DICCIONARIO MÉDICO

Cefalosporina de segunda generación

Las cefalosporinas de segunda generación son un grupo de antibióticos betalactámicos que amplían la cobertura frente a bacilos gramnegativos respecto a la primera generación, aunque a costa de una ligera disminución de la actividad frente a cocos grampositivos. El grupo incluye un subgrupo diferenciado, las cefamicinas, con cobertura adicional frente a anaerobios.

Qué es una cefalosporina de segunda generación

Se agrupan bajo esta denominación las cefalosporinas desarrolladas tras la primera generación con modificaciones en las cadenas laterales del núcleo 7-aminocefalosporánico que les confirieron una mayor estabilidad frente a determinadas betalactamasas de gramnegativos. El resultado es un espectro intermedio: conservan actividad contra muchos grampositivos (aunque algo menor que las de primera generación frente a Staphylococcus) y ganan terreno frente a patógenos gramnegativos que la generación anterior no cubría adecuadamente.

Uno de los aspectos que singulariza a esta generación es la inclusión de las cefamicinas. Técnicamente, las cefamicinas no derivan del hongo Cephalosporium sino de especies de Streptomyces, pero se clasifican dentro de la segunda generación por su espectro y cronología de desarrollo. Poseen un grupo 7-alfa-metoxi en su estructura que les confiere resistencia a las betalactamasas de amplio espectro producidas por muchos anaerobios.

Espectro antimicrobiano y subgrupos

Dentro de las cefalosporinas de segunda generación conviene distinguir dos subgrupos con perfiles distintos. El primero, representado por la cefuroxima y el cefamandol, muestra actividad mejorada frente a Haemophilus influenzae (incluyendo cepas productoras de betalactamasas), Moraxella catarrhalis y Neisseria, lo que los hace útiles en el ámbito de las infecciones respiratorias y otorrinolaringológicas.

El segundo subgrupo es el de las cefamicinas, con la cefoxitina y el cefmetazol como representantes más conocidos. Lo que las distingue es la actividad frente a Bacteroides y otros anaerobios de la flora abdominal y pélvica, una cobertura que las cefalosporinas convencionales (incluidas las de generaciones posteriores) no proporcionan de forma fiable. Esa actividad antianaerobia tiene un precio: las cefamicinas son menos activas frente a Staphylococcus que las cefalosporinas «puras» de segunda generación.

Posición dentro de la familia de las cefalosporinas

Comparadas con las de primera generación, las de segunda sacrifican algo de potencia frente a cocos grampositivos a cambio de ganar cobertura gramnegativa. Frente a las de tercera generación, el espectro gramnegativo sigue siendo menor, y ninguna cefalosporina de segunda generación alcanza concentraciones clínicamente útiles en el líquido cefalorraquídeo.

La cefuroxima ocupa un lugar particular: existe en formulación tanto parenteral (cefuroxima sódica) como oral (cefuroxima axetilo), lo que permite comenzar la administración por vía intravenosa en el hospital y continuar por vía oral en el domicilio. Pocos antibióticos de esta generación ofrecen esa versatilidad.

Preguntas frecuentes

¿Las cefamicinas son realmente cefalosporinas?

Estrictamente, no. Las cefamicinas proceden de especies de Streptomyces, no del hongo Cephalosporium. Se las clasifica dentro de la segunda generación de cefalosporinas porque su estructura, su cronología de desarrollo y su perfil clínico las hacen encajar en ese grupo. La diferencia más relevante para la práctica clínica es su grupo 7-alfa-metoxi, que les da cobertura frente a anaerobios como Bacteroides fragilis.

¿Qué ventaja tiene la segunda generación sobre la primera?

La ganancia principal es una mayor estabilidad frente a betalactamasas de gramnegativos, lo que amplía el espectro hacia patógenos como H. influenzae, M. catarrhalis o E. coli productor de betalactamasas plasmídicas. En el caso de las cefamicinas, se añade cobertura frente a anaerobios.

¿Por qué se habla de «segunda generación» y no simplemente de cefalosporinas con espectro ampliado?

La clasificación por generaciones tiene un componente histórico, no solo microbiológico. Refleja la secuencia temporal en que se desarrollaron los compuestos, y cada generación incorpora modificaciones químicas que perseguían objetivos concretos. En la segunda generación, el objetivo fue ampliar la cobertura gramnegativa sin perder del todo la actividad grampositiva que hacía útiles a las cefalosporinas de primera generación.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Cefuroxima. MedlinePlus.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Inyección de cefoxitina. MedlinePlus.
  3. Quiñones Pérez D. Cefalosporinas. Acta Médica. 1998;8(1):40-47.
  4. Mella S et al. Etapas en la evaluación de diferentes cefalosporinas: un flujograma lógico. Rev Chilena Infectol. 2002;19(supl 2):S122-S128.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos vinculados a las cefalosporinas de segunda generación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Cefalosporina: entrada general de la familia con información sobre historia, mecanismo y clasificación.
  • Cefamicina: subgrupo de betalactámicos derivado de Streptomyces clasificado dentro de la segunda generación.
  • Cefmetazol: cefamicina de uso parenteral con cobertura antianaerobia.
  • Cefamandol: cefalosporina de segunda generación con actividad frente a H. influenzae.
  • Cefalosporina de primera generación: grupo precedente con mayor actividad frente a grampositivos.
  • Cefalosporina de tercera generación: siguiente generación, con espectro gramnegativo considerablemente más amplio.

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