración prescinde del timo (los linfocitos T sí lo requieren) y puede completarse en la propia médula ósea, en ganglios linfáticos y posiblemente en el hígado. Además de la sangre, se encuentran en múltiples tejidos: bazo, hígado (donde pueden representar hasta un 30-50 % de los linfocitos intrahepáticos), pulmón, intestino y útero. Las NK uterinas han recibido particular atención por su papel en la regulación de la implantación embrionaria y la remodelación de las arterias espirales durante el embarazo. Del inglés, literalmente «asesina natural». Se eligió en los años setenta porque estas células eran capaces de destruir dianas tumorales in vitro sin inmunización previa, algo que ningún otro linfocito hacía. El adjetivo «natural» subraya que la citotoxicidad no requiere un proceso de aprendizaje antigénico previo. En buena medida, sí. El término «linfocito grande granular» (LGL) es la descripción morfológica de la misma célula vista al microscopio. La categoría LGL incluye también a algunos linfocitos T citotóxicos activados con morfología similar, pero la mayoría de los LGL en sangre periférica son células NK. La célula LAK (lymphokine-activated killer) es una célula NK que ha sido activada in vitro con interleucina-2 (IL-2). El concepto fue introducido por Steven Rosenberg en la década de 1980 como estrategia de inmunoterapia adoptiva contra tumores. No es un tipo celular distinto, sino un estado de activación artificial de las NK. Sí, aunque con baja frecuencia. Las neoplasias de células NK incluyen la leucemia agresiva de células NK y el linfoma extraganglionar de células NK/T de tipo nasal, ambos asociados con frecuencia al virus de Epstein-Barr y con mayor incidencia en poblaciones del este asiático y Latinoamérica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la célula NK, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la célula NK
Reconocimiento de la célula diana
Subpoblaciones CD56bright y CD56dim
Ontogenia y localización tisular
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «natural killer»?
¿Es lo mismo una célula NK que un linfocito grande granular?
¿Qué es una célula LAK?
¿Pueden las propias células NK volverse cancerosas?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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