DICCIONARIO MÉDICO
Cefamicina
Las cefamicinas son una clase de antibióticos betalactámicos estrechamente emparentados con las cefalosporinas pero distintos en su origen biológico y en un detalle estructural que les confiere mayor estabilidad frente a ciertas betalactamasas. Se clasifican habitualmente dentro de las cefalosporinas de segunda generación, aunque desde el punto de vista bioquímico constituyen un grupo aparte. El término cefamicina designa no a un compuesto individual, sino a un conjunto de moléculas que comparten la estructura 7-alfa-metoxicefalosporina. Las cefalosporinas convencionales proceden del hongo Cephalosporium acremonium (actualmente reclasificado como Acremonium strictum); las cefamicinas, en cambio, son metabolitos secundarios producidos por bacterias del género Streptomyces. El compuesto natural prototípico, la cefamicina C, fue aislado de Streptomyces lactamdurans, un actinomiceto del suelo. La diferencia con las cefalosporinas clásicas no es solo taxonómica. El grupo metoxi en la posición 7-alfa del anillo cefalosporánico protege parcialmente el anillo betalactámico de la hidrólisis por betalactamasas producidas por ciertas bacterias gramnegativas. Esa protección química explica la actividad de las cefamicinas frente a anaerobios, un punto en el que las cefalosporinas convencionales de segunda generación resultan menos eficaces. Los actinomicetos del género Streptomyces son productores prolíficos de metabolitos secundarios con actividad antimicrobiana. La biosíntesis de la cefamicina C en Streptomyces clavuligerus comparte las etapas iniciales con la del ácido clavulánico, otro metabolito de enorme relevancia farmacológica. Ambos derivan de precursores aminoacídicos y su producción está regulada por genes organizados en agrupaciones (del inglés gene clusters) dentro del cromosoma bacteriano. A partir de la cefamicina C natural, la industria farmacéutica desarrolló derivados semisintéticos con mejores propiedades farmacocinéticas. La cefoxitina, introducida por Merck en 1972, fue la primera cefamicina semisintética, seguida del cefmetazol y el cefotetán. Todas conservan el grupo 7-alfa-metoxi que las distingue estructuralmente. Estrictamente, no. Comparten el anillo cefalosporánico y un mecanismo de acción idéntico (bactericida, por inhibición de la síntesis del peptidoglicano), pero difieren en el organismo productor: las cefalosporinas proceden de un hongo; las cefamicinas, de una bacteria. Juntas forman el subgrupo de betalactámicos denominado cefemos. En la práctica clínica, sin embargo, se las clasifica junto con las cefalosporinas de segunda generación. Gracias al grupo metoxi en la posición 7-alfa, que confiere resistencia frente a betalactamasas producidas por bacterias anaerobias como Bacteroides fragilis. Las cefalosporinas convencionales de segunda generación carecen de esa sustitución y, en consecuencia, resultan más vulnerables a la hidrólisis enzimática. Se han descrito varias cefamicinas naturales (A, B y C), pero solo la cefamicina C sirvió como punto de partida para el desarrollo farmacéutico. Los derivados semisintéticos que llegaron al uso clínico son la cefoxitina, el cefmetazol y el cefotetán, cada uno con modificaciones adicionales en sus cadenas laterales. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cefamicina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cefamicina
Origen microbiológico y desarrollo semisintético
Preguntas frecuentes
¿Son las cefamicinas lo mismo que las cefalosporinas?
¿Por qué las cefamicinas son más activas frente a anaerobios?
¿Cuántas cefamicinas existen?
Referencias
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